
Foto: Dunia Álvarez Palacios
La condena al bloqueo genocida impuesto a Cuba por Estados Unidos, constituyó el punto cumbre de un homenaje realizado a Mwalimu Julius Kambarage de Nyerere, presidente fundador y padre de la nación de la República Unida de Tanzania en el aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 14 de octubre de 1999.
Con una ofrenda floral en el habanero Parque de los Próceres africanos, el Teniente General Mathew Edward Mikingule, embajador tanzano evocó a Mwalimu (como se le conoció al patriota), por su notable contribución al bienestar de su pueblo, del continente africano y de todo el mundo.
Recordó la entrañable amistad con el Comandante en Jefe Fidel Castro, lo que significa preservar la historia de las relaciones bilaterales y de intercambio, y afirmó que ambos líderes «iniciaron y cimentaron sólidamente las relaciones y la cooperación entre nuestros dos países, trabajando incansablemente por la liberación de diversas naciones y la libertad, particularmente en los países africanos.
Para finalizar su discurso preguntó a los presentes, miembros del cuerpo diplomático, dirigentes del Gobierno, del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Instituto Cubano de Amistad con los pueblos, y otros: «¿Qué diría Mwalimu sobre el bloqueo a Cuba y todo el sufrimiento que entraña para el pueblo cubano? Estoy seguro que no se quedaría en silencio y condenaría el bloqueo de una manera muy enérgica. Por eso es que Tanzania va a estar apoyando al pueblo de Cuba», afirmó.
En esa misma tónica habló el embajador de Namibia, Lebbius Tangeni Tobias, en nombre de los representantes diplomáticos de la Comunidad de Desarrollo de África Austral, quien llamó al patriota africano “Panafricanista, estadista, visionario y un firme defensor de la libertad, la justicia, la unidad y la dignidad humana».
Recordó que la solidaridad de Tanzania abarcó el refugio y apoyo a los combatientes africanos que lucharon por la independencia de sus naciones, y dijo que esto se debió a que Mwalimu sintió un gran amor por África y brindó ayuda a los pueblos oprimidos por su «inquebrantable convicción de que ninguna nación africana podía ser verdaderamente libre, mientras otras permanecieran bajo la dominación colonial».
Exhortó a preservar y fortalecer la unidad de propósitos que estos grandes líderes tanto lucharon por establecer. «No debemos permitir que las divisiones del pasado ni los desafíos del presente debiliten nuestra determinación colectiva», afirmó.
El diplomático namibio pidió inspirarse en la visión de Mwalimu y de los padres fundadores africanos para fortalecer la integración regional, promoviendo el comercio intraafricano, invirtiendo en el capital humano y profundizando la cooperación entre las naciones.
Para con los vínculos con Cuba reafirmó el llamamiento de mantenerse firmes contra todo tipo de sanciones y medidas coercitivas, porque consideran que el pueblo cubano merece la oportunidad de impulsar su desarrollo libre de coerción económica y de restricciones que afectan negativamente su bienestar. «Cuba no está sola. África está junto a Cuba del mismo modo que Cuba estuvo junto a África».





