No es verdad que Cuba represente una amenaza para EEUU, su seguridad nacional, el bienestar de su población o la meta de “ser grandioso otra vez”. Si un país de las dimensiones y el potencial de Cuba pudiera realmente representar una amenaza, no habría nada de “grandioso”.
No es verdad que Cuba albergue bases militares extranjeras hostiles a EEUU. La única base militar extranjera en el territorio cubano es la estadounidense ubicada en una porción de la provincia de Guantánamo que ilegalmente ocupan fuerzas militares de esa superpotencia.
No es verdad que Cuba patrocine el terrorismo o que el territorio cubano se utilice para acciones hostiles, violentas o subversivas contra EEUU. Cualquier alusión al respecto, como las abundantes de estos días, es pura difamación para pretender justificar el criminal castigo colectivo contra el pueblo cubano y el cruel bloqueo energético.
La pura verdad es que el gobierno de EEUU tolera en cómplice actitud la promoción, financiamiento y organización de actividades violentas desde su territorio contra Cuba, de lo que hay evidencias públicas y abundantes. También es verdad que el Congreso estadounidense aprueba cada año un presupuesto de decenas de millones de dólares para la actividad subversiva y de alteración de la paz en Cuba, y eso es solo el gasto público, no el encubierto de la CIA y otras agencias.
Se escuchan y escucharán muchas diatribas del Departamento de Estado, con apoyo de la gran prensa corporativa, para pretender justificar el crimen injustificable que la Asamblea General rechazará nuevamente en unos días, pero la verdad es inflexible, el resto es mentira
(Tomado de la página en Facebook de Carlos Fernández de Cossio)


