El magisterio de Nelson
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El magisterio de Nelson

Prof Manuel Rojo ATHAlexis del Toro
Con una maleta llena de sueños y una vocación pedagógica por desarrollar llegó el imberbe profesor Nelson González Gómez al centro politécnico Manuel Rojo Hernández, del territorio de Santa Lucía, municipio de Rafael Freyre. Cincuenta y dos años después, ya con las marcas del tiempo vivido, un crecimiento profesional reconocido y avalado en estudios de licenciatura, ingeniería, categorizaciones, maestría, cargos de dirección y fundamentalmente, la docencia en el aula, permanece en el mismo lugar, donde echó raíces y se convirtió en un “decano” de la enseñanza técnica y profesional.

Abrazar la pedagogía era su mayor anhelo. Para conseguirlo antes tuvo que labrar otro camino. De pequeño participaba en círculos de interés de este perfil y a los 16 años había intentado ingresar en la escuela formadora de maestros.

Por algunas razones ajenas a su voluntad no fue posible. Cursar el técnico medio en Mecanización Agrícola en el Instituto Técnico de Holguín, ITH, se presentó como una opción.

“Un compañero en el barrio me habló del ITH y me llevó. El secretario de la escuela me dio la matrícula con el compromiso de graduarme. Fui el primer expediente de la graduación de 642 educandos. Ese resultado me permitió ser captado para formarme como profesor de la enseñanza técnica y profesional. En esa época (años 1974-75) empezaron a crearse los politécnicos y hacía falta maestros. En el propio ITH había una unidad pedagógica y ahí recibí la preparación. Me gradué de profesor de nivel medio superior para la enseñanza práctica en Mecanización Agrícola. Al terminar me ubicaron en el Instituto Politécnico Manuel Rojo, de Santa Lucía”.

¿Cómo fueron esos inicios?

En Velasco, de donde soy natural, nadie sabía decirme la ubicación de la escuela. En la Región de Educación, como decir hoy la dirección general, me explicaron cómo llegar. No conocía Santa Lucía y confundido bajé del ómnibus en “Fray Benito”. Cuando por fin estuve frente al politécnico me resultó impactante.

Aún le faltaban algunos elementos constructivos, obras de jardinería, de pasos de escalera, y otros detalles, que concluimos con la ayuda de los estudiantes. En ese entonces matricularon educandos de técnico medio del Instituto Jesús Madera, hasta que 1976 fueron para su sede.

Luego Artemio Freeman Machín asumió la dirección del centro, a quien consideré siempre mi primer director, una persona con mucha preparación, ética y profesional. Le agradezco mucho todo mi currículo, porque nos enseñó a trabajar y cómo debía ser el profesor, con disciplina. El claustro de formación técnica era joven, muy pocos profesores de experiencia de la parte de formación general. Permanecía albergado en la propia escuela, como otros compañeros. 

Tenía estudiantes tan jóvenes como usted…

A veces hasta nos confundían con ellos. Debíamos prepararnos y dar la clase con calidad. El director nos visitaba. En mi caso además, era jefe de cátedra de Mecanización Agrícola. Después tuve esta responsabilidad en la cátedra de Riego y Drenaje, Agronomía, Mecánica, porque iban cambiando los planes de estudio e incrementando las especialidades.

Eran especialidades afines a un territorio en ese momento productor de azúcar…

Toda la fuerza que formábamos era para la industria azucarera. Paulatinamente fueron incrementando, según el desarrollo, nuevas especialidades hasta introducirse las de la familia de los servicios, pues formamos la fuerza laboral del sector del Turismo. Actualmente el 90 por ciento de nuestra matrícula es de esa área (Servicio Gastronómico, Elaboración de alimentos, Alojamiento hotelero, Belleza y Comercio). Resulta muy curioso que antes los mejores escalafones optaban por preuniversitario, hoy van para el politécnico.

¿Cuál es la causa?

El politécnico los forma como bachiller y con un título de un nivel de técnico medio que los avala para trabajar en un corto tiempo. Y en estos momentos es más atractivo porque nuestros educandos son captados también para cursar carreras universitarias.

Este año, por ejemplo, otorgamos 11 carreras universitarias a los títulos de oro y ganadores en concursos nacionales del proyecto Profet y de Gaviota. Llevamos dos cursos con resultados en estos eventos, con tercer y primer lugar nacional, lo que demuestra el alto desarrollo de las habilidades profesionales de nuestros educandos en el sector de los servicios. A los ganadores se les dio el derecho a estudiar la Licenciatura y el Técnico superior en Turismo.

¿Qué significa haber sido pionero de esta enseñanza en el “Manuel Rojo” y consolidarse con tantos resultados en la misma institución? 

Lo primero es que creó en mí un compromiso. Me casé, tuve un hijo que se formó como doctor y de alguna manera también ejerce la docencia, y me quedé a vivir aquí en Santa Lucía. He dedicado toda mi vida a esta enseñanza en la misma institución educativa. 

La participación en diferentes eventos, entre estos Pedagogía Internacional, Didáctica de la Ciencia, foros de pedagogía a diferentes niveles con resultados relevantes y primer lugar en foro de Ciencia e innovación, talleres y encuentro con directores que nos visitan, son algunos de los escenarios donde he podido socializar mis conocimientos y experiencias en la formación laboral, mi línea de trabajo, válidas no solo para la escuela, sino para el nivel educativo de forma general.

Actualmente me desempeño como subdirector de formación profesional y trabajo, que también tiene que ver con la estrategia docente productiva. El estudiante aprende haciendo y además generan un aporte económico a la institución. Entre más actividades realizan más desarrollan sus habilidades profesionales. En ese caso tenemos el salón de belleza Nuevo Estilo, la carpintería y los servicios gastronómicos, surgidos con el apoyo del proyecto Profet y encadenamientos con nuevos actores económicos.

¿Qué es lo más relevante para un docente con todos los reconocimientos, medallas, distinciones, premios y avales del sector? 

El respeto, consideración y admiración de los educandos. Yo digo que esa es la principal huella, la principal satisfacción. Cuando pasan los años y te llaman padre con cariño, o cuando se preocupan y visitan porque saben que has estado enfermo, esos detalles son los que imprimen significado a tanta consagración.

¿Cuál ha sido su receta en Educación? 

Amor a la profesión. Sentir lo que se hace, y dedicarle todo el tiempo necesario, siempre tratando de superar metas, resultados y de vencer obstáculos. Que todo el empeño se revierta en la formación integral de nuestros educandos.

¿Cómo asume los retos en la actualidad? 

Con preparación en todos los sentidos para poder interactuar con los alumnos de forma desarrolladora. Nunca imponer criterios, sino tratar de persuadir y convencer con argumentos. La educación es el bastión ideológico de nuestra Revolución. Los maestros tenemos un papel muy importante en la formación de las nuevas generaciones. No podemos perder esa conquista.

Me siento realmente orgulloso de mi institución educativa. Ha sido de referencia en la provincia y a nivel nacional. Destaca por su colectivo de profesores, enamorados de su trabajo, siempre en función de que el alumno aprenda más. Y lo demuestran todos los resultados. En este momento soy el de mayor experiencia en el centro.

El maestro fuera del aula

Tiene que ser referente. El maestro siempre fue un ejemplo imitado por la sociedad. Hay que prestigiar eso. En mi caso he dado lo mejor de mí en diferentes escenarios donde han requerido mi concurso, los CDR, (soy vanguardia nacional de la organización), las mesas electorales y funciones que cumplí como miembro del Comité Municipal del Partido durante 26 años. Todo sin deslindarme de la docencia.

Con 70 años de edad y 52 de actividad en la profesión Nelson sigue cargando en su maleta sueños, ahora como un “Decano del Manuel Rojo”, pues afirma que, mientras las fuerzas le acompañen, piensa estar, como dice Raúl, con el pie en el estribo.

Yanela Ruiz González
Author: Yanela Ruiz González
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Lic. en Estudios Socioculturales,
periodista de la Casa editora ¡Ahora!
Especializada en temas de Educación y Educación Superior
Fan de las redes sociales


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