Cámara viva enfocó una aglomeración de personas frente al Banco de Crédito y Comercio en la calle Ayuntamiento en la ciudad de Matanzas. Allí, la feria comercial de cada miércoles y decenas de personas haciendo colas interrumpían el tráfico vehicular, mientras en su otra sede de la Calle Medio, a pocos metros, el cajero automático comenzaba a dar servicio y aunque sin extracciones, las personas y su cola eran organizadas esmeradamente por Guillermo González.
El contraste llamaba la atención. En la calle Medio, el orden y la disciplina permitían que los clientes realizaran operaciones electrónicas gracias, en gran medida, a los paneles solares instalados. En cambio, en la calle Ayuntamiento, una feria comercial al aire libre que pretendía acercar servicios se convertía en un foco de cierre vial momentáneo y pérdida de tiempo para quien desea abrirse paso entre las personas, además de la posibilidad de un accidente no deseado.

Cámara viva ajustó el lente, queda en manos de todos, clientes y trabajadores bancarios, mantener la disciplina y ocupar espacios que no obstruyan el tránsito. La calle es de todos. Cuando nos aglomeramos para recibir un servicio, sin querer, ocupamos un espacio que también necesita el que transita.
No se trata de prohibir las ferias ni de limitar el acceso a los servicios bancarios, sino de organizarnos mejor: destinar otros lugares siempre que sea posible, y sobre todo, hacer cola cuando sea necesario, mantener el orden sin que el tráfico se detenga, evitar un accidente.
Las aglomeraciones no son exclusivas de este lugar. Lo que hoy la cámara captó es solo una referencia. Solo hace falta mirar, reflexionar y actuar. Hasta la próxima.

