Cuba registró en 2025 un total de 750 fallecidos por accidentes de tránsito, un aumento del 18.2% frente a las 634 muertes de 2024. El incremento revirtió la reducción observada el año anterior y coincidió con una mayor circulación de motos y ciclomotores, además de deficiencias acumuladas en las vías y los vehículos, según cifras de la Comisión Nacional de Seguridad Vial recogidas por 14ymedio. Los accidentes ascendieron a 7,552, apenas por encima de los 7,507 contabilizados en 2024, mientras que los lesionados pasaron de 6,613 a 6,729. La cantidad de víctimas fatales fue la que mostró la variación más pronunciada entre los tres indicadores. La infraestructura vial recibió intervenciones durante el año: se marcaron 122 kilómetros de vías entre ejes, bordes y carriles, se recuperaron 14.217 señales y 84 semáforos. Además, 28 gabinetes semafóricos de La Habana incorporaron paneles solares para mantener operativas intersecciones de alto tránsito. El factor humano en el 72% de los siniestros Las autoridades atribuyeron el 72% de los accidentes al llamado “factor humano”, con infracciones como no respetar el derecho de vía, la falta de atención durante la conducción y el exceso de velocidad. Las motos, los ciclomotores y los peatones estuvieron involucrados en el 63% de los hechos. El jefe de tránsito de la Dirección General de la Policía, Chetty Carlos Lastre, vinculó parte del aumento con el crecimiento sostenido del parque vehicular, especialmente de los medios considerados vulnerables. El funcionario sostuvo que la incorporación de más motos y ciclomotores también elevó el número de conductores con menos experiencia y menor capacidad de maniobra ante un flujo vehicular mayor. La mitad de los accidentes involucró al sector estatal. Entre las personas a las que se les retiró la licencia por conducir bajo los efectos del alcohol, el 98% pertenecía a ese sector. La Habana, Villa Clara y Ciego de Ávila concentraron la mayor cantidad de accidentes registrados durante 2025, pese a los trabajos de señalización y la instalación de respaldo energético para semáforos. Granma informó que los siniestros aumentaron en comparación con el año previo, aunque de forma marginal en el total de casos. Carreteras deterioradas, apagones y vehículos envejecidos Las autoridades mencionaron el “eje vial deteriorado” entre los elementos presentes en el panorama de la seguridad vial, en un país donde buena parte de las calles y carreteras no recibe mantenimiento suficiente. Una proporción relevante del parque automotor lleva entre 40 y 70 años de funcionamiento. El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, había reconocido al inicio de 2025 que “el deterioro se acumula” tanto en las carreteras como en los vehículos. Los apagones también dejaron decenas de semáforos fuera de servicio durante largos períodos diarios en distintas zonas del país. Lastre defendió las obras realizadas pese a las limitaciones de recursos y señaló que los paneles solares garantizan el funcionamiento de las intersecciones más concurridas y peligrosas de La Habana, cruces que registraron múltiples accidentes en los últimos años. Los accidentes con animales sueltos en la vía pública disminuyeron, aunque no se divulgaron cifras. Mayabeque, Villa Clara, Holguín y Sancti Spíritus concentran el 49% de esos casos. En la red ferroviaria, las autoridades tampoco difundieron cantidades de accidentes. Entre las causas mencionaron imprudencias de conductores y peatones, la manipulación de cambiavías por personas desconocidas, el estado técnico deficiente de las vías férreas por falta de mantenimiento, negligencias de tripulantes, equipos mal cargados y fallas en las revisiones técnicas del material rodante.


