Muere joven cubana antes de una cirugía estética en Cienfuegos; allegados exigen respuestas

Alaidy Oviedo Crespo, de 28 años y madre de una niña pequeña, falleció en un hospital de Cienfuegos cuando se preparaba para someterse a una liposucción con transferencia de grasa, procedimiento por el que supuestamente le cobrarían 1,800 dólares. La joven nunca llegó a entrar al quirófano.
Según la denuncia difundida por Mag Jorge Castro y amplificada por la plataforma Alas Tensas, Alaidy sufrió una reacción grave tras recibir un medicamento que, según el testimonio de su amiga de la infancia Arianna Isabel Abrahantes, podría haber sido ceftriaxona, un antibiótico.
La causa exacta del fallecimiento no ha sido esclarecida oficialmente, y la familia continúa sin recibir explicaciones del centro médico.
La primera alerta pública la lanzó la página verificada «Nio reportando un crimen», que señaló que la joven entró en paro cardíaco al ser anestesiada y que hubo fallas eléctricas simultáneas que impidieron reanimarla.

Ante esa versión, la página «Las Cosas de Fernanda», cercana al oficialismo, confirmó la muerte pero negó cualquier vínculo con cortes de electricidad, asegurando que el hospital contaba con dos plantas eléctricas operativas y dos circuitos de protección.
Sin embargo, varios cienfuegueros contradijeron esa versión en los propios comentarios de esa publicación. Una usuaria escribió: «no se la causa de la muerte de la joven pero de que sí hubo una falla eléctrica la hubo porque yo estaba en el hospital. Averigüen bien, no se puede tapar el sol con un dedo».
Otra usuaria relató que ese día acudió al hospital a realizarse una radiografía por una fractura y que «desde las 4 pm hasta 7 estuve pendiente… y por dichas fallas, el sistema se desactivaba una y otra vez».

Abrahantes cuestionó la capacidad de respuesta del hospital ante la emergencia y exigió una investigación sobre qué sustancias le administraron a Alaidy, cómo actuó el personal sanitario y si existieron negligencias. «No queremos que Alaidy sea una muerte más, una noticia que se olvide mañana o una historia que nadie se atreva a contar», declaró.
El caso se enmarca en una crisis sanitaria reconocida por el propio régimen: días antes de la muerte de Alaidy, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, admitió públicamente carencias de medicamentos, materiales desechables, reactivos y equipos médicos, además de averías en grupos electrógenos, ascensores y sistemas de agua en los hospitales cubanos.
La situación eléctrica en Cienfuegos agrava aún más el panorama. La Empresa Eléctrica provincial reconoció en octubre interrupciones de hasta 89 horas continuas en algunos circuitos, incluidos los identificados como respaldo de hospitales.
En Cuba la práctica médica privada está formalmente prohibida, aunque proliferan servicios informales que cobran en dólares y operan con escasa supervisión y sin garantías de recursos ante emergencias. El caso de Alaidy se suma a una serie de denuncias de presunta negligencia médica documentadas a lo largo de 2026 en hospitales de toda Cuba.
La familia de Alaidy Oviedo Crespo aguarda respuestas mientras las circunstancias de su muerte permanecen sin esclarecerse y ninguna autoridad sanitaria ha emitido pronunciamiento oficial sobre el caso.
Vídeos relacionados:
Archivado en:









