Venceremos

Científicos guantanameros rendirán cuenta sobre comunidades resilientes




portada citmaInvestigadores guantanameros del Centro de Servicios Ambientales y Tecnológicos Alejandro de Humboldt participan en la reunión anual de rendición de cuentas a los financistas del proyecto internacional Comunidades Caribeñas Resilientes, en República Dominicana, iniciativa que busca preparar a poblaciones vulnerables frente a los embates del cambio climático.

Gerardo Begué Quiala, coordinador del proyecto que se ejecuta en Guantánamo y Santiago de Cuba junto a Haití y República Dominicana, explicó a la prensa que los fondos provienen del gobierno alemán, mediante la Iniciativa Internacional para la Protección del Clima, IKI.

En el encuentro, precisó el máster en Ciencias Ecológicas, cada país presentará los compromisos cumplidos y las acciones desarrolladas en función de la conservación y la salvaguarda del clima regional.

Sobre los resultados del proyecto en Cuba, Begué Quiala destacó el incremento de la superficie cubierta de bosques y el desarrollo de sistemas agroforestales, donde se combinan cultivos como el café con árboles frutales, plátanos y especies maderables de alto valor económico.

Otro logro ha sido la sensibilización de los pobladores; se aprecia que las personas comenzaron a preocuparse por ese fenómeno global y exigen que existan programas de alerta temprana para recibir información oportuna y no ser sorprendidos por eventos climáticos; de esa manera se disminuye la destrucción de sus recursos naturales y también las pérdidas de vidas humanas, afirmó.

El experto resaltó el intenso trabajo en los bosques de mangle, parte de la seguridad nacional de los países insulares por su capacidad para mitigar el oleaje; también el rescate de especies tradicionales que estaban subutilizadas y que, aunque no son las de mayor rendimiento productivo, poseen la mayor capacidad de adaptación a los cambios climáticos actuales, por lo cual ya se incorporan intensivamente en comunidades y sistemas agrícolas.

Begué Quiala vinculó estos resultados con el fortalecimiento de la soberanía alimentaria: una vez que se logre, se disminuye la dependencia del mercado global, lo cual tiene un papel preponderante para cualquier política pública, porque un presupuesto destinado a importar alimentos se puede usar para resolver otros problemas, razonó.

El proyecto, que debe concluir en diciembre de 2027, trabaja directamente con 16 comunidades enclavadas en la Reserva de la Biosfera Cuchillas del Toa y algunas de Holguín, todas vulnerables por su ubicación en zonas montañosas de difícil acceso.

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