Venceremos

Artesanía y resiliencia: un taller que desafía la crisis




ArtesanoEmpezó hace 23 años en el mundo de la artesanía; su nombre es Yudelvis González Ramírez y su historia está escrita con arduo trabajo y crecimiento.

«Esa chispa se prendió desde el 2003, cuando me desmovilicé de las Fuerzas Armadas y comencé a trabajar en Educación, como profesor de Instrucción Militar Elemental, en la escuela Capitán Arturo Pan López, en Guantánamo. Allí conocí a Oscar Zafra, mi maestro en la artesanía, quien tenía un taller en la casa y comencé a hacer algunas piezas, sobre todo de madera.

“Trabajé en su taller y vendíamos piezas de las que yo hacía, hasta que me independicé y monté mi propio taller en el año 2006 y empecé a crear mis piezas de artesanía, siempre con su asesoramiento y algunas herramientas claves que me donó, como cegueta y caladora. Laboré sin dificultades hasta que llegó la COVID-19«.

Para todos el coronavirus fue un contratiempo que dejó huellas negativas en la vida, pero Yudelvis aprovechó el tiempo para crecer en la artesanía.

En el 2020 me puse a utilizar el foami, un material engomado e importado, con el que se hacen flores, hojitas… para adornar la casa; trabajé la placa, también, el plástico y el acrílico y dí un salto en cuanto a calidad y variedad en la producción artesanal: ya no hacía solo una o dos piezas, y mejoraron los ingresos.

“Mantener mi negocio fue la prioridad entonces. Alternaba mucho lo que es el trabajo en educación con la artesanía y fui sumando otros servicios, sobre todo, en los últimos cuatro años: la decoración de eventos.

Tengo contratos con empresas e instituciones aquí en el municipio de Manuel Tames y fuera de él: la Dirección de Comunales, las dos unidades de aseguramiento del gobierno municipal, la CCS Osmel Gonzalvo y hasta en Guantánamo, específicamente con Artex, actualmente ofertan mis productos en la tienda que está ubicada en Paseo y Beneficencia, ahí pueden adquirirlos”.

Yudelvis hizo crecer tanto su emprendimiento que ya tiene tres actividades diferentes como Trabajador por Cuenta Propia (TCP) “actualmente ejerzo actividades de venta de servicio gastronómico, decoraciones de eventos y la artesanía, también me mantengo impartiendo clases en el politécnico de Manuel Támes con un contrato por hora«.

La clave de los resultados es “la planificación”, asegura.

“Me levanto temprano y organizo el día. También tengo una terreno cerca, una finca que trabajo en familia en las mañana y tras un descanso breve hago los trabajos del taller: desde las nueve hasta las 12 del día, en dependencia de la tarde regreso a la finca a realizar otro trabajo o sino continuo en mi tallercito”, explica.

Este artesano mide con celo su tiempo y las noches las usa para leer “un buen libro sobre educación financiera, por ejemplo”, apunta.

Además de todas estas faenas, Yudelvis González encuentra tiempo para ejercer como profesor por contrato en un politécnico al que asiste los miércoles para impartir su clase y formar u orientar a nuevos emprendedores como él.

Tiempos difíciles

“En la dificultad es que el hombre se mide. Hay que ir adaptándose a todos los cambios. Aquí todos mis equipos necesitan corriente para funcionar, la artesanía, lleva corriente. Y para tú tener una producción estable tiene que ser con electricidad, pero ahora busco alternativas como el carbón.

«Mi negocio está en proceso de adaptación y de transformación.

Tantos años de experiencia y trabajo han permitido a Yudelvis González aprender a innovar y nunca bajar la calidad de su trabajo y el rendimiento.

Yudelvis en su quehacer demuestra que la artesanía es un reflejo de la resiliencia de quienes la practican: aunque las adversidades marcan sus ritmos de producción, la búsqueda constante de alternativas demuestra que la creatividad no se apaga, sino que se reinventa para seguir dando vida a un oficio que es tradición y sustento.

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