Edilberto Benítez González le ha dado muchísimas “galletas” sin manos al enemigo imperialista que no ha podido bloquear totalmente el proceso productivo, en la unidad empresarial de base (UEB) Hormigón y Terrazos, conocida por la bloquera española, en el municipio de Morón, al norte de la central provincia cubana de Ciego de Ávila.

El obrero no solo lidió con las limitaciones materiales para conquistar recientemente el premio relevante en el Fórum por la Innovación de su entidad, sino con el objetivo de revitalizar la tarjeta intercomunicadora de la computadora y la planta productora de elementos de pared, solución que posibilitó continuar la fabricación de bloques de hormigón de 10 y 15 centímetros, tan demandados en la construcción de viviendas y el programa de inversiones.
Además, ante los problemas de las bandejas para el prensado de dichos bloques, los aniristas continúan con la colocación de tramos de planchas lisas de zinc en las hendiduras de los tableros de madera de mayor tiempo de explotación y así defienden la vitalidad del proceso productivo.
Allí también funciona un remoledor de polvo, diseñado para cinco toneladas diarias, sin embargo, logra más de 20. Su última mejora fue la recuperación de los martillos, lo cual posibilitó reanudar la elaboración de carbonato de calcio, materia prima fundamental de los morteros especiales, utilizados para dar fino, hacer pisos y unir elementos de albañilería como ladrillos y bloques, entre otros usos, cuyos autores de inventivas obtuvieron el lauro en la categoría de Destacado.
Tan eficiente se ha comportado ese aparato y la calidad del material que produce, por su granulometría fina y limpia a partir de materia prima de granito, según se conoció, por lo que ha sido recomendada la generalización de ese tipo de molino en todos los centros productivos de la Empresa de Materiales de Construcción de Ciego de Ávila (Avilmat).
Otra hazaña del colectivo de esta industria, justamente de los trabajadores de la UEB de Logística y Aseguramiento, fue la restauración de una rastra cuña Renault 380, propuesta a baja por su deterioro en otro centro laboral, la cual está a punto de transitar por carreteras en calidad de equipo de mayor porte en el parque automotor de la mencionada entidad.
De gran impacto también se considera la adaptación de un transformador de corriente trifásica, en la fábrica de yeso calcinado, del poblado de Punta Alegre; la construcción del eje primario de la estera alimentadora del molino César Escalante; el acoplamiento del mecanismo de transmisión para el bombeo de combustible del camión cisterna Howo; la adaptación de aspas de ventiladores de camión Volvo a partir de aspas recuperadas de camiones chinos; las herramientas que facilitan el trabajo de los recursos humanos y el sistema integrado de gestión de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, entre otras creaciones.
Atrás no se queda el personal de la UEB Construcción y Cargas. Sus trabajadores recuperaron un carro que estaba interrupto, le reconstruyeron la parte del volteo y le adaptaron el sistema de aire, ahora tiene plancha, silo y demás componentes indispensables, ya anda por las carreteras. Además, reanimaron el montacargas JCB, repararon los cilindros del Volvo que trabaja en la unidad Algaba, adaptaron el sinfín de un camión Kamaz, repararon las puntas de los inyectores de motores de petróleo, ajustaron cabezales de la dirección y les adaptaron la rótula a varios vehículos.
Con la exposición de otras soluciones en el Fórum por la Innovación de Avilmat, se demostró que el cerco al combustible impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, es otro de los intentos de asfixia a la economía y al pueblo cubano, pero contra el criminal bloqueo económico, comercial y financiero de más de 60 años, se imponen protagonistas de proezas cotidianas demostradas en el Fórum por la Innovación, efectuado por estos días en el territorio avileño.
Acerca del autor
Licenciado en Comunicación Social. Economista y periodista. Escribe sobre asuntos económicos, agropecuarios, de la construcción y la cultura. Multipremiado en concursos de periodismo, festivales de la radio y otros eventos. Atesora las distinciones Félix Elmuza y Raúl Gomez García, los sellos Laureado y 50 aniversario del periódico Trabajadores, y la Moneda Conmemorativa 60 aniversario de la UPEC.


