Vecinos de San Isidro protestan tras cuatro días sin electricidad y cinco sin agua
Vecinos del barrio San Isidro, en Habana Vieja, salieron a protestar a la calle este jueves tras acumular cuatro días sin electricidad y cinco sin agua, según un video difundido en redes sociales por la usuaria Isis Ro.
En las imágenes, una mujer interpela directamente a los vecinos del lugar con un llamado a manifestarse: «Cuatro días sin corriente, cinco días sin agua, son tremendos perros para la calle de abajo».
La misma voz pregunta con indignación dónde están quienes se enfrentan entre sí en lugar de protestar contra el régimen, y denuncia que «una pila de niños» pasan hambre y necesidad.
La protesta en San Isidro no fue la única registrada este jueves en La Habana y sus alrededores. En la Loma de la Pela, en Guanabacoa, cerca de la localidad de Barreras, se produjo un cacerolazo nocturno cuyos participantes se unieron luego a vecinos de Barreras para protestar juntos en el parque de esa localidad, según informó el periodista José Raúl Gallego.
Gallego citó a un testigo presente en la concentración de Barreras que confirmó la llegada de agentes de la Seguridad del Estado y dirigentes locales al lugar: «Allí se encuentra la Seguridad del Estado y algunos dirigentes, tratando de convencerlos de que regresen a sus casas y que el sábado les van a poner la electricidad».
Las protestas de este jueves se enmarcan en una crisis energética sin precedentes. El Sistema Eléctrico Nacional ha sufrido cuatro colapsos totales en lo que va de 2026, el octavo en apenas 24 meses.
El déficit energético alcanzó un récord de 2,341 MW el 8 de julio, afectando al 73% de la población. En zonas de La Habana los cortes superan las 35 horas consecutivas diarias, mientras que en Matanzas se han reportado hasta 87 horas sin electricidad.
La falta de corriente impide el bombeo de agua, lo que agrava el desabastecimiento hídrico en municipios como Habana Vieja, Centro Habana y Plaza de la Revolución. El primer ministro Manuel Marrero reconoció que la escasez de combustible es el factor determinante de las fallas, aunque el régimen no ha ofrecido soluciones concretas a corto plazo.
Guanabacoa acumula un historial reciente de movilizaciones. El 8 de julio, vecinos de La Hata salieron a las calles tras 24 horas de apagón gritando «¡Libertad!» y «¡Abajo la dictadura!». El fuerte cacerolazo en el Reparto Nalón el 12 de julio, coincidiendo con el quinto aniversario del 11J, mostró que la presión social en ese municipio no cede.
El conjunto del país registró 107 protestas solo en junio de 2026, casi el doble del récord anterior de 54 en 2024. La organización Cubalex documentó 38 arrestos vinculados a cacerolazos ese mes, entre ellos seis menores de edad.
La táctica de prometer restituir el servicio eléctrico para dispersar manifestantes —como ocurrió este jueves en Barreras— ha sido documentada en múltiples ocasiones anteriores como parte de la estrategia del régimen para contener el descontento sin resolver la crisis de fondo.
Este viernes, un cacerolazo en El Vedado tras más de 30 horas sin electricidad confirmó que la ola de protestas en La Habana continúa sin señales de agotamiento.
Archivado en:








