
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este lunes al régimen cubano de haber sido durante más de seis décadas el principal patrocinador del izquierdismo radical y el tercermundismo en territorio estadounidense.
El funcionario afirmó que La Habana utilizó el espionaje, la propaganda y el respaldo a grupos extremistas para influir en la política y la sociedad de EEUU desde 1959.
“Por más de seis décadas, el régimen cubano ha sido el principal patrocinador del izquierdismo radical y el tercermundismo en Estados Unidos”, escribió Rubio. “El Departamento de Estado está exponiendo la historia completa del espionaje y la subversión cubana en nuestro país. El pueblo estadounidense merece saberlo”.
Las declaraciones acompañaron la publicación de un documento de cerca de 100 páginas titulado “Cuba: La Capital del Comunismo del Siglo XXI”. El principal pronunciamiento de Rubio se enfocó en la responsabilidad atribuida al castrismo en la expansión de corrientes radicales dentro de Estados Unidos y otros países occidentales.
For more than six decades, the Cuban regime has been the leading sponsor of radical leftism and Third Worldism in the United States.
The State Department is exposing the full history of Cuban espionage and subversion in our country.
The American people deserve to know.…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 20, 2026
Rubio vincula al castrismo con movimientos radicales
La acusación sostiene que el régimen cubano creó una variante del marxismo basada en conflictos raciales, sociales y culturales. Esa doctrina habría tomado forma durante la Conferencia Tricontinental de 1966, celebrada en La Habana con más de 500 representantes de 82 países.
Según Washington, esa estrategia buscaba trasladar la confrontación comunista al interior de las democracias occidentales. El documento presentado por Rubio establece conexiones ideológicas con movimientos contemporáneos como Black Lives Matter, Antifa y organizaciones contrarias a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
El Gobierno estadounidense también atribuye a Cuba apoyo, entrenamiento y dirección de organizaciones como Weather Underground y las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico.
Entre 1971 y 1972, el FBI registró unos 2.500 ataques con explosivos en EEUU, un promedio cercano a cinco atentados diarios.
Espionaje e influencia desde instituciones estadounidenses
Rubio también señaló la capacidad de los servicios cubanos para infiltrar estructuras del Gobierno estadounidense.
Entre los casos mencionados figuran Víctor Manuel Rocha, condenado en 2024 a 15 años de prisión por actuar durante décadas como agente de La Habana, y Ana Belén Montes, quien llegó a ocupar un puesto clave en la Agencia de Inteligencia de Defensa.
El pronunciamiento identifica además al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos como una pieza de la red exterior del régimen. También menciona a la Brigada Venceremos, que desde 1969 habría trasladado a Cuba a unos 10.000 activistas estadounidenses.
“Confundir la pobreza de Cuba con su inocuidad es malentender la amenaza por completo. Su debilidad material nunca fue la medida de su peligro. Su poder siempre fue ideológico, subversivo y parasitario”, advierte el texto.
La ofensiva verbal de Rubio llega mientras Washington incrementa las sanciones contra estructuras del poder cubano. Entretanto, la población de la Isla enfrenta apagones prolongados, escasez y una crisis económica que el régimen no ha logrado contener.

