
Las recientes gestiones atribuidas al entorno de GAESA para acercarse a la Administración de Donald Trump han reavivado el debate sobre el papel del conglomerado militar en la economía cubana y su influencia dentro de cualquier eventual proceso de negociación con Estados Unidos.
Según el artículo, el consultor y político estadounidense Vic Mellor habría asesorado a representantes del régimen en estrategias de comunicación y se registró como agente extranjero de Cuba en Estados Unidos. Sus contactos con figuras cercanas a la cúpula castrista, entre ellas Raúl Guillermo Rodríguez Castro, han alimentado las especulaciones sobre un posible intento de restablecer canales de diálogo.
La atención se centra especialmente en Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro e hijo de Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, considerado una figura clave dentro de la estructura empresarial vinculada a GAESA. El análisis sostiene que el conglomerado continúa siendo el principal centro de poder económico del régimen, pese a los cambios organizativos emprendidos en los últimos años.
El texto plantea que una eventual reestructuración de GAESA no implicaría necesariamente una pérdida de influencia, sino una reorganización de sus activos mediante nuevas estructuras empresariales que mantendrían el control sobre amplios sectores de la economía nacional.
También se aborda la posibilidad de que el régimen utilice asuntos como la liberación de presos políticos dentro de una eventual negociación con Washington, aunque el autor considera que el verdadero interés estratégico radica en preservar la posición económica de GAESA y facilitar su interacción con el sistema financiero y comercial internacional.
El análisis concluye que cualquier acercamiento entre Washington y el entorno empresarial controlado por las Fuerzas Armadas tendría consecuencias que irían mucho más allá de la política exterior, al afectar directamente la estructura económica sobre la que se sostiene el régimen cubano.



