El conjunto Leopardos Azucareros regresó a su cuartel general en esta ciudad en el centro de Cuba, con cuatro reveses a la hila ante Cienfuegos y con un balancee adverso de dos victorias y seis reveses.
Hoy ante Matanzas, el más fuerte de la llave (ahora con seis victorias y tres derrotas) exhibió una ofensiva repartida que puso el pleito desde la salida del tercer episodio con carreraje de cuatro en el cuarto y tres en el séptimo.
El pitcher Juan Carlos Quesada fue un verdugo para los matanceros en los siete episodios en que lanzó y alcanzó su primer triunfo del torneo con una derrota.
Tras concluir el desafío en declaraciones exclusivas para Prensa Latina, Quesada expresó que se apoyó hoy en su bola rápida y lanzándole con inteligencia a estos bateadores, con el cual compartió equipo en la última Liga élite.
“Son bateadores de mucha calidad, por eso pensé cada lanzamiento, apoyado en mi receptor Leonardo Montero, un virtuoso en esa posición».
Por su parte, el mánager Ramón Moré dijo a esta agencia de noticias que el equipo hoy lució mucho mejor y que analizó al contrario, haciendo alusión a esa frase guajira de por dónde le entra el agua al coco.
«Las cosas no nos salieron bien en Cienfuegos, donde perdimos los cuatro juegos, pero hoy el equipo salió a guerrear como nos tiene acostumbrado, apoyado por una basta afición que colmó las gradas de la banda izquierda», dijo finalmente Moré.
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