Trump dice en cumbre de la OTAN que España es «una causa perdida»: Sánchez da otra visión del encuentro
Trump calificó a España de «causa perdida» en la cumbre de la OTAN en Ankara y ordenó cortar todo el comercio. Sánchez respondió que su charla con Trump fue de «buenas palabras y amabilidad».
Donald Trump protagonizó este miércoles uno de sus ataques más duros contra España durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, al calificar al país de «causa perdida», y ordenar verbalmente a su secretario del Tesoro que corte de inmediato todo intercambio comercial bilateral.
Las declaraciones se produjeron en una reunión con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, antes del inicio de la sesión principal de la cumbre, con los medios presentes en la sala.
«No hablé con España, España es una causa perdida. No quiero hacer más negocios comerciales con España nunca más, me gustaría cortarlo. España es un aliado horrible en la OTAN. No participan, no pagan, no quiero tener nada que ver con España», declaró el presidente estadounidense.
Dirigiéndose directamente a Scott Bessent, secretario del Tesoro, Trump fue aún más explícito: «Corta todo el comercio mundial con España, incluyendo las visitas, no queremos tener nada que ver».
Y añadió: «No hables con ellos siquiera, no tienen solución. Son mala gente».
El mandatario también predijo que España acabará cediendo: «Los veremos volver corriendo, volverán corriendo».
Y remató: «Ya veremos cuánto les dura la hostilidad cuando llamen diciendo: ‘Por favor, queremos comerciar con usted, señor’».
Horas después, en la rueda de prensa final de la jornada, Trump volvió a cargar contra Madrid por su postura ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán:
«España lo ha hecho muy mal. No nos han ayudado, aunque no los hayamos necesitado. Eso va en contra del espíritu de Churchill».
Cabe señalar que Trump no formalizó ninguna orden escrita ni su administración emitió anuncio oficial alguno; como es habitual, lo dejó caer en declaraciones a los medios.
El origen de la crisis
El detonante de esta escalada es la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para la Operación Furia Épica, la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026, que España calificó de «ilegal».
A ello se suma la resistencia española a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB exigido por Trump, pese a que España alcanzó el 2% del PIB en 2025.
Trump ya había amenazado con cortar el comercio con España en marzo e incluso sugirió en octubre de 2025 expulsar al país de la Alianza Atlántica.
El intercambio comercial bilateral asciende a unos 46,000 millones de dólares anuales, con exportaciones españolas de aproximadamente 16,000 millones.
Además, España importa entre el 40% y el 44% de su gas licuado desde Estados Unidos, lo que hace especialmente sensible cualquier ruptura.
La versión de Sánchez: «Todo ha sido buenas palabras y amabilidad»
El contraste entre la dureza de Trump y el relato del presidente español fue llamativo.
En su rueda de prensa desde Ankara, Sánchez reveló que había mantenido una charla informal con Trump -ocurrida después de que el estadounidense ya había atacado públicamente a España- en la que no percibió tensión alguna.
«Hemos hablado de fútbol, del Mundial en Estados Unidos. Ha sido una charla informal, coloquial. En la que en absoluto ha habido ningún tipo de tirantez. Al contrario, todo ha sido buenas palabras y amabilidad», declaró el presidente español.
Sánchez afirmó que el Gobierno afronta las declaraciones de Trump «con calma y con paciencia» y dentro de «una cierta normalidad», argumentando que las relaciones bilaterales son «muy positivas en lo social, en lo cultural, en lo económico y también en lo político».
Pese a coincidir en la foto oficial de la cumbre, no hubo interacción pública entre ambos líderes.
La respuesta europea
La Comisión Europea instó a Washington a respetar sus compromisos comerciales con el bloque, advirtiendo que se asegurará de que los intereses de la UE y de todos sus estados miembros «están totalmente protegidos».
Esta posición de Bruselas constituye el principal escudo de España ante las amenazas de Trump, dado que el comercio exterior es competencia comunitaria y cualquier represalia tendría que enfrentarse al conjunto de los Veintisiete, no solo a Madrid.
Archivado en:







