El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido de nuevo contra la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, denunciando que ella rechazó a Washington y que no apoyaría a la potencia norteamericana ni en el marco de la OTAN.
En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump reiteró que Meloni le pidió «una y otra vez» que se hicieran una foto juntos durante la cumbre del G7 celebrada esta semana en Francia. «Su índice de popularidad en Italia es muy bajo, posiblemente porque rechazó a los Estados Unidos de América —un país que realmente ama y protege a Italia— cuando se trataba de impedir que Irán obtuviera o desarrollara un arma nuclear (¡aunque, por cierto, la OTAN también lo hizo!)», escribió el inquilino de la Casa Blanca.
Asimismo, Trump recordó que la primera ministra italiana no ha permitido a EE.UU. que utilice las pistas de aterrizaje del país europeo, «lo que supuso un gran inconveniente logístico». «Esto a pesar de que EE.UU. aporta cientos de miles de millones de dólares al año para proteger a Italia y a otros ‘supuestos’ aliados de la OTAN», resaltó.
«Ahora, después de que Estados Unidos derrotara militarmente a Irán, quiere volver a ser amiga para mejorar sus ‘cifras’. ¡No, gracias!», subrayó el mandatario estadounidense.
En una entrevista con NBC publicada este viernes, Trump criticó la postura de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, durante la guerra contra Irán, y tachó a la jefa de Gobierno como su «admiradora». «Pero no la quiero como admiradora, porque no estuvo allí —junto con el grupo de la OTAN— en lo que tenía que ver con el estrecho [de Ormuz]», agregó.
La misma jornada, el mandatario afirmó que la líder italiana le había suplicado una foto durante la cumbre del G7. Por su parte, Meloni tachó las declaraciones de Trump de «completamente inventadas». «Francamente, estoy atónita, no sé por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus propios aliados», lamentó. Según la mandataria, «no es la primera vez que ocurre».
La guerra contra Irán, iniciada por EE.UU. e Israel a finales de febrero, ha desatado un fuerte choque entre Washington y Europa. Tras los contrataques iraníes y el bloqueo del estrecho de Ormuz, uno de los canales marítimos más importantes del globo, Trump criticó duramente a ciertos países de la OTAN, como España y el Reino Unido, por negarle el uso de sus bases militares y condicionar su ayuda para desbloquear la ruta marítima a que cesen los combates completamente.