
Foto: José Manuel Correa
Es una realidad: las cifras y los logros históricos del Sistema Nacional de Salud han tenido que enfrentar por décadas al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, que por más de sesenta años ha tratado de asfixiar a todo un pueblo y que, en el último periodo, ha mutado hacia una fase cualitativamente distinta, mucho más agresiva e inhumana.
Así se valoró en el XXII Foro de la sociedad civil cubana de las Naciones Unidas contra el bloqueo, en el cual se expuso que esa política genocida es el ejercicio más cruel y despiadado de reconcentración de toda una población y se materializa a diario en los consultorios, los hospitales y los hogares cubanos.
José Armando Arronte, jefe del Departamento de Organismo Internacionales del Ministerio de Salud Pública (Minsap), explicó que la situación se complejiza con la asfixia energética y la injusta inclusión de Cuba en la lista de supuestos países patrocinadores de terrorismo, pretextos falsos que han llevado al extremo las dificultades para todos los cubanos y, en particular, para el sistema sanitario.
Subrayó que más de 100 000 pacientes esperan una cirugía, de los cuales 12 000 son niños. Por ello, el Minsap se ha visto obligado a priorizar las operaciones oncológicas y aquellas relacionadas con la supervivencia, en un intento de evitar muertes prematuras.
Además, 39 750 embarazadas requieren ecografías diagnósticas que no pueden realizarse a tiempo, y 67 000 niños menores de un año enfrentan dificultades para mantener el esquema de inmunización, pues no es posible garantizar la cadena de frío de las vacunas en todos los territorios.
Señaló que la tasa de mortalidad infantil, que durante años se mantuvo por debajo de cinco por cada 1 000 nacidos vivos, cerró 2025 en 9,6, un indicador que, aunque comparativamente bajo en la región, no refleja la calidad del sistema cubano ni la capacidad de sus profesionales.
CÁNCER, HEMODIÁLISIS Y MEDICAMENTOS
La supervivencia de los niños con cáncer ha caído drásticamente, y se ha tenido que recurrir a segundas y terceras líneas de tratamiento ante la falta de alternativas.
Actualmente, 16 000 pacientes reciben radioterapia, 12 400 quimioterapia y 3 000 dependen de la hemodiálisis. Sin embargo, solo se garantiza el 30% del cuadro básico de medicamentos. Las farmacias no tienen insulina, antihipertensivos ni medicamentos para la exploración diagnóstica.
En ese sentido, dijo Armando Arronte, la empresa MediCuba S.A. denunció la retención de 100 contenedores de barcos, entre ellos 10 con líneas intravenosas, agujas de fístula y dializadores imprescindibles para la hemodiálisis, detenidos en Jamaica.
El obstáculo es que «la naviera francesa no los puede trasladar por temor a las sanciones de Estados Unidos».
El equipamiento médico también ha sufrido un deterioro severo: de 68 tomógrafos axiales computarizados, solo 32 funcionan (41%); de nueve angiógrafos, solo cuatro; de 21 resonancias magnéticas, apenas cuatro; y los aceleradores lineales para radioterapia tienen una disponibilidad técnica del 33,3% en 2025, puntualizó.
«La defensa del derecho a la salud como derecho humano fundamental debe prevalecer sobre cualquier interés político y económico», concluyó.
SALUD MATERNA E INFANTIL Y DESARROLLO DE LA FAMILIA
El bloqueo también ha limitado la atención integral a las embarazadas. La falta de medicamentos esenciales para prevenir la hemorragia postparto –una de las principales causas de muerte materna en Cuba– ha incrementado los casos de hemorragias con consecuencias graves, el aumento de pacientes con anemia, la necesidad de transfusiones y las intervenciones de emergencia.
La doctora Dayana Couto, presidenta de la sociedad cubana de Ginecología y Obstetricia, recalcó que numerosas embarazadas han enfrentado dificultades para acceder a ultrasonidos, estudios genéticos y servicios de trasplante sanitario, lo que ha limitado la detección temprana de enfermedades infecciosas y la atención oportuna.
«La carencia de recursos ha llevado incluso a que profesionales de la salud hayan tenido que utilizar la luz de un teléfono celular para concluir un parto o una cesárea en condiciones de emergencia por falta de suministro de oxígeno».
De igual forma, agregó que la falta de anticonceptivos, preservativos y tratamientos para la infertilidad afecta los proyectos de vida de personas, parejas y familias.
Por su parte, Osmayda Hernández Beleño, miembro del secretariado nacional de la Federación de las Mujeres Cubanas, agregó que las limitaciones de «este criminal bloqueo no recaen sobre estructuras abstractas, recaen sobre seres humanos, sobre las comunidades y de manera desproporcionada sobre las mujeres que son las que sostienen la vida cotidiana y asumen la mayor carga de trabajo doméstico.
«Con frecuencia, somos las mujeres quienes debemos encontrar cómo conservar y preservar los alimentos, garantizar agua para el hogar, cuidar a nuestras niñas, niños, adolescentes, a las personas adultas mayores, a las personas enfermas, a las personas en situación de discapacidad, reorganizar los horarios familiares y laborales y responder a las múltiples necesidades que surgen cuando los servicios básicos son inestables.
Además, resaltó, «limita su descanso y su tiempo propio y afecta sus posibilidades de participar plenamente en el empleo, en la educación, en la vida social y comunitaria y en los espacios también de toma de decisiones, aun cuando Cuba muestra excelentes resultados en este aspecto».
En tanto, Norma Goicochea, presidenta de la Asociación Cubana de Naciones Unidas, recordó que el bloqueo hacia la Mayor de las Antillas vulnera el derecho a la autodeterminación, al desconocer la decisión soberana de los cubanos sobre el sistema político y social que desean para su nación.
Denunció que transgrede igualmente los principios de libertad de navegación y comercio, situación evidenciada por la retención de más de siete mil contenedores con destino a Cuba en puertos de diversas regiones del mundo.
A su juicio, la política constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico y social del país y para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
«Mientras tanto, el pueblo cubano resiste. Pero, el bloqueo es una realidad genocida que cobra vidas cada día», sentenció.

