
Foto: Osval
En el marco del 63º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el próximo 8 de septiembre, será presentado el Informe de la Relatora Especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos en Cuba.
El documento fue elaborado por la Relatora Especial, Alena Douhan, quien ejercía entonces el mandato en esta materia, a partir de la visita oficial que realizó a Cuba entre el 11 y el 21 de noviembre de 2025, atendiendo a una invitación del Gobierno cubano.
Al respecto, Alejandro González Behmaras, Director de Organismos Internacionales del MINREX, explicó a la prensa este viernes que, Duhan, durante su visita, sostuvo un amplísimo programa de actividades, que incluyeron reuniones, entrevistas, contactos directos con una veintena de instituciones estatales y de gobierno, una extensa gama de representantes de la sociedad civil, de instituciones sociales, la comunidad diplomática, el coordinador Presidente del sistema de Naciones Unidas y varios representantes de fondos, programas y agencias de la ONU presentes en nuestro país, dijo.
Ello le permitió «constatar el impacto brutal y devastador del bloqueo de Estados Unidos y su incidencia directa y muy negativa sobre el disfrute de los derechos humanos de nuestro pueblo».
Esa visita –enfatizó– formó parte de una larga trayectoria de cooperación de la Isla con la maquinaria de derechos humanos de las Naciones Unidas, que se aplica sobre bases universales y no discriminatorias.
En ese sentido, insistió en que la Mayor de las Antillas es miembro fundador y ha integrado en varias ocasiones el principal foro de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos.
González Behmaras destacó que la visita tuvo lugar previo al proceso de fortalecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
«Recordarán que, a partir del inicio de este año, con las órdenes ejecutivas del 29 de enero y del primero de mayo, la actual administración estadounidense ha instituido una suerte de cerco energético brutal, que se asemeja a un asedio medieval, proponiéndose impedir la llegada a Cuba de combustible y otros insumos indispensables para la producción de energía, necesaria para la vida cotidiana de nuestro país», precisó.
Si bien el informe precede a ese proceso, constata con claridad que el bloqueo viola de manera flagrante los derechos humanos del pueblo cubano. De ahí que, aseveró, la relatora en su informe, además, insta al gobierno de Estados Unidos a levantar este tipo de medidas en su totalidad.
La presentación del informe la semana próxima será un espacio también para actualizar a la comunidad internacional sobre lo que ha ocurrido respecto al bloqueo desde noviembre de 2025 hasta este momento. Porque Cuba –insistió– «tiene la responsabilidad» de explicarle al mundo que, luego de la visita de la relatora, lejos de suavizarse el bloqueo, ha ocurrido todo lo contrario.
Precisamente se ha acrecentado sin precedentes esa política del gobierno de EE. UU., «demostrando su desdén, desprecio y total irrespeto» hacia las instituciones de las Naciones Unidas, «lo cual tampoco es nuevo, pero sí es significativo, porque tiene un impacto directo sobre la calidad de vida de nuestro pueblo».
«La escasez, las carencias, los molestos apagones, las dificultades en el abasto del agua y la provisión de otros servicios esenciales para la población están directamente vinculados al efecto cotidiano de este reforzamiento sin precedentes del bloqueo y de la máxima presión», afirmó.
Asimismo, aseguró que constituye «una práctica de castigo colectivo al amparo del derecho internacional, del derecho internacional de los derechos humanos del derecho internacional humanitario y de las normas vigentes en materia de comercio y navegación internacional».


