La inteligencia artificial suma una nueva aplicación al mundo del arte: identificar cuadros falsos mediante el análisis microscópico de la superficie de la pintura.
El innovador método, desarrollado por un equipo de investigadores encabezado por François Berkmans, del Politécnico de Hauts-de-France, fue probado con obras de Vincent van Gogh y demostró una elevada precisión para distinguir originales de falsificaciones.
El estudio fue publicado en la revista científica Surface Topography: Metrology and Properties.
La técnica se basa en el análisis de la denominada «textura» de la pintura, es decir, las diminutas irregularidades, relieves y marcas presentes en la superficie de la obra, registradas mediante imágenes de alta resolución. Esas variaciones, visibles únicamente al microscopio, funcionan como una especie de huella única del artista.
Aunque este tipo de análisis ya era utilizado por especialistas en arte, la incorporación de inteligencia artificial permitió alcanzar un nivel de precisión mucho mayor.
Los algoritmos son capaces de detectar patrones y detalles imposibles de percibir para el ojo humano, fortaleciendo el trabajo de autenticación realizado por los expertos.
Según los autores, la IA ya ha contribuido en los últimos años al descubrimiento de más de 40 obras falsificadas, entre ellas pinturas atribuidas a Claude Monet y Pierre-Auguste Renoir que eran comercializadas en importantes plataformas de venta online.
El nuevo sistema fue ensayado con obras de Van Gogh y del pintor sueco del siglo XVII David Klöcker Ehrenstrahl. Durante las pruebas, logró identificar correctamente como falsa la obra Los campesinos, una falsificación ya conocida, y confirmó la autenticidad de Atardecer en Montmajour, un cuadro cuya autoría fue objeto de un largo debate antes de ser reconocido oficialmente como una obra del maestro neerlandés.
«Este enfoque no reemplazará la experiencia tradicional de los especialistas, sino que la fortalecerá de manera significativa», afirmó Berkmans. «Nuestros resultados demuestran que la técnica puede identificar claramente a los artistas auténticos y detectar con fiabilidad las falsificaciones».
