Venezuela conquistó hoy el título del Campeonato Panamericano de Béisbol5 para mayores al derrotar 2-1 a Cuba en la gran final disputada en el Domo Bolivariano de Barquisimeto, con parciales de 1-3, 9-5 y 9-8, este último en ocho entradas.
Los anfitriones encontraron en el partido decisivo la respuesta que no habían podido ofrecer durante la fase clasificatoria, en la que cayeron dos veces ante los cubanos, y con una victoria de alto valor deportivo arrebataron a la isla la corona continental.
El revés puso fin al camino de los antillanos hacia un nuevo título americano, pese a los argumentos técnicos, la velocidad y la capacidad de reacción que exhibieron durante el certamen, bajo la dirección de Pablo Terry.
Cuba llegó a Barquisimeto con el prestigio de una potencia de la disciplina, respaldada por las dos primeras Copas Mundiales, conquistadas en 2022, en Ciudad de México, y 2024, en Hong Kong, credenciales que mantienen a la selección entre las principales referencias internacionales de esta modalidad.
La derrota, sin embargo, deja lecciones de cara al próximo Campeonato Mundial, previsto para finales de año, donde los caribeños tendrán la oportunidad de revalidar su autoridad planetaria y demostrar que un tropiezo continental no borra la experiencia acumulada en la élite.
El equipo reunió a figuras consagradas como Briandy Molina y Orlando Amador, junto a Lietis Arcia, Chaquira Aspiazú, Yoel Blanco, Claudia Lores y Alexander Ortíz, una combinación de experiencia y talento que esta vez no pudo completar la misión de subir a lo más alto del podio.
Liorvis Savón y Eros Bernal completaron el cuerpo de entrenadores, con este último también al frente de la dirección técnica nacional y entre los principales impulsores del desarrollo de una modalidad que ha encontrado en Cuba una de sus grandes potencias.
El resultado no disminuye la dimensión de un deporte nacido de juegos callejeros, que convirtió la sencillez de una pelota y el espacio compartido en una disciplina moderna, dinámica e inclusiva, capaz de reunir a hombres y mujeres en igualdad de condiciones.
Mientras Venezuela celebra una corona construida con sabor a revancha, Cuba deberá pasar página y concentrarse en sus próximos desafíos, consciente de que la historia ganadora se sostiene tanto en los títulos como en la capacidad de levantarse después de una derrota.
La jornada dejó, no obstante, una alegría para la delegación antillana, pues el equipo juvenil cubano conquistó el título de su categoría al remontar ante los anfitriones, con marcadores de 1-3, 9-0 y 4-0, para evitar que la fiesta venezolana fuera completa.
