Cubainformación – Foto: Jeru Rueda.- La Televisión Pública de Asturias se acercó al XVIII Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba y a la Semana Negra de dicha ciudad. Allí conversó con el joven diputado cubano Elián González, invitado a ambos eventos. Les ofrecemos la pieza televisiva y, además, una entrevista que dio al diario El COmercio, perteneciente al Grupo Vocento.
Elián González: «Cuba vive un triple asedio como nunca ha tenido»
El niño balsero, hoy diputado, está en Gijón para participar en el Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba
El Comercio
Gijón
Su imagen dio la vuelta al mundo. Elián González, el niño balsero a quien su madre sacó de Cuba en 1999 –ella murió en el camino a EE UU– y una vez allí protagonizó una batalla legal que terminó con su devolución a la isla con su padre en 2000, es ahora diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular y está en Gijón para participar en el XVIII Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba.
–¿Tiene recuerdos de lo que pasó?
–Era muy pequeño y los recuerdos son muy vagos. Era más bien una aventura para un niño que se sentía atrapado entre los juguetes y los regalos y el deseo de volver a casa y estar con la familia, con mi papá y mis hermanitos.
–¿Cómo lo ve hoy con la mirada de un hombre adulto?
–Creo que la familia de mi papá en Miami en un inicio pudo tener un buen propósito, quiso tener a su familia cerca y acogerme, pero más temprano que tarde se involucraron muchos factores del exilio cubano en Miami y jugaron un papel muy importante poniendo un peso y politizando y apoyando algo que no fue legítimo, ejerciendo presión sobre mi papá. Como padre de una niña, yo creo que lo correcto era estar con mi papá y su deseo era tenerme en Cuba.
–¿Siente que fue utilizado políticamente?
–Sí, el exilio cubano quería tomar mi caso como un trofeo contra Cuba.
–¿Entiende lo que hizo su madre?
–Por supuesto, tanto la entiendo a ella como a mi papá. Hizo una jugada como han hecho otras muchas madres incitadas a una emigración desordenada. La aspiración sería que hubiese las herramientas para hacerlo de una manera legal, organizada. Eso querrían los cubanos, pero nos vemos obligados y eso nos cobró la mala pasada.
–¿Entiende que los cubanos quieran irse de su país entonces?
–Sí, la emigración es un fenómeno natural y Cuba no está exenta de ella. Lo que sí veo es que la emigración en Cuba sin ser política, porque en la mayoría de los casos es económica, por buscar mejores vías de vida, termina politizándose.
–Decía que fue utilizado por el exilio, ¿no siente haberlo sido también por el régimen cubano?
–No, no lo siento así. Mi padre nunca me usaría.
–No digo su padre, digo el gobierno cubano.
–Lo que hizo fue devolverme a mi papá y todo lo que ha sucedido después no es porque se haya politizado sino porque fue mi voluntad hacerlo.
–¿Cómo ve el país ahora mismo?
–Sí se viven momentos tensos. Cuba hoy vive un triple asedio como nunca lo ha tenido. Es de lo más calumnioso, de lo más bajo decir que no está sometido a un bloqueo cuando las leyes y pronunciamientos del gobierno de EE UU hacen alusión a las medidas que están tomando para que no lleguen combustibles a Cuba, para que sean sancionadas sus empresas en el mundo entero. Eso nos lleva a una situación de crisis, de momentos difíciles que vive el pueblo cubano. El mundo entero lo sabe y lo ve y hay un claro responsable. Si bien nosotros podemos cometer errores, nosotros no somos los que estamos negándonos a que entre petróleo o suministros de cualquier tipo.
–Dígame cuáles son esos errores del gobierno cubano. Haga autocrítica.
–La realidad es que para mí sería difícil decírselo. Ojalá supiese qué hay que hacer para salir de esta situación. A veces vemos como errores las políticas que llevamos a cabo, pero no es que lo sean es que se convierten en errores cuando se nos pone un freno. Y lo que hacemos con la mejor ilusión para que llegue prosperidad al pueblo se para por una nueva medida que nos priva de un recurso, de una salida al mercado. Impulsamos medidas contra medidas.
–¿Cómo dibujaría el futuro perfecto de la isla?
–Para un futuro perfecto Cuba necesita vivir internacionalmente en igualdad de condiciones con el resto de los países, sin limitaciones ni cercos. Eso es lo fundamental, con eso ya estaríamos obligados a demostrar que somos capaces de salir adelante, como lo hemos hecho. Cuba ha tenido logros en los años de revolución que nadie los puede cuestionar, como la salud, la educación, la creación de vacunas, una industria farmacéutica muy sólida. Podemos llevar a Cuba a lo que quieren todos los cubanos.
–¿Y no hacen falta cambios en la estructura interna del régimen?
–Sí, siempre podrá haber muchas cosas que se pueden mejorar, pero la estructura gubernamental no es el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba y el bienestar del pueblo cubano. Cuba es un país del sur global que ha logrado salir adelante con el capital humano que ha creado la revolución.
–Trump ha intervenido en Venezuela e Irán y se dice que Cuba será lo próximo. ¿Hay miedo?
–Nosotros nunca hemos sido un pueblo cobarde, pero siempre hemos sido respetuosos del derecho internacional. Ningún derecho tiene Donald Trump para intervenir en Cuba.
–Tampoco lo tenía para intervenir en Venezuela e Irán y lo ha hecho.
–Nadie quiere un enfrentamiento. Tememos una intervención por el hecho de lo que podría representar en costo de vidas, pero no desde el punto de vista de asumirla. No tememos asumir a EE UU como enemigo. Simplemente esperamos que la comunidad internacional sea capaz de postularse a favor de lo correcto, la causa justa, y frenar esto.