En el Municipio Especial Isla de la Juventud se celebró una gala por el aniversario 50 de los órganos del Poder Popular, la cual tuvo lugar en el cine Caribe, donde la cubanía y la pineridad encontraron en el arte su mejor manera de expresarse.

La música, la danza y la declamación marcaron el ritmo de una velada en la que el talento artístico se puso al servicio de la memoria y la identidad. Cada presentación llevó al escenario una parte de nuestras raíces, de esa mezcla de sentimientos, costumbres y valores que distinguen a Cuba y que adquieren matices propios en la Isla de la Juventud.
La conmemoración tiene un importante significado histórico. El 30 de junio de 1974, en la provincia de Matanzas, se realizó la primera elección directa y secreta de delegados a los Órganos Locales del Poder Popular. El día 21 de julio quedó constituida aquella primera Asamblea, como parte de una experiencia que se extendió durante dos años y que posteriormente sirvió de base para su implementación en todo el país.

En 1976, el proceso adquirió alcance nacional. Los días 10 y 17 de octubre se celebraron las primeras elecciones generales de delegados, en las que fueron elegidos 10 725 representantes que integraron las 169 asambleas municipales existentes entonces. El 31 de octubre de ese año quedaron constituidas las primeras asambleas municipales del Poder Popular, marcando un momento trascendental en la organización institucional de la nación.
Medio siglo después, esta fecha invita no solo a recordar los acontecimientos que marcaron su nacimiento, sino también a reconocer la responsabilidad que entraña representar a la ciudadanía, atender sus inquietudes y mantener el vínculo permanente con las comunidades.
En la jornada de homenaje ese recorrido histórico encontró una expresión diferente: la del arte como vehículo de identidad y sentimiento. Fue una gala para celebrar desde nuestras raíces, reconocer la memoria colectiva y poner en alto las manifestaciones culturales que nos distinguen.
Estos cincuenta años de historia también merecen ser contados con música, poesía, danza y con el orgullo de pertenecer a una tierra que tiene mucho que decir.

La efeméride llamó, además, a seguir valorando los resultados del proceso de rendición de cuenta en las circunscripciones y la situación de los planteamientos. Apoyar a los delegados y exigir una actitud consecuente a todos los que tienen que responder o darle a la población una respuesta clara de lo que no se pueda resolver en estos momentos. Velar por los aspectos incluidos en el plan de la economía ante cualquier reajuste en los presupuestos, entre otros detalles.
La noche cerró con prolongados aplausos para este órgano que se fundó en un año muy complejo para Cuba; desde su surgimiento la Revolución lo concibió en perfeccionamiento permanente y en determinadas circunstancias se cohesionó más la unidad nacional con procesos de amplia participación popular.



