Vecinos del reparto Mulgoba en La Habana llevan 45 días sin agua y el gobierno municipal no da la cara

Residentes del reparto Mulgoba, en el municipio Boyeros al sur de La Habana, llevan 45 días sin acceso a agua potable mientras ningún funcionario del gobierno local ha ofrecido explicaciones ni soluciones.
La denuncia fue publicada este lunes en Facebook por Alexis Torriente, vecino del barrio, quien describe una situación de colapso total y llama a la comunidad a organizarse por su cuenta.
«45 días sin agua y nadie se pronuncia, nadie da la cara y nos habla desde el gobierno municipal», escribió Torriente en su publicación, en la que también enumeró otras carencias que asfixian al reparto: apagones prolongados, escasez de alimentos e inflación desbocada.
Ante la inacción del Estado, el vecino propone una salida autogestionada: «Vamos a colectar dinero entre los mismos vecinos, para comprar dos motores sumergibles y el falso gobierno que no funciona que se vaya a la mierda».
La raíz del problema en Mulgoba se remonta a mediados de año, cuando la fuente de abasto «Lola», que surte al barrio y otras zonas de Boyeros, quedó paralizada por falta de electricidad. El sistema de abastecimiento de agua de La Habana depende en aproximadamente un 87-88% de la electricidad para el bombeo, lo que convierte cada apagón en un corte directo del suministro.
Boyeros ha sido uno de los municipios capitalinos más golpeados por esta crisis. Más de 40,000 personas del municipio sufrieron afectaciones graves en el suministro desde enero de este año.
En agosto, una avería en la conductora principal de Cuenca Sur dejó sin agua a seis municipios habaneros, incluido parte de Boyeros. En octubre, una falla eléctrica en líneas de 110 kilovoltios volvió a paralizar el bombeo en zonas como La Fortuna, Capdevila, Mazorra y Alta Habana.
No es la primera vez que Torriente alza la voz. En agosto confrontó directamente al primer ministro Manuel Marrero Cruz en redes sociales sin obtener respuesta oficial. Asimismo, denunció una posible contaminación del agua en Boyeros: cisternas en mal estado, clorificador averiado y casos de diarrea y hepatitis entre los vecinos.
La desesperación en Boyeros ha derivado en protestas repetidas. En Fontanar, el régimen reprimió una protesta con cacerolas en septiembre, con cerca de 10 patrullas y al menos dos detenidos. A finales de octubre, vecinos bloquearon la avenida Boyeros con contenedores de basura tras más de tres días sin electricidad.
La magnitud del problema trasciende a este municipio del sur de la capital cubana. El propio régimen admitió que 2,7 millones de cubanos tienen afectado total o parcialmente el acceso al agua potable, cifra equivalente a cerca del 35 % de la población abastecida por redes. Solo en septiembre, más de 577,000 personas en La Habana tuvieron dificultades con el suministro.
Frente al vacío institucional, los cubanos buscan cada vez más soluciones privadas: camiones cisterna particulares, pozos propios y colectas vecinales para adquirir equipos de bombeo. Torriente lo resume con crudeza: «Si ustedes no pueden hacer nada por el pueblo, el pueblo tiene y debe organizarse por su propia sobrevivencia».
«Nos están matando. Barrio de Mulgoba: sin corriente, sin agua, sin comida, la inflación a 1000 %, sin derechos, sin apoyo del gobierno llegaremos a la extinción en breve», concluyó el vecino en su publicación.
Vídeos relacionados:
Archivado en:







