El dato más llamativo es el perfil de los aprehendidos: 6.773 son menores de 18 años, frente a 1.177 adultos. La cifra refleja el peso de los estudiantes de secundaria en una movilización que se extendió luego a universidades y gremios docentes.
Procesos penales y medidas judiciales
De acuerdo con el balance oficial, 2.735 personas enfrentan procedimientos penales. Otras 2.225 recibieron salidas alternativas al juicio, mientras que 1.263 causas quedaron sin efecto.
La prisión preventiva alcanzó a 26 personas, de las cuales cerca del 65 % son mayores de edad.
Qué reclaman los manifestantes
El conflicto nació por demandas concretas de los estudiantes de secundaria: horarios sobrecargados, falta de docentes y edificios deteriorados. A esas exigencias se sumaron después la eliminación de la plataforma de admisión Parcoursup y un plan de emergencia para la escuela pública.
La crisis educativa francesa responde, según los sindicatos, a un problema estructural de aulas hacinadas y planteles sin personal suficiente. Por eso las acciones gremiales se intensificaron con el arranque del año escolar.
Gases, cañones de agua y resistencia
Las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS) desplegaron gases lacrimógenos y camiones con cañones de agua en zonas céntricas de la capital, como el bulevar Saint-Michel, la plaza Vauban y la plaza de Italia.
A pesar de la represión, los manifestantes sostuvieron las movilizaciones contra las políticas del Gobierno de Emmanuel Macron. Entre las consignas coreadas figuró: «¡Macron nos hace la guerra, y su policía también, pero seguimos determinados, para bloquear el país!».
La respuesta del Gobierno
Frente al desgaste político y la magnitud de las protestas, el Ejecutivo anunció medidas urgentes. La principal es la contratación de 3.000 docentes para cubrir las bajas sin reemplazo, una de las demandas históricas de los sindicatos de secundaria.


