La novena sudamericana cerró el clasificatorio en el segundo puesto con balance de 4-1, detrás de Japón, invicto con 5-0, y por delante de China Taipéi, resultados que le permitieron conquistar uno de los tres boletos en disputa.
El cupo llegó primero con una contundente blanqueada sobre Filipinas, encuentro en el que la ofensiva venezolana abrió temprano las compuertas y convirtió el segundo episodio en el golpe definitivo al fabricar seis carreras.
Abril Amaro se encargó de ponerle cerrojo al triunfo desde el montículo al trabajar cinco entradas, permitir cuatro imparables, conceder un boleto y propinar cuatro ponches para completar una actuación dominante.
Venezuela rubricó después su clasificación con el triunfo 5-2 sobre Cuba, apoyada en una labor combinada de Frandelis García, María Marcano y Marlyn Yéndez, quien se acreditó el rescate al retirar el último capítulo.
Con la clasificación consumada, Venezuela volverá a una fase final mundialista que tendrá como escenario el Centro Internacional de Béisbol Femenino de Rockford, Illinois, donde competirá en julio de 2027 junto a Estados Unidos, Canadá, Australia y las otras dos selecciones procedentes de Tainan.
La escuadra vinotinto mantiene así una racha que nació como anfitriona en 2010, cuando Caracas y Maracay recibieron la segunda edición del certamen, y que desde entonces no ha conocido interrupciones.
El mejor capítulo de Venezuela hasta ahora se escribió en Gijang, Corea del Sur, en 2016, cuando conquistó la medalla de bronce tras derrotar 4-3 a China Taipéi.
La próxima cita en Rockford tendrá además el aliciente de reunir a las seis clasificadas en busca de las medallas, después de que Japón prolongara su dominio histórico con siete títulos mundiales consecutivos desde 2008.
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