El Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba aprobó el nuevo conjunto de transformaciones para la vida económica y social del país, que contiene 23 ejes fundamentales y 176 propuestas.
Con la participación, a través de videoconferencia, del líder al frente de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y encabezado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sesionó la reunión partidista en el Palacio de la Revolución, para evaluar las propuestas de transformaciones económicas y sociales en aras de dinamizar el país, en medio de un escenario complejo.
El miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, presentó las propuestas que transitaron por un amplio proceso de consultas a diferentes niveles, y que tienen como propósito no solo el de resistir, sino también el de avanzar y desarrollarnos.
Las propuestas incluyen sectores claves que sostienen el desarrollo del país, entre ellos la agricultura, la energía, el transporte, el comercio exterior y el turismo.
Asimismo, están dirigidas a modificar el sistema bancario, impactar en la política financiera, eliminar trabas para la aprobación más expedita de nuevos actores económicos, potenciar la responsabilidad social de estos últimos, igualmente otorgarles mayores facultades y autonomía a los municipios y sus capacidades endógenas en varios ámbitos, incluidos el de la inversión directa y la exportación; así como el redimensionamiento del sector presupuestario y los sistemas de gestión, política laboral y salarial, y de subsidios a productos y no a personas, entre otros.
Luego de la presentación del documento que contiene las propuestas de transformaciones, se suscitó un amplio y profundo debate al interior del Pleno. Aunque las opiniones fueron diversas sobre el alcance y la implementación de las medidas, hubo coincidencia en que resultan imprescindibles para revitalizar la economía y preservar las conquistas del socialismo.

“La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios. Y cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar para salir de ella”, afirmó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al resumir el Pleno Extraordinario.
“Se requiere una agenda económica profunda y ágil, ejecutable en corto plazo, que combine estabilización macroeconómica, incentivos para estimular y promover una apertura productiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo de tecnología y una protección social focalizada y efectiva”, subrayó el mandatario.
Díaz-Canel razonó que se trata de enfrentar el enorme reto de continuar avanzando en el proceso de construcción socialista, de defensa de la Revolución y sus conquistas, y de perfeccionamiento de nuestra sociedad, en las condiciones de un país sometido al más cruel, genocida y prolongado bloqueo económico, financiero, energético y comercial, ejercido por la potencia más poderosa del mundo.
En su discurso, Díaz-Canel detalló las principales transformaciones económicas y sociales en temas decisivos para el país, donde Cuba -señaló- “no necesita más dilaciones; sino soluciones”.
El mandatario expresó que “gobernar es resolver, destrabar, acompañar y hacer que las decisiones se conviertan en mejoras reales. Porque crear en Cuba, invertir en Cuba, trabajar en Cuba y quedarse en Cuba también depende de que el país sea capaz de abrir caminos, ordenar con inteligencia y apoyar a quienes quieran aportar”.
El jefe de Estado reiteró que cada medida que anunciamos tendrá responsables, plazos e indicadores. Vamos a informar lo que avance, lo que se incumpla y lo que haya que corregir. Y aclaró que “habrá cosas que, para protegerlas de quienes quieren sabotearlas, tengamos que tratar con discreción; ya nos enseñó Martí que hay cosas que, para lograrse, han de andar ocultas. Pero la discreción nunca será un permiso para ocultarle algo al pueblo”.
“Como pueblo no nos vamos a convocar solamente a resistir. Nos vamos a convocar a crear. A producir. A decidir. A fiscalizar. A prosperar y a transformar”, insistió el mandatario.



Díaz-Canel ratificó que “esto que empezamos hoy no lo hace un gobierno. Esto lo hacemos todos o no lo hacemos: con el campesino que vuelve a sembrar, con la mipyme que se atreve, con el técnico que instala el primer panel, con la maestra, con el médico, con el joven que decide quedarse y apostar por su tierra, con el cubano residente en el exterior que tiende la mano. Contigo. Conmigo. Con todos”.
“No vamos a negar los problemas. No vamos a defender la burocracia. No vamos a cerrarle la puerta al talento. No vamos a abandonar a los vulnerables. Y no vamos a permitir, jamás, que el sufrimiento de este pueblo causado por el perverso bloqueo imperialista, se use contra la soberanía de la Patria”, aseguró el Presidente de la República.

CAMBIAR NO ES NEGAR EL SOCIALISMO
Con la participación, a través de videoconferencia, del líder al frente de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el pasado jueves se realizó la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, que analizó y aprobó las propuestas de transformaciones económicas y sociales, en medio de una situación extremadamente compleja.
En mensaje que hizo llegar a los diputados, a través del miembro del Buró Político y Secretario del Consejo de Ministros, General de División, José Amado Ricardo Guerra, -tal como lo hizo en la jornada anterior al Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba-, el General de Ejército Raúl Castro Ruz calificó de trascendental la sesión de la Asamblea, y al hacer suya la propuesta, resaltó la importancia de construir el necesario consenso en el momento que vivimos.

Desde el Palacio de las Convenciones y conducida por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, la sesión extraordinaria del Parlamento contó con la participación de los diputados por los diferentes territorios.
Un intenso y provechoso debate siguió a la presentación del documento, a cargo del miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz. Los diputados expresaron sus consideraciones en torno a las medidas propuestas, y respaldaron su pertinencia y la urgencia de su aplicación en el complejo escenario que vive hoy el país.

Al “heroico pueblo cubano” estuvieron dedicadas las palabras de clausura de la sesión, que fueron pronunciadas por el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
“Cuba, nuestra amada Cuba, vive las horas más difíciles de este siglo y tenemos la histórica responsabilidad de salvarla”, enunció el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista; e hizo hincapié: “El concepto de Revolución que el Comandante en Jefe nos legó, en sus propias palabras, sigue increpándonos 26 años después”. Y aseveró Díaz-Canel: “Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado”.
Casi concluyendo sus palabras, el Presidente cubano expresó: “Con el respeto y la firmeza que distinguen desde siempre la tradición digna de la diplomacia cubana, quiero dirigirme a la comunidad internacional, incluyendo al Gobierno de los Estados Unidos”.
Cuba diseña y propone soberanamente los cambios que urge aplicar para remontar la crisis impuesta por la agresividad externa y las insuficiencias internas, sin más permiso que el de su pueblo.
La crítica y la autocrítica honesta no son una novedad para el gobierno cubano, son inseparables de la práctica revolucionaria desde siempre. No estamos experimentando. Estamos aplicando un principio del concepto de Revolución que nos legó Fidel: emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos.
En el empeño de corregir errores e insuficiencias, a la par que enfrentamos el cerco externo, hemos acordado emprender la siempre delicada misión de abrir aún más la economía, con prioridad para los cubanos residentes o no en el país.
Esas decisiones no están relacionadas con negociaciones. Cuba sigue dispuesta a dialogar con respeto sobre todos los temas posibles con el gobierno de los Estados Unidos, y esa disposición no sólo está expresada. Está históricamente probada.
Los actuales cambios y el curso del diálogo con el vecino del Norte, sólo se relacionan en la hostilidad que quieren imponerle a la relación los enemigos de cualquier acercamiento entre nuestros dos países, esos que viven diseminando amenazas de ataques inminentes, que filtran falsedades, persiguen negociaciones y apuestan a la opción perversa de la asfixia para que Cuba estalle.
Cuba denuncia esas prácticas infames que le venden al mundo la idea del Estado fallido mientras se aprieta el cuello de un pueblo heroico. Así no funcionan las relaciones entre naciones soberanas e independientes, condición que reivindicaremos siempre.
No se puede hablar de libertad mientras se empuja, a propósito, a un pueblo entero hacia la desesperación por falta de recursos que hoy resultan vitales para la existencia.
Al gobierno de los Estados Unidos le decimos, sin odio, pero sin miedo: si de verdad quieren ayudar al pueblo cubano, déjennos vivir. Dejen a Cuba comerciar. Dejen a Cuba comprar sus medicinas. Dejen a Cuba importar su combustible.
Dejen a Cuba recibir inversiones, créditos, financiamientos, relacionarse normalmente con sus emigrados y con el mundo. Dejen a Cuba mostrarle al planeta qué es capaz de hacer este pueblo cuando no hay obstáculos a sus esfuerzos por levantarse. Eso sí sería algo realmente novedoso y enaltecedor por parte del adversario.

El jefe de Estado advirtió que “Cuba no va a pedir permiso para existir ni entregará su soberanía. Cuba sí está lista, hoy mismo, ahora mismo, para una relación civilizada y respetuosa, que beneficie a ambos pueblos. La puerta, siempre estará abierta para quienes estén dispuestos a cruzarla con el mismo respeto con que la abrimos”.
“Compatriotas, la hora es difícil. No voy a suavizar la realidad ni a presentarles un camino sencillo, porque el pueblo merece siempre la verdad, por dura que sea”, afirmó el jefe de Estado, quien seguidamente compartió esta certeza: “Cuba no está condenada”.
“Tenemos tierra y sol; médicos y maestros; científicos y campesinos; intelectuales y deportistas de calibre; empresarios capaces; trabajadores que no se rinden; mujeres bravas, jóvenes con un talento que asombra al mundo; una emigración que quiere aportar; y un pueblo que ha resistido mucho y que, por encima de todo, merece vivir mejor”.
“A ese pueblo no lo vamos a convocar solamente a resistir. Lo convocamos a crear. A producir. A decidir. A transformar. A fiscalizar. A prosperar”.
“Cuba cambia para levantarse. Cuba cambia para vivir mejor. Cuba cambia para seguir siendo libre”.
“La historia nos enseñó a resistir”.
“Este tiempo nos exige transformar”.
“Y vamos a transformar: con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Como nos enseñó Fidel. Como nos orientó Raúl”.

PRESIDENTE CUBANO EN UNA ZONA DE DEFENSA DE LA HABANA
Durante los últimos siete días, el Presidente del Consejo de Defensa Nacional, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, realizó una visita a la Zona de Defensa “Carmelo”, en el municipio capitalino Plaza de la Revolución, para evaluar los preparativos y la organización territorial ante una posible situación excepcional.
El mandatario subrayó la importancia de la preparación de la población, la articulación de los actores económicos y el aprovechamiento de los recursos locales.
“La Zona de Defensa ha de ser el Partido y el Gobierno de cada comunidad, tanto en tiempos de paz como en la guerra, así lo amerita el complejo contexto que vive Cuba”, valoró el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, al visitar el puesto de dirección de esta Zona de Defensa enclavada en la sede de la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia.
En el intercambio, el jefe de Estado enfatizó en la necesidad de ir más allá de los planes teóricos y trabajar en la práctica con la comunidad. Insistió, además, en la realización de ejercicios tácticos periódicos, aprovechando el Día Nacional de la Defensa.
Otro de los ejes centrales del diálogo fue la necesaria integración de todas las entidades, tanto estatales como no estatales, en los planes de defensa y en la solución de problemáticas locales. Díaz-Canel señaló que, con las recientes transformaciones económicas y sociales aprobadas, los Consejos de Defensa deben implementar cambios sin esperar nuevas orientaciones.

COMISIÓN DE RELACIONES INETERNACIONALES RECHAZA RESOLUCIÓN INJERENCISTA DEL PARLAMENTO EUROPEO
Los integrantes de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular rechazaron categóricamente la resolución adoptada el 18 de junio por el Parlamento Europeo, a partir del debate realizado en ese órgano el pasado 19 de mayo, sobre la situación en Cuba.
Los diputados cubanos advirtieron que “la adopción de ese texto constituye un nuevo ejercicio de manipulación política, doble rasero y subordinación a la agenda neofascista y hostil del gobierno de los Estados Unidos contra nuestra nación”.
“Su contenido muestra una alta dosis de injerencia, que desconoce y difama sobre la realidad cubana, su ordenamiento jurídico y Estado de Derecho, y que refleja la aplicación de un doble estándar en la emisión de juicios de valor de Cuba y su institucionalidad”, señala la declaración de los parlamentarios cubanos.
Más adelante, el documento de los diputados cubanos señala que “el debate que sirvió de base a esta resolución evidenció una fuerte carga ideológica por parte de un grupo de eurodiputados conservadores y de extrema derecha, algunos con vínculos conocidos con políticos anticubanos radicados en territorio estadounidense, cuyo propósito es entorpecer el curso actual de las relaciones entre Cuba y la Unión Europea, basadas en el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación (ADPC)”.
De igual manera, el texto emitido la semana pasada por el Parlamento cubano afirma que “la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba ha favorecido siempre una relación respetuosa y de cooperación con el Parlamento Europeo, así como con los miembros que actúen como genuinos representantes de los ciudadanos europeos, y no bajo intereses egoístas, personales o de otras potencias”.
Finalmente, la Comisión de Relaciones Internacionales del Parlamento cubano llama a “los eurodiputados a respetar el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre Cuba y la Unión Europea, el compromiso de sus Estados miembros, así como a escuchar el sentir de amplios sectores de las sociedades europeas que abogan por la paz, la cooperación y el desarrollo en aras del interés mutuo”.
Escuche y descargue la versión radial.
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