«La vida nos demostró que eso no era sostenible»: Díaz-Canel admite la dependencia externa de Cuba
Díaz-Canel admitió ante la Asamblea Nacional que Cuba sostuvo su modelo gracias a recursos externos soviéticos y venezolanos, y que esa dependencia resultó insostenible.
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció este jueves que el modelo económico y social cubano se sostuvo durante décadas gracias al respaldo material de aliados extranjeros, una de las admisiones más explícitas realizadas por un gobernante de la isla sobre la dependencia histórica de recursos externos.
Durante la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el mandatario defendió el paquete de 176 reformas económicas impulsado por el régimen y admitió que el sostenimiento de las políticas sociales cubanas no dependió únicamente de la gestión interna del país.
«Hay que reconocer que muchas veces la pudimos sostener no solo por voluntad política, sino porque nos entraban una cantidad de recursos de otros lugares. En un momento, el campo socialista; en otro momento, un grupo de relaciones que tuvimos con países amigos. Pero la vida nos demostró, y aprendimos, que eso así no era sostenible», afirmó ante los diputados.
Aunque no mencionó países específicos, la referencia apunta al respaldo económico que Cuba recibió durante décadas de la Unión Soviética y, posteriormente, de Venezuela, dos aliados que desempeñaron un papel clave en el sostenimiento de la economía cubana.
Díaz-Canel sostuvo que el principal reto actual consiste en mantener el proyecto político del régimen sin depender de ese tipo de apoyos externos.
«El debate es cómo, sin tener esa dependencia exterior, nosotros somos capaces, con nuestro propio talento y con nuestro propio esfuerzo, de seguir construyendo el socialismo de manera sostenible», señaló.
Las declaraciones se produjeron durante una sesión extraordinaria convocada para analizar y respaldar un amplio paquete de transformaciones económicas presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz como respuesta a la profunda crisis que atraviesa el país.
El gobernante también reconoció que parte de los obstáculos que frenan el desarrollo económico tienen origen interno.
«Hay trabas que no vienen de afuera ni del bloqueo, sino lentitud, burocracia, normas que frenan al que quiere producir y decisiones postergadas», afirmó.
La admisión se suma a otras declaraciones realizadas esta semana por Díaz-Canel, quien reconoció previamente que varias de las reformas ahora aprobadas habían sido discutidas durante años sin llegar a implementarse.
«El error no estuvo en plantearlas, sino en haberlas postergado», dijo durante el reciente Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista.
Entre las medidas aprobadas figuran la autorización de instituciones financieras privadas, la creación de casas de cambio privadas, una mayor apertura a la inversión extranjera, la flexibilización de las reglas para las mipymes, la eliminación de topes generales de precios y una reforma del sistema de subsidios.
Las autoridades también anunciaron la reducción del número de ministerios y nuevos mecanismos para captar divisas y estimular la actividad económica.
Las reformas llegan en un momento especialmente delicado para el país. Cuba enfrenta una prolongada crisis marcada por apagones, escasez de combustible, dificultades para abastecer alimentos y medicamentos, una fuerte depreciación del peso y una sostenida caída de la producción nacional.
Organismos internacionales prevén una nueva contracción de la economía cubana en 2026, mientras economistas independientes advierten sobre el deterioro acumulado de los últimos años.
El economista Pedro Monreal ha señalado que, en un escenario adverso, la caída de la actividad económica podría acercarse a los niveles registrados durante el Período Especial de los años noventa.
En ese contexto, las palabras de Díaz-Canel representan una inusual admisión sobre uno de los pilares que durante décadas ayudó a sostener la economía cubana: el apoyo financiero y energético de aliados extranjeros que hoy ya no están en condiciones de respaldar a la isla como en el pasado.
Preguntas Frecuentes sobre la Dependencia Económica de Cuba y las Reformas Anunciadas
CiberCuba te lo explica:
¿Qué admitió Díaz-Canel sobre la dependencia externa de Cuba?
Díaz-Canel admitió que el modelo económico y social cubano se sostuvo durante décadas gracias al respaldo material de aliados extranjeros. Reconoció que este apoyo fue crucial, pero que no es sostenible en el tiempo. Durante años, Cuba dependió de recursos provenientes de la Unión Soviética y Venezuela, lo cual ahora es un desafío superar sin esa ayuda externa.
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¿Cuáles son las principales reformas económicas anunciadas en Cuba?
Entre las reformas aprobadas se encuentran la autorización de instituciones financieras privadas, la creación de casas de cambio privadas, y una mayor apertura a la inversión extranjera. También se flexibilizarán las reglas para las mipymes, se eliminarán los topes generales de precios y se reformará el sistema de subsidios. Estas medidas buscan enfrentar la crisis económica actual y promover un desarrollo sostenible.
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¿Cómo pretende Cuba enfrentar la crisis económica sin depender de apoyos externos?
El gobierno cubano planea enfrentar la crisis utilizando el propio talento y esfuerzo interno para construir un socialismo sostenible. Esto implica reducir la burocracia, eliminar trabas internas y acelerar la implementación de reformas económicas que han sido discutidas pero postergadas durante años.
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¿Qué obstáculos internos reconoció Díaz-Canel como freno al desarrollo económico de Cuba?
Díaz-Canel reconoció que existen trabas internas como la lentitud, la burocracia y normas que frenan a quienes desean producir. Estas dificultades, junto con decisiones postergadas, han sido identificadas como barreras significativas para el desarrollo económico y social en Cuba.
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¿Cuál es la situación económica actual en Cuba según organismos internacionales?
Según proyecciones de la CEPAL, la economía cubana enfrentará una nueva contracción del PIB del 6,5% en 2026. Esto se suma a una caída acumulada del 26% desde 2020, situando a Cuba en una de sus peores crisis económicas desde el Período Especial de los años noventa. Esta situación se ve agravada por apagones, escasez de combustible y una fuerte depreciación del peso cubano.
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