El canciller Bruno Rodríguez Parrilla advirtió este miércoles ante la Asamblea Nacional que el contexto internacional en el que Cuba defiende su soberanía se ha agravado de manera significativa por el recrudecimiento de las acciones de Estados Unidos y el debilitamiento de los principios del derecho internacional. Durante su intervención en el Parlamento, el titular de Relaciones Exteriores denunció que Washington opta por desconocer la Carta de las Naciones Unidas e imponer su voluntad mediante la intimidación, la coerción y medidas unilaterales.
Rodríguez Parrilla alertó sobre el resurgimiento del macartismo en Estados Unidos y rechazó un informe del Departamento de Estado que pretende presentar a Cuba como una amenaza para la seguridad estadounidense. El Canciller calificó el documento de superficial, falso e inconsistente, y denunció que su propósito es criminalizar las expresiones de solidaridad con el archipiélago, cuestionar el derecho a defender su soberanía y desacreditar la labor internacionalista desarrollada por el país durante décadas.
El ministro denunció que Washington ha intensificado la guerra económica contra Cuba, reforzado el cerco energético, obstaculizado las relaciones comerciales con terceros países y tratado de aislar a la nación de la economía internacional. Rechazó las afirmaciones de que no existe bloqueo y sostuvo que esa política constituye una violación de la soberanía de Cuba y de otros Estados que afecta de forma directa el acceso a alimentos, medicamentos, combustibles e insumos para la generación eléctrica.
Pese a ese complejo escenario, Rodríguez Parrilla destacó que la nación antillana mantiene amplias relaciones de amistad, cooperación y respeto con la inmensa mayoría de los países del mundo. Como muestra del rechazo internacional al bloqueo, señaló la votación de 136 países frente a nueve que, el pasado 7 de julio en la Asamblea General de la ONU, rechazaron el intento estadounidense de impedir el debate sobre esa política.
El Canciller reafirmó la disposición del Gobierno cubano a sostener un diálogo respetuoso con Estados Unidos sobre la base de la igualdad soberana y el respeto mutuo; sin embargo, afirmó que Washington continúa privilegiando la coerción y las medidas unilaterales. Subrayó que Cuba no representa una amenaza y ratificó la vocación de paz del país, en consonancia con la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Rodríguez Parrilla evocó el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro, al afirmar que en el año de su centenario resulta imprescindible comprender su convicción de que «un mundo mejor es posible». Recordó que Fidel defendió siempre un orden internacional más justo, libre de «crueles bloqueos que matan a hombres, mujeres y niños como bombas atómicas silenciosas», y sostuvo que esa visión alimenta la certeza de la victoria.
El presidente de la ANPP, Esteban Lazo Hernández, reconoció la labor del Ministerio de Relaciones Exteriores y del servicio diplomático cubano, sobretodo en las difíciles circunstancias que enfrenta el país. Transmitió un reconocimiento a la lealtad, la firmeza y el compromiso de los diplomáticos cubanos con la defensa de los principios de la Revolución y de la verdad de Cuba en los más diversos escenarios internacionales.
(Con información de Granma)



