Memoria viva, gala de Timbalaye en Italia en Día de la Cultura Cubana
Cultura Portada

Memoria viva, gala de Timbalaye en Italia en Día de la Cultura Cubana

La fecha recuerda cuando por primera vez, en 1868, se entonó en la oriental ciudad cubana de Bayamo el Himno Nacional, compuesto por el patriota Pedro Figueredo, efeméride convertida en símbolo de la lucha por la independencia y de la identidad nacional.

En sus palabras al inicio del espectáculo, el embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero Aguilar, señaló que es precisamente en momentos como estos cuando cobran más fuerza que nunca las palabras del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, cuando dijo: “la cultura es lo primero que hay que salvar”.

Esa convicción, expresó el diplomático cubano, se hace tangible cada día en el empeño, el compromiso y la creatividad con que nuestros artistas, escritores, músicos, profesores, instructores de arte y demás trabajadores del sector sostienen y enriquecen la vida cultural de Cuba, incluso frente a las mayores dificultades.

Cepero Aguilar agradeció a Timbalaye por dedicar esta velada a la memoria, la identidad y el patrimonio cultural cubano, a la vez que destacó su compromiso con la preservación y difusión de la rumba, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“La labor de Timbalaye demuestra, además, que la cultura es uno de los caminos más fecundos para el acercamiento entre los pueblos. Esta noche, a través de la música, la danza y la cultura, celebramos también los vínculos de amistad que unen a Cuba e Italia”, significó. El embajador instó a que nunca se apague la voluntad de crear, porque los pueblos que honran su cultura, preservan su memoria y defienden su identidad jamás renuncian a su libertad, manifestó.

Por su parte, el presidente de Timbalaye, Ulises Mora, advirtió que, en esta ocasión, la conmemoración adquiere un significado aún más profundo, en medio de los complejos desafíos que enfrenta la nación antillana, sometida a un bloqueo estadounidense injusto e inhumano.

Recordó que la historia de aquellos hombres y mujeres negros que huyeron de la esclavitud colonial hacia las profundidades de las montañas en busca de la libertad se convirtió en una fuerza espiritual y combativa que alimentó las luchas por la independencia de Cuba.

“Su historia nos demuestra que la resistencia cultural, resguardada bajo el inquebrantable manto de la dignidad, es una herramienta viva y necesaria para salvaguardar la memoria colectiva, defender nuestra soberanía y preservar nuestras conquistas históricas”, subrayó el promotor cultural cubano.

Es bajo esta premisa de resistencia y protección que cobra vida la propuesta artística de esta noche que incluyó expresiones de la rumba cubana y de la cultura congo de Panamá, ambas reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Con esta iniciativa, expresó Mora, Timbalaye reafirma su compromiso imprescindible con la promoción internacional de los patrimonios vivos de herencia africana en América Latina.

mar/mml

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *