La investigación, divulgada en la Revista Científica Agroecosistemas, se enmarca en el proyecto territorial “Fortalecimiento de la calidad de la gestión de los recursos hídricos de la cuenca Damují, desde enfoques integrados” (Gescad), auspiciado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba y coordinado por la institución científica cienfueguera.
El proyecto territorial GESCAD es contraparte de otro regional: “Enfoque integrado para el manejo del H2O y de las aguas residuales, usando soluciones innovadoras y promoviendo mecanismos de financiamiento en la Región del Caribe”.
Este último es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Banco Interamericano de Desarrollo; en 18 países de la Región del Caribe.
El trabajo identificó 18 impactos ambientales en la cuenca asociada. Entre las principales acciones antrópicas que afectan la calidad del agua sobresalen los métodos de riego en cultivos aledaños, el manejo de residuales líquidos y la necesidad de reforestar la franja hidrorreguladora para frenar la erosión y la escorrentía.
La Dra. Mabel Seisdedo, investigadora cienfueguera y coordinadora del proyecto, subrayó que este diagnóstico es base indispensable para diseñar medidas de mitigación.
Añadió que la caracterización no solo revela vulnerabilidades ante el uso intensivo de la tierra, sino que ofrece herramientas metodológicas para que decisores, productores y gestores ambientales avancen hacia un desarrollo local sostenible.
El resultado evidencia el compromiso de ambas instituciones con la protección de cuencas y la generación de soluciones científicas para enfrentar los efectos del cambio climático y las presiones productivas sobre ecosistemas frágiles.
rgh/sbd
