Ovacionada en la Mostra de Venecia, donde recibió el Premio Especial del Jurado a mediados de septiembre, la película desató una tormenta política en Israel.
Sus codirectores, Yuval Abraham y Rachel Szor, fueron acusados de «traición» por varios ministros e incluso amenazados con la retirada de su nacionalidad israelí.
El documental estará disponible «gratis en internet» desde noviembre para permitir que «salga a la luz la verdad», escribió Abraham en un mensaje publicado en X, sin precisar una fecha concreta.
De este modo, podrá verse después de las elecciones legislativas previstas para el 27 de octubre en Israel.
«Hice esta película para generar un debate público sobre las acciones del gobierno en Gaza», añadió el realizador. «El periodismo no es traición. La crítica no es traición», insistió.
El documental se basa en testimonios anónimos de 24 soldados y miembros de los servicios de inteligencia israelíes, quienes describen cómo, según ellos, el ejército mata a numerosos civiles en ataques supuestamente dirigidos contra integrantes del movimiento islamista Hamás.
Según la película, «NAZA» es el acrónimo militar israelí utilizado para designar los «daños colaterales» estimados antes de cada bombardeo.
El ejército israelí rechazó «categóricamente» las acusaciones contenidas en el documental y expresó dudas sobre la fiabilidad de los testimonios anónimos.
De acuerdo con Abraham, el documental logró «agrietar la barrera de la indiferencia» en Israel pese a un «alto costo personal».
Aún así, el cineasta afirmó que tanto él como Szor regresarán a Israel para «seguir luchando», pese a las amenazas de procesos judiciales en su contra.
