El rey Felipe V de España ordenó la construcción de esta fortaleza en la década de 1740, obra que culminó en 1745 bajo el proyecto del ingeniero militar francés Joseph Tantete Drubuiller. La edificación se alza en la entrada de la rada cienfueguera, en el centro sur de Cuba.
La estructura combina rasgos de la Edad Media europea con adaptaciones al terreno americano. Posee dos niveles, un foso seco, un puente levadizo en perfecto estado y una garita abovedada.
Famosos filibusteros como Jacques de Sores, Francis Drake y Henry Morgan frecuentaron la bahía antes de la existencia del castillo. La fortaleza en varias ocasiones repelió sus ataques y protegió la costa sur del archipiélago en conjunto con el Castillo de San Pedro de la Roca.
En 1762, la edificación fungió como sede del mando militar español durante la breve ocupación inglesa de La Habana. Tras siglos de servicio, el castillo perdió su función defensiva y fue declarado Monumento Nacional en 1978.
Hoy el inmueble alberga un museo polivalente, abierto al público desde 1998, y exhibe colecciones de armas y objetos de los siglos XVII y XVIII. La fortaleza atrae anualmente a miles de turistas nacionales y extranjeros.
Construida con mano de obra esclava, la Fortaleza de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua representa uno de los principales símbolos patrimoniales de la provincia de Cienfuegos. Su inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2005 subraya su valor arquitectónico y estratégico en el Caribe colonial.
La imagen de esta imponente mole de piedra caliza, con su leyenda de la Dama Azul que atemorizaba a la guarnición, perdura en la memoria colectiva como testimonio vivo de la historia cubana.
OTROS CASTILLOS FAMOSOS EN CUBA
Durante la época colonial (1492 – 1898) el gobierno español construyó en Cuba un amplio sistema de obras ingenieras permanentes de carácter defensivo para la defensa contra piratas e invasores y después para la lucha contra los independentistas.
Entre las principales construcciones de ese tipo sobresalen el sistema de fortalezas, castillos y torreones de la actual Capital cubana liderados por el Castillo de la Real Fuerza y la Fortaleza de La Cabaña.
En la zona oriental del país se alza todavía imponente el Castillo de San Pedro de la Roca en la entrada de la bahía de Santiago de Cuba, construido para contrarrestar la posible invasión inglesa que en efecto lo destruyeron en 1662, y fue reconstruido y ampliado entre 1663 y 1669, aunque sufrió posteriormente otros daños por terremotos que implicó más reconstrucciones.
En la costa norte de Cuba, ubicado en la bahía de Matanzas, también se alza el Castillo de San Severino, que comenzó a construirse en 1693, siendo útil hacia 1734 y terminadas las obras en 1745, casi a la par de la Fortaleza de Jagua, en la costa sur.
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