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Cuba resiste bloqueo petrolero y avanza en transformación energética

Por Orlando Oramas León

El alto funcionario conversó con Prensa Latina al concluir una visita de trabajo en Uruguay, donde participó en la VIII Conferencia de Ministros de Energía de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Abad expresó que la isla vive una de las pruebas más duras de su historia como consecuencia del brutal recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos y la amenaza de agresión militar.

Recordó que desde enero Washington decretó el bloqueo petrolero a su país, al que declaró como “amenaza inusual y extraordinaria” a la soberanía de la potencia norteña.

Resulta, dijo, el pretexto que “busca asfixiar a nuestro pueblo” y amenaza con imponer aranceles a cualquier país que exporte combustible a Cuba.

En mayo, además, el presidente Donald Trump firmó una nueva Orden Ejecutiva que establece otras sanciones en el área de la energía.

En seis meses, apenas un barco de combustibles ha llegado a Cuba, expresó al mencionar varios de los efectos de los más recientes castigos a la ínsula antillana.

La administración de Trump ha interceptado al menos siete buques tanqueros con destino a Cuba, reduciendo las importaciones cubanas de petróleo entre un 80 y un 90 por ciento, añadió.

Acotó que con su accionar Washington “intimida y amenaza a todos nuestros proveedores en violación de las normas del libre comercio y la libertad de navegación”.

Refirió que ello provoca apagones de hasta 30 y más horas en su país, afectando la refrigeración de alimentos y medicamentos, con graves consecuencias humanitarias.

A la par, continuó, 40 bancos extranjeros se han negado a operar con Cuba y 140 trasferencias bancarias fueron bloqueadas, muchas de ellas relacionadas con pagos para la compra de tecnologías solar y eólica.

Explicó que “a pesar de haber recuperado y tener disponibles más de mil 100 MW de generación distribuida, nos vemos imposibilitados de ponerlos en funcionamiento por la falta absoluta de combustible”.

Aseguró que Cuba no se rinde y avanza en su estrategia de transición energética, basada en el desarrollo de fuentes renovables, la eficiencia energética y la soberanía tecnológica.

Nuestro plan –adelantó- busca que, para 2030, más del 24 por ciento de la generación eléctrica provenga de energías limpias, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y contribuyendo a la lucha global contra el cambio climático.

Calificó de salto cualitativo la penetración de energías renovables.

“De de apenas un tres por ciento en 2024, pasamos a cerca de 10 por ciento al cierre de 2025, con la instalación de 52 parques solares fotovoltaicos” que hoy generan el 38 por ciento de la energía consumida durante el horario diurno.

Mencionó además la ejecución de dos mega proyectos fotovoltaicos que contribuirán a la estabilidad del sistema eléctrico nacional, y la instalación de baterías para regular la frecuencia y evitar caídas del sistema.

A nivel local, continuó, funcionan más de cinco mil módulos sociales en comunidades aisladas, centros de salud, panaderías y otros servicios básicos, y en beneficio de niños con condiciones especiales que requieren climatización.

Abad encomió que su país consiguiera en 2025 la mayor producción de crudo de los últimos siete años, esfuerzo vital para alimentar las termoeléctricas y sustituir importaciones.

Nos quieren paralizar el país, sumirlo en la asfixia, pero resistimos y avanzamos con la meta de conseguir soberanía energética y reemprender nuestro desarrollo socio-económico, concluyó.

nmr/ool

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