Andrys Pérez, receptor del equipo Cuba y de Matanzas, habla de su lesión en los Centroamericanos, las críticas tras el Clásico Mundial y el camino que lo llevó a convertirse en referente de la receptoría cubana en una reciente entrevista.
¿Cómo fue la lesión y cómo te sientes hoy?
“La lesión fue durante un partido por un impacto que sufrí en el pie izquierdo y me provocó un esguince; ahora me siento bastante mejor, he venido recuperándome bien, mantengo la fisioterapia y ya me incorporé a los entrenamientos”.
“Voy a empezar poco a poco, sin hacer locuras, para estar óptimo y poder aportar lo máximo a la causa de los Cocodrilos”.
¿Cómo viviste los Centroamericanos?
“Lo disfruté mucho, los partidos que pude jugar los aproveché al máximo; los muchachos jugaron muy bien, aunque no se logró la medalla de oro, que era el objetivo principal”.
“Sin duda alguna fue una experiencia única y, si seguimos trabajando y limando detalles, podemos lograr un mejor desempeño y traer ese título que tanto espera nuestro pueblo, que se acostumbró a ver a los equipos Cuba ganar en la arena internacional”.

Empezaste como un receptor fuerte a la defensa, pero en los primeros años la ofensiva era tu talón de Aquiles. ¿Qué cambió y cómo se siente asumir el liderazgo de la receptoría del equipo Cuba?
“La preparación de años está dando resultados; prácticamente empecé con 18 años la Serie Nacional, siendo un niño, como se dice, y poco a poco me fui adaptando a una categoría más grande”.
“También tengo que agradecerle a los diferentes colectivos de dirección que me han dado la posibilidad del juego diario, lo que me ha permitido sumar experiencia en una posición como la receptoría, que tarda en madurar y eso me ha ayudado mucho”.
“Tener el honor de integrar la selección nacional es algo muy positivo, tanto para mí como para mi familia, ya que ellos han luchado conmigo día a día y siempre han estado presentes en todos los momentos de mi carrera”.
“Una buena parte de lo que soy es gracias al sacrificio de todos: mis padres, mis hermanos, que me han apoyado mucho, a veces hay cosas fuera del terreno que también necesitas para ser un buen deportista”.
Hace un tiempo se hizo viral una foto tuya de niño con Ariel Pestano. ¿Qué representa para ti?
“Tenía 12 años, ni pensaba que iba a representar a Cuba en un Clásico, lo soñaba, pero era solo eso, un sueño, que con el paso de los años se hizo realidad”.
“Ese día compartí con él y me dio consejos que aún hoy me ayudan y que trato de emplear para ser un mejor receptor, tanto para mi equipo en la provincia como para representar al país”.

¿Cómo encaras la próxima Serie Nacional?
“Primero, recuperarme del todo para estar en óptima condición, después entregarme al máximo, como siempre hago”.
“Me encanta jugar con Matanzas, llegar a la final, ganar el campeonato, voy a prepararme para dar lo mejor de mí para que la afición disfrute y pelear una vez más por el título nacional, que es el objetivo principal este año”.
Hoy eres el referente de la receptoría matancera. ¿Cómo ves a las nuevas generaciones?
“Hay muchachos con talento que necesitan una oportunidad en el equipo para explotar ese potencial, ya no existe el Sub-23, pero el equipo Matanzas puede ser esa oportunidad para ellos”.
“De cara al futuro la posición está bien cubierta porque no soy solo yo, está Yoandry Jiménez, Fernando Hernández y George Anthony Ponce, que son jugadores que vienen empujando fuerte y tienen ganas de demostrar su talento”.
“Hay cosas que no se aprenden solo entrenando, tienes que jugar para que te pasen y aprender de ellas, si se mantienen esforzándose esas oportunidades pueden llegar y lograr estar dentro de la Serie Nacional”.
¿Qué significa tener a Juan Manrique como entrenador?
“Un gusto tenerlo con nosotros, me ha ayudado bastante y siempre está disponible, dentro y fuera del terreno. Creo que todos podemos aprender mucho de él”.
“No es solo su función como entrenador o como preparador sino como amigo y como consejero, es una persona espectacular que siempre está dispuesto a apoyar a los demás”.
Si volvieras atrás en el tiempo al niño de Guanábana que empezó a jugar béisbol ¿qué le dirías?
“Le diría que estoy contento de ese niño porque disfrutaba lo que hacía, que fuera más centrado, porque era un poco más loco, pero el tiempo me dio el fruto: hoy las cosas salen gracias al sacrificio de esos años”. (Edición web: Miguel Márquez Díaz)
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