Pinar del Río inauguró recientemente un nuevo espacio para acoger a niñas, niños y adolescentes, muestra de la responsabilidad del Estado con la protección de la niñez
Desde hace varias semanas abrió sus puertas un Centro de Acogimiento Urgente para niños. La institución no constituye un hogar por tiempo indefinido propiamente, sino que deviene espacio en el que los pequeños pueden permanecer una vez que son rescatados de las calles, por ejemplo; o cuando sus padres enfrentan algún tipo de situación puntual que les impide mantenerlos en el hogar de forma responsable.

Allí permanecerán por un periodo de 30 días y excepcionalmente se prorrogará su estancia hasta tanto se determine el destino final del menor y la correspondiente medida para que la familia u otra asuma su cuidado o transite a un hogar para niños sin responsabilidad parental.
Justo por las celebraciones por el Día de la Rebeldía Nacional, esta instalación quedó inaugurada con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez y otras autoridades nacionales y de la provincia.
En aras de conocer con detalles las características de la institución, que ya acoge unos nueve niños, Guerrillero dialogó con su directora.
El Centro de Acogimiento Urgente tiene su antecedente en lo establecido en la Constitución de la República en su artículo 86; en el Código de las Familias, aprobado mediante referendo popular y en vigor desde 2022 y en el Código de la niñez, adolescencias y juventudes, aprobado en 2025 y puesto en vigor en enero de este año.
Refiere la directora que se crea como una modalidad de acogimiento institucional y constituye una medida de protección a los menores a corto y mediano plazos.
“No constituye un hogar para niñas, niños y adolescentes sin cuidado parental, aunque tienen características similares”, explica la master Yuderkis Pérez Díaz, quien posee 32 años de experiencia, la mayor parte del tiempo en la Primera Infancia, fue 20 años directora de círculo infantil y realiza una segunda maestría en Educación Especial.
Destacó que entre los principales requerimientos que poseen está la presencia permanente de personal técnico especializado en trabajo social, psicología, salud y educación para la evaluación diagnóstica y apoyo psicoemocional, que garantice la correcta atención a los menores, y la capacidad máxima de acogimiento no excederá de 12 pequeños.
Puntualizó también que la institución recién inaugurada dispone de espacios diferenciados que permiten la separación por grupos etarios y géneros, de manera que se proveen las condiciones de privacidad y seguridad, así como los protocolos de ingreso y egreso de forma ágil, que permitan la aplicación de procedimientos expeditos para la evaluación multidisciplinaria y definición de la ubicación definitiva del menor.
Igualmente, expresó que se presta especial atención al estado emocional y las condiciones personales de cada niña, niño o adolescente, al apoyo psicológico y acompañamiento psicosocial regular por personal profesional técnico especializado en Trabajo Social, Psicología, Salud y Educación. Para ello se realiza cada semana una evaluación.
Al efecto de estos requerimientos, el Ministerio de Educación y, en la provincia, la Dirección General garantizan la formación, habilitación, revisión y control de todas las personas participantes en el acogimiento institucional de niñas, niños y adolescentes.
ATENCIÓN PERSONALIZADA
Para ser coherente con lo establecido y cumplir con los protocolos para la atención a los menores que hasta aquí llegan, generalmente provenientes de familias disfuncionales, de entornos agresivos y carentes de afecto, se coordina para que al llegar al Centro los niños sean evaluados por un pediatra y un psiquiatra, y con ellos permanece todo el día una enfermera que se encarga de velar por la salud y de administrar los medicamentos indicados, si fuese el caso.

La nueva institución, ubicada en la hasta ahora escuela para niños con Trastornos del Espectro Autista, fue remodelada y consta de habitaciones debidamente acondicionadas, con buen confort, ventiladores recargables, un comedor, una cocina bien equipada, un área para juegos, un patio amplio en el que los niños pueden pasar el tiempo y un pequeño huerto con plantas de especias sembradas.
Ese es, precisamente, una de las áreas preferidas. “Es un trabajo difícil, apuntó la directora, sobre todo, porque ellos vienen de un ambiente muy complejo, y entonces manifiestan conductas que hay que modificar, poco a poco, con cariño, con amor, con disciplina y con mucha paciencia”.
La escuela es como una casa grande, acogedora, bonita, y así lo aprecian los niños que terminaron jugando con los implementos de trabajo de la prensa. El centro no es solo para acoger, para propiciar protección y cuidado, es también para brindar esa atención de la que carecen en el hogar en el que nacieron, para asearlos, crearles hábitos de comportamiento.
UN CENTRO DE TODOS
Como ha sido siempre en Pinar del Río, son muchas las empresas estatales y privadas, así como organismos que manifiestan su responsabilidad social en gestos de apoyo a estos lugares.
Con el Centro de Acogimiento Urgente no ha sido diferente. El accionar intersectorial permite que se haya establecido una estrecha relación y articulación con diferentes instituciones, servicios de Salud para la atención integral y preventiva, con las áreas de cultura, deporte y recreación, los servicios de protección social, la defensoría familiar, Fiscalía, los sistemas de tribunales, así como gobiernos locales y redes comunitarias.
Puntualiza que las medidas adoptadas después de terminado el proceso pueden ser de regreso al hogar, a otras instituciones de acogida, acogimiento familiar con otros miembros de la familia, familias solidarias dentro de otras opciones, y es siempre un momento difícil, porque en el tiempo de permanencia se establecen lazos de cariño muy fuertes.
En medio del contexto económico y social complejo que vive Cuba, este tipo de centros son más que necesarios, pues la atención a las niñas, niños y adolescentes será siempre una prioridad para el sistema cubano.
Lo ideal sería que el seno familiar funcionara, de manera que allí tuvieran cuidado y cariño, pero cuando eso falla, está la institucionalidad para proveer protección.


