
Granma
Los diputados cubanos analizarán varios proyectos de leyes, entre ellos uno que amplía la vigilancia policial sobe la población, durante el Séptimo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) en su X Legislatura, que sesionará los días 29 y 30 de julio, según informa el medio oficial Granma.
Las sesiones se llevarán a cabo mediante videoconferencia. Los diputados que residen en La Habana participarán desde el Palacio de Convenciones y el resto lo hará desde sus territorios.
Marta Hernández Romero, coordinadora de las Comisiones Permanentes de Trabajo de la Asamblea Nacional, explicó que la actividad legislativa ocupará un lugar central durante las sesiones.
Los cubanos, más vigilados
Entre los proyectos que serán analizados, mencionó los de la Ley de Fomento Agropecuario y Forestal, la Ley de Organización de la Administración Central del Estado, la Ley de la Vivienda, el del Código del Trabajo y el de la Ley del Sistema de Identidad y Domicilio.
El último fue publicado en junio y el régimen cubano lo presentó como una disposición jurídica para «establecer y regular el Sistema de Identidad Personal y Domicilio, garantizar el reconocimiento y protección de la identidad de los ciudadanos cubanos y extranjeros residentes».
Luego de que los diputados cubanos le den luz verde, como suelen hacer con todos los proyectos de leyes sometidos a su criterio, la norma ampliará la recopilación masiva de datos biométricos por parte del Ministerio del Interior (MININT), que tendrá más libertad y facilidad para vigilar a la población.
El registro de identidad ya no se limitará a la foto y las huellas dactilares, ahora el MININT también recopilará y almacenará patrones de voz, el iris de los ojos, rasgos faciales avanzados y otros datos biométricos.
Al propio tiempo, la ley dispone la creación de la Identidad Digital Certificada, que será indispensable para realizar trámites en línea, lo que significa que el rastro en internet de los ciudadanos estará vinculado directamente a su expediente estatal.
Igualmente, la ley impone un registro de domicilio estricto, toda vez que decreta que los ciudadanos (y extranjeros residentes) solo podrán tener un único domicilio legal inscrito. En tal sentido, el régimen cubano redefine el domicilio como el centro de las relaciones jurídicas del individuo, haciendo obligatoria su actualización inmediata ante cualquier mudanza.
Tras años de postergaciones, la esperada Ley de Vivienda no resolverá la crisis habitacional
El proyecto de la Ley de Vivienda fue publicado en febrero, tras varias postergaciones y seis años después de cuando debió ser aprobada, según el cronograma legislativo fijado por la ANPP en 2019.
Aunque es una norma largamente esperada en Cuba, marcada por un déficit habitacional de 800.000 viviendas, según cifras oficiales, no resolverá la crisis de fondo.
Como señaló el equipo legal de DIARIO DE CUBA a inicios de este año, uno de los cambios más visibles de la norma es la posibilidad de que una persona natural pueda ser propietaria de hasta tres viviendas. Durante décadas, esta acumulación estuvo prohibida bajo la lógica de que la propiedad múltiple era incompatible con el modelo socialista. Ahora se presenta como una adecuación a prácticas económicas que llevan años ocurriendo de facto: permutas encadenadas, herencias múltiples y compraventas informales que el Estado ha sido incapaz de controlar.
La medida no resulta excepcional ante estándares internacionales. El problema es el contexto en el que se introduce: un país donde acceder a una primera vivienda continúa siendo inalcanzable para buena parte de la población.
El texto menciona créditos, subsidios y programas estatales como posibles herramientas de apoyo, pero no los configura como derechos exigibles. No se establecen plazos, montos mínimos, criterios transparentes de asignación ni vías efectivas de reclamación en caso de negativa.
Para amplios sectores —jóvenes, madres solteras, trabajadores estatales— el crédito hipotecario no es una solución, sino un trámite imposible.
En Cuba, la compra de una vivienda rara vez se sostiene con el trabajo formal. Depende del acceso a divisas, de remesas familiares, de capital acumulado en el sector privado o de relaciones con quienes sí disponen de recursos. El anteproyecto no crea esta desigualdad, pero la reconoce como hecho consumado y la convierte en base del nuevo orden legal.
Un Código del Trabajo para una nueva realidad, que cambia solo lo que le interesa al régimen
El proyecto del nuevo Código de Trabajo fue publicado en la página web de la ANPP el 8 de junio. Como señaló entonces la experta en temas legales de DIARIO DE CUBA Maylin Fernández Suriz, sustituirá una legislación que «fue concebida para una realidad que ya no existe».
«Entre los aspectos más destacables del proyecto del nuevo código cubano del trabajo figura el reconocimiento de modalidades laborales que durante años permanecieron en una zona gris regulatoria. El trabajo a distancia, la prestación de servicios mediante tecnologías de la información y determinadas formas de organización flexibles encuentran ahora una cobertura legal más clara», señaló entonces la experta.
Sin embargo, el texto legal sigue sin reconocer a los trabajadores los derechos a la negociación colectiva y a la huelga.
Además, aunque la norma habla de «Organizaciones sindicales», en Cuba la Ley de Asociaciones prohíbe el registro de organizaciones con fines idénticos a las ya existentes y eso implica el monopolio sindical de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
Como advirtió hace poco más de un mes Fernández Suriz, el nuevo Código de Trabajo «reconoce que han cambiado las formas de trabajar, pero no acepta que también deben cambiar las formas de representación y defensa de los trabajadores».
En el nuevo periodo de sesiones de la ANPP, los diputados también recibirán información sobre el proceso organizativo y la marcha de la implementación de las 176 medidas económicas anunciadas por el régimen cubano a mediados de junio, luego de transcurrido el primer mes de su puesta en práctica. «En ese espacio se conocerán las acciones realizadas, los avances y las principales tareas en las que se concentra el trabajo», informó Marta Hernández Romero.
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