
Foto: Jit
Santo Domingo.– En la pista acuática de remo y canotaje del Centro Presa de Rincón, en Bonao, caen medallas para Cuba en casi todas las regatas finales.
A estos Juegos Centroamericanos y del Caribe nuestros remeros llegaron con muchísimas dudas, incertidumbres y las dificultades que ha provocado el déficit de entrenamiento para varios de nuestros deportistas.
Sin embargo, la calidad probada de los atletas cubanos se sobrepone a cualquier carencia y nuestros remeros están cumpliendo: solo hoy suman un envidiable balance de un oro, dos platas y un bronce en cuatro finales.
Loraidis Echavarría, en la exigente final del single scull femenino, aportó otra plata para el medallero. Ante sí, la cubana tenía el reto mayúsculo de medir fuerzas contra la mexicana Kenia Lechuga, reconocida figura del panorama internacional y campeona mundial.
Echavarría ejecutó una regata de alta inteligencia táctica, manteniendo una cadencia constante que le permitió distanciarse de sus perseguidoras. La cubana cruzó la línea de meta con un tiempo de 8:10.61 minutos.
El título, como era pronosticado, fue a manos de Lechuga (7:54.49), mientras la venezolana Kimberlin Meneses se hizo con el metal de bronce al cronometrar 8:12.79, en una llegada final donde el margen de apenas dos segundos entre la plata y el bronce habla de la intensidad del duelo.
«Estoy muy contenta, la regata se dio como la teníamos planificada. Salí fuerte en el primer kilómetro y ya después logramos mantenernos. Este en un resultado de mucho coraje, no tuvimos base de entrenamiento, las condiciones muy duras en la escuela nacional, de ahí que cada medalla, del color que sea, es un triunfo encomiable», dijo Echavarría a la prensa cubana.
En la rama masculina, el joven Leduar Suárez añadió más gloria a la jornada tras conquistar la medalla de bronce en la misma prueba del single scull masculino (M1X).
Suárez logró mantener la compostura en los tramos críticos para asegurar un lugar en el podio. El remero detuvo el cronómetro en 7:32.53 minutos, logrando contener el ataque final del venezolano Jonas Díaz, quien entró pegado a sus paladas (7:33.14).
«Quería mucho más aquí, mi meta personal era otra, de ahí que no estoy satisfecho. Lo intenté hasta el final, pero no pude. Cambié los mangos del remo por uno más fino y provocó que se me contrajeran los brazos, no pude rematar al final y esto me afectó», explicó el cubano con una soberbia vergüenza deportiva.
Leduar añadió que el equipo está sobrecumpliendo hasta el momento, y eso los tiene muy motivados, «todavía tenemos mucho por dar en lo adelante y, sobre todo, una tremenda fuerza de voluntad para superar cada dificultad que se presente», sentenció.
La prueba fue dominada por el representante mexicano Alexis López, que se colgó el oro con 7:23.11, seguido por el anfitrión dominicano Ignacio Vásquez, quien se agenció la plata con 7:25.69 en una emocionante definición.

