La crisis económica y social que atraviesa Cuba obligó a ocho de cada diez cubanos a dejar de desayunar, almorzar o comer por falta de dinero o alimentos, mientras el 94 % vive en condiciones de pobreza extrema, según un informe publicado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Los datos hacen parte del IX Informe sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, elaborado a partir de 1.318 entrevistas realizadas a mayores de edad entre el 27 de junio y el 29 de julio de 2026 en las 15 provincias del país y 79 municipios. El estudio concluye que la situación económica de los hogares se deteriora cada día. El 63 % de los encuestados afirma tener dificultades incluso para adquirir bienes esenciales, mientras que otro 30 % asegura que sus ingresos apenas alcanzan para cubrir las necesidades básicas. Solo uno de cada diez cubanos dice tener capacidad para realizar compras adicionales. Este deterioro se produce en una economía prácticamente paralizada, que acumula una contracción del 15 % entre 2020 y 2025 y que, según pronósticos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), podría caer otro 10,3 % este año. A esta crisis interna se suma la escalada de presión de Estados Unidos. La Administración de Donald Trump, con Marco Rubio al frente del Departamento de Estado, mantiene una política de presión sobre sectores estratégicos de la economía cubana. El pasado 20 de agosto, de hecho, Washington sancionó a nueve entidades estatales vinculadas a la minería, los metales, el comercio exterior y la construcción. Washington sostiene que busca presionar al Gobierno de Miguel Díaz-Canel para que emprenda cambios políticos y económicos, mientras La Habana acusa a Estados Unidos de profundizar la crisis y dificultar el acceso a combustible, medicinas y alimentos. Justamente la alimentación aparece entre los principales problemas. Según la encuesta, el 36 % de los entrevistados dejó de consumir alguna comida por falta de dinero, el 31 % lo hizo por una combinación de falta de alimentos y dinero y otro 13 % por falta de comida disponible. En total, el 81 % reportó haber omitido alguna comida durante los seis meses anteriores. Entre las personas mayores de 61 años, la proporción llega a nueve de cada diez. Los ingresos también muestran una fuerte concentración en los niveles más bajos. El 68 % de los hogares encuestados declara recibir menos de 20.001 pesos cubanos al mes (unos 39 dólares). De estos hogares, ocho de cada diez tienen dificultades incluso para adquirir lo esencial para sobrevivir. El 47 % de las personas mayores de 60 años declara que los ingresos de su hogar son inferiores a 3.056 pesos cubanos al mes (unos 6 dólares), un monto equivalente a la pensión mínima oficial. Para calcular la proporción de población en pobreza extrema, el OCDH utilizó como referencia una línea de 1,90 dólares diarios y una tasa de cambio de 510 pesos cubanos por dólar, correspondiente al promedio registrado entre octubre de 2025 y junio de 2026. Gracias a esa metodología, el informe establece que un hogar de tres personas necesitaría ingresos equivalentes a 171 dólares mensuales para superar el umbral de pobreza extrema. La situación habitacional también presenta dificultades debido a que solo el 57 % de los encuestados afirma vivir en una vivienda propia, frente al 62 % registrado por el mismo observatorio en 2019. Un 21 % señala encontrarse en condiciones de inseguridad habitacional, entre ellas quienes ocupan viviendas sin propiedad o permiso, viven en albergues o campamentos o están en la calle. En cuanto al estado de las viviendas, una de cada cuatro necesita reparaciones urgentes y el 7 % se encuentra, según los encuestados, en peligro de derrumbe. Solo el 18 % considera que su vivienda está en buen estado. Los problemas de infraestructura también reciben una valoración mayoritariamente negativa. El 95 % considera que el estado de la infraestructura eléctrica es malo, mientras que el 87 % hace la misma valoración sobre la recolección de basuras y la gestión de vertederos. Los servicios de internet y telefonía son considerados malos por el 86 %; los acueductos y el alcantarillado, por el 84 %; los hospitales y centros de salud, por el 82 %; y las carreteras, por el 80 %. Al preguntar por los problemas que deberían ser atendidos durante los siguientes seis meses, los apagones fueron la respuesta más frecuente. Este domingo, por ejemplo, tres cuartas partes de la isla se quedaron sin electricidad, mientras que durante las últimas semanas los cortes de energía llegaron a prolongarse hasta 20 horas seguidas. Los problemas de las termoeléctricas -responsables del 40 % de la generación y alimentadas con crudo nacional- responden a décadas de explotación, falta de mantenimiento y un déficit de inversión. A esto se suma la falta de combustible por el bloqueo petrolero estadounidense, que mantiene inoperantes los motores de generación a diésel y fueloil, responsables de otro 40 %. El 20 % restante proviene del gas y fuentes renovables, especialmente de la generación solar impulsada con apoyo de China. El deterioro también golpea al turismo, uno de los principales sectores generadores de divisas para la isla. Grandes cadenas hoteleras españolas como Meliá, Iberostar y Barceló reducen o abandonan sus operaciones en Cuba, mientras Iberia mantiene suspendidos sus vuelos directos hasta junio de 2027 por la crisis energética. Al tema energético le siguieron la crisis alimentaria, con 52 %; el costo de vida y la inflación, con 45 %; la sanidad y las medicinas, con 34 %; los salarios, con 27 %; y la inseguridad y la violencia, con 24 %. Los entrevistados podían mencionar hasta tres problemas. El informe también recoge una valoración negativa de la gestión del Gobierno. El 95 % de los encuestados desaprueba la gestión económica y social de las autoridades, mientras que solo el 3 % la considera positiva. La desconfianza también se extiende a las recientes medidas económicas. El Parlamento cubano, hay que recordar, aprobó un paquete de 176 reformas que amplía el espacio para el sector privado y la inversión extranjera. Las medidas incluyen la apertura de la banca privada, nuevas posibilidades para cubanos residentes en el exterior, cambios en el uso de tierras agrícolas y una mayor participación privada y extranjera en sectores como el turismo, la energía, el comercio y los servicios. Sin embargo, el 84 % considera que las reformas adoptadas por el régimen no mejorarán la situación del país, frente a un 6 % que espera un efecto favorable. La desconfianza es mayor entre los encuestados de 18 a 30 años, con 88 %. Pese a estas percepciones, la encuesta registra expectativas de cambio. La mitad de los entrevistados espera que se produzca un cambio favorable para la población durante los próximos seis meses. Sobre el tipo de cambio que desean para el país, el 77 % se inclina por cambios tanto políticos como económicos. Un 9 % prefiere únicamente cambios económicos, un 4 % únicamente cambios políticos y un 7 % considera que debería terminar el embargo estadounidense. La opción de mantener la situación actual no obtuvo prácticamente ningún respaldo. Este reclamo de cambios se produce mientras Washington y La Habana mantienen un canal de contactos. El Gobierno cubano reconoció conversaciones recientes con representantes de Estados Unidos, aunque no existe una negociación pública formal ni un acuerdo en marcha. En estos contactos ha tenido un papel central Rubio, mientras que por la parte cubana aparece entre los interlocutores Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro. En educación y salud, dos de los servicios tradicionalmente vinculados al sistema público cubano, el 66 % de los encuestados prefiere un modelo en el que existan tanto opciones públicas como privadas. El 21 % opta por servicios exclusivamente públicos y el 6 % por un modelo exclusivamente privado. El IX informe fue elaborado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos y forma parte de una serie de estudios que la organización realiza desde 2019 sobre las condiciones sociales y económicas de la población cubana. CAMILO A. CASTILLO – Subeditor Internacional – X: (@camiloandres894)

