La plataforma feminista independiente Alas Tensas confirmó el asesinato de Yudiley Rodríguez Enríquez, de 37 años, en la provincia de Holguín, un caso que su Observatorio de Género clasificó como “feminicidio social” por la ausencia de una relación de pareja o parentesco entre la víctima y el presunto agresor. El hecho eleva a 54 los femicidios en Cuba. Rodríguez, conocida como “Mimí”, murió el martes tras recibir varias heridas de arma blanca en su vivienda del barrio de Margodo, en el municipio de Gibara. Su padre también resultó herido durante el ataque, aunque se encuentra fuera de peligro. La víctima trabajaba en una bodega y era madre de cuatro hijos, de 18, 15, 13 y cuatro años. Según la información recopilada por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), el presunto atacante era un vecino identificado como Iram García. Dos de los menores presenciaron el crimen, entre ellas la hija menor de Rodríguez. Alas Tensas solicitó “atención psicológica especializada y acompañamiento emocional” para ambas ante las consecuencias de la situación. El observatorio indicó que Rodríguez había rechazado en reiteradas ocasiones una conducta de acoso del hombre hacia otra mujer de su familia. Por esa circunstancia, incluyó el caso dentro de la categoría de feminicidio social. La plataforma independiente reclamó al régimen cubano estadísticas oficiales periódicas, la tipificación del feminicidio, protocolos de protección, refugios para mujeres en riesgo y líneas de emergencia efectivas. Cuba no contempla el feminicidio como figura específica en su Código Penal y los medios estatales informan de forma excepcional sobre estos casos. La dictadura sostiene una política de “tolerancia cero” contra la violencia machista y comunicó que los tribunales identificaron 49 mujeres mayores de 15 años asesinadas por razones de género en procesos judiciales realizados durante 2025. La represión del régimen contra la libertad de expresión Las violaciones a la libertad de prensa en Cuba aumentaron un 129,4% en septiembre, al pasar de 17 registros en agosto a 39, según el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), adscrito al Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP). El informe, divulgado el martes 20 de octubre, registró 134 violaciones a la libertad de expresión y de prensa a partir de 106 hechos ocurridos durante septiembre. La cifra total fue 8,9% superior a la de agosto y 57,6% mayor que la de septiembre de 2025. De las 134 violaciones, 95 afectaron la libertad de expresión de ciudadanos, activistas y opositores, mientras que 39 incidieron en la libertad de prensa. El OCLE aclaró que un mismo hecho puede derivar en varias vulneraciones, por lo que los registros no equivalen necesariamente a igual cantidad de episodios o víctimas. El uso abusivo del poder del régimen encabezó los indicadores represivos, con 49 menciones. Le siguieron amenazas y agresiones psicológicas, con 48, y detenciones arbitrarias, con 26. La Seguridad del Estado estuvo vinculada a 51 de los hechos documentados. La Habana concentró 63 de los 106 episodios registrados en el país. Entre los casos incluidos en el balance figura el del periodista Henry Constantín Ferreiro, director del medio independiente La Hora de Cuba. El comunicador fue detenido el 16 de septiembre en Camagüey, tras presentarse a una citación policial, y recibió prisión preventiva por el presunto delito de “desobediencia”. Constantín fue trasladado el 24 de septiembre a la prisión Kilo 7. Su encarcelamiento motivó reclamos de organizaciones internacionales, entre ellas Reporteros Sin Fronteras, que pidió su liberación inmediata. El documento también recogió denuncias de hostigamiento contra los periodistas Yunia Figueredo y Frank Correa. Figueredo afirmó que la Policía le exigió presentarse cada mes en una estación policial y abstenerse de cualquier contacto con la Embajada de Estados Unidos. El OCLE señaló que agentes acudieron un día antes a la universidad de una de las hijas de Figueredo para pedir información sobre ella. En septiembre, los periodistas sumaron 30 hechos dentro de la base de víctimas individualizadas del observatorio, frente a 29 que correspondieron a presos políticos. El ICLEP advirtió que el número de casos puede ser mayor debido al temor a represalias y a las dificultades para obtener información dentro de Cuba. Los datos, cerrados al 30 de septiembre, podrán actualizarse a medida que el observatorio verifique nuevas denuncias. Durante 2025, el organismo documentó 1.188 violaciones a la libertad de expresión y de prensa, un aumento de 54,7% frente a 2024. Cuba ocupa el puesto 160 entre 180 países en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras. (Con información de EFE)
