En declaraciones a la prensa tras ser recibido la víspera por el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, en el Palacio de la Revolución, Petro afirmó: «Vine para convocar a la humanidad a la solidaridad con Cuba, para que aquí no exista una invasión, ni un lanzamiento de misiles».
Petro aseguró que «es el momento de dialogar, lo que está sucediendo en el Medio Oriente no es para congratularse, puede ser el anticipo de un holocausto mundial, de una barbarie generalizada».
«Tenemos un señor como Netanyahu que lo que está es salvándose a sí mismo, tratando de perpetuarse en el poder de Israel, haciendo guerras fuera de Israel, tratando de intensificar las guerras fuera de Israel para salvarse de un juicio internacional, que como los nazis del tribunal de Núremberg se merece por ser genocida», denunció el gobernante colombiano.
El jefe de Estado llamó al pueblo estadounidense a no ser cómplice de esa política y recordó que «el diálogo de civilizaciones se podría dar, en el caso americano, aquí entre el estado de la Florida y la isla y República de Cuba, que tan cerca están y tan lejos, que bien podría ser el primer puente de unidad de la humanidad».
Por su parte, el presidente cubano agradeció en la red social X la «profunda solidaridad y firme apoyo» de Petro a Cuba frente a las amenazas de agresión, el cerco energético y el recrudecimiento del bloqueo económico estadounidense, y reiteró «el invariable compromiso de nuestro Gobierno con la paz en Colombia».
La visita de Petro, la tercera a Cuba como Jefe de Estado, ocurre después de que el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunciara el cierre de la Embajada en La Habana y la ruptura de vínculos con la isla, decisión calificada por la Cancillería cubana como «un acto de subordinación a la política de agresión de Estados Unidos».
Cuba reiteró que con Colombia existe una relación bilateral fluida, que exhibe avances importantes en el ámbito económico-comercial, en la cooperación y los intercambios académicos.
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