«Durante un intercambio de opiniones sobre la situación en torno a Siria, Putin confirmó su posición de principios en apoyo de la unidad, la integridad territorial y la soberanía de este país, así como de la creación de condiciones para una normalización duradera y la reconstrucción posconflicto», señala el comunicado.
Asimismo, ambos mandatarios expresaron su disposición a «profundizar el diálogo político y la cooperación en los ámbitos comercial y económico, humanitario y otros».
Durante la conversación, Putin y Al Sharaa también destacaron la importancia del memorando de entendimiento firmado el pasado 9 de agosto sobre la reorganización de la base naval rusa en la ciudad portuaria siria de Tartus y la aérea en Hmeymim.
La base naval fue establecida en 1971, mediante un acuerdo entre la antigua Unión Soviética y Siria. Mientras tanto, la base aérea fue creada el 30 de septiembre de 2015 para apoyar al Ejército sirio en su lucha contra Daesh (autodenominado Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países por actividades terroristas).
Según el memorando, las instalaciones militares rusas de Hmeymim y Tartus se transformarán en centros conjuntos de formación y capacitación. Al mismo tiempo, las instalaciones de uso civil, incluido el aeropuerto de Hmeymim y el cuarto muelle comercial del puerto de Tartus, pasarán a estar bajo la administración del estado sirio.

