Será una etapa difícil, pero hay que vivirla para conocer a personas que llegarán en estos años, para crecer y superarnos, opinó la joven Lianet Díaz Reyes, guiada por el sueño de convertirse en Ingeniera Industrial en la Universidad de Matanzas (UM).
Díaz Reyes resaltó lo emocionante que resulta andar por el campus universitario, a pesar de la incertidumbre y los nervios propios de quien estampa sus pasos por primera vez en la ciudad de los saberes desde el martes reciente.
Con la ilusión de encontrar un hogar en la Casa de Altos Estudios, Lianet, como muchos de los educandos que inician su formación en el abrigo de la educación superior, dejó atrás el uniforme azul convencida de la importancia del camino que aguarda.
Dianet Reyes Caballero, madre de Lianet, destacó que ver a su pequeña caminar hacia las aulas de la sede Camilo Cienfuegos de la UM supone una victoria compartida con alegría por la familia, el resultado de años de sacrificios y el empeño de soñar aún ante el difícil contexto.
La familia juega un papel fundamental resaltó Reyes Caballero – somos los encargados de guiar, de aconsejar, de visualizar junto a ellos el futuro y encauzar los pasos, con el acompañamiento siempre de los profesores de enseñanzas anteriores, hacia la profesión más cercana a sus aspiraciones.
Para los estudiantes de nuevo ingreso, este comienzo, deviene sinónimo de crecimiento, sueños y retos; desde este primero de septiembre la Universidad de Matanzas procurará ser mucho más que la institución ubicada en el kilometro 3.5 de la Autopista de Varadero.
