La memoria de los afrodescendientes, sus luchas e historias de resistencia encuentran en el arte un espacio para el diálogo. Del 2 al 6 de septiembre, Medellín acoge la décima edición del Festival Internacional de Cine Comunitario Afro Kunta Kinte, dedicado este año a la “Resistencia y creatividad de los pueblos afrodescendientes”. En la cartelera del evento aparece Voces de 1912, audiovisual dirigido por el realizador cubano Jonal Cosculluela y basado en la obra homónima del actor y dramaturgo Jorge Enrique Caballero Elizarde.

La presencia de esta obra en el festival colombiano adquiere particular relevancia porque aborda la represión, en 1912, contra el Partido Independiente de Color. Este fue uno de los episodios más dolorosos de la historia republicana de Cuba y un acontecimiento cuya memoria continúa reclamando investigación, conocimiento y reflexión.
El proyecto nació en el teatro. Voces de 1912 constituye la tercera pieza de la trilogía Ritual Cubano Teatro, concebida y protagonizada por Jorge Enrique Caballero. Fue estrenada en agosto del 2023 en la habanera sala de teatro El Sótano.
Para llevarla a escena, el artista desarrolló durante unos dos años un intenso proceso de investigación, en el que contó con el acompañamiento de diversas instituciones y creadores, entre ellos la Fundación Nicolás Guillén y el Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

La propuesta no es una clase de historia, busca acercarse a aquellos acontecimientos desde la emoción, la identidad y la cultura. Caballero articuló personajes, testimonios, música, ritualidad y elementos de la tradición afrocubana para interrogar un pasado que tiene resonancias en el presente.
El proyecto fue llevado posteriormente al lenguaje audiovisual por Jonal Cosculluela, realizador que también formó parte del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Su participación permitió prolongar hacia el cine una investigación artística que había encontrado en el teatro una vía para recuperar voces y experiencias silenciadas.
La relación creativa entre ambos artistas trascendió lo circunstancial. Cosculluela acompañó el proyecto y contribuyó a trasladar a la pantalla una obra concebida desde la preocupación por la racialidad, la identidad nacional y la memoria histórica.
Para Jorge Enrique Caballero, Voces de 1912 constituye una manera de hacer que la historia dialogue con las nuevas generaciones. En palabras del creador, la obra nació en Cuba con el propósito de recuperar una parte fundamental de nuestra memoria histórica; cada proyección deviene oportunidad para preservar esas historias y permitir que continúen viajando y dialogando con nuevos públicos.

Foto: Pablo Massip
La llegada del audiovisual a Medellín resulta especialmente significativa por el perfil del Festival Kunta Kinte. Desde sus orígenes, este encuentro concibe el cine como una herramienta para cuestionar estereotipos y construir otras formas de narrar las experiencias de las poblaciones afrodescendientes, con especial atención a la memoria, la cultura y la diáspora africana.
Creación sostenida por la memoria
En la trayectoria de Voces de 1912 confluyen además varias generaciones de creadores vinculados a la cultura cubana. Entre quienes acompañaron el nacimiento de la obra estuvo Corina Mestre, Premio Nacional de Teatro y entonces vicepresidenta de la Uneac, cuya relación con Jorge Enrique Caballero trascendió el vínculo profesional.
Mestre fue para él maestra, tutora y una figura familiar en el sentido más entrañable del término. Caballero la ha reconocido como una presencia decisiva en su formación artística y en el desarrollo de sus proyectos. En torno a Voces de 1912, su acompañamiento fue también parte de ese proceso de confianza y transmisión entre generaciones.

Foto: Tomada de Granma.cu
Tal como han reconocido algunos críticos, en Voces del 2012 se percibe el aliento la Corina Mestre como tutora. Hoy, tras su partida física y la de Cosculluela, sus nombres permanecen vinculados a una obra que continúa abriendo espacios para pensar Cuba.

Foto: Pablo Massip
La presencia de Voces de 1912 en la décima edición del Festival Internacional de Cine Comunitario Afro Kunta Kinte confirma, además, la capacidad de la creación cubana para dialogar con otras comunidades y territorios a partir de preocupaciones compartidas: la memoria, la identidad, la lucha contra el racismo, la dignidad y el derecho de los pueblos a contar su propia historia.

Foto: Jorge Enrique Caballero
