Compartimos la transcripción de la entrevista realizada por Mariana Camejo, directora de La Joven Cuba, al economista cubano Juan Triana, sobre el paquete de reformas económicas anunciado en Cuba, sus posibilidades reales de implementación, el papel de la empresa estatal y del sector privado, el impacto social del ajuste, la presión del bloqueo estadounidense y los límites concretos para que las medidas se traduzcan en alivios para la vida cotidiana.
Las reformas y su implementación
Mariana Camejo: Hola a todos. Estamos empezando hoy una reunión, a lo cortico, para hablar sobre las reformas económicas con el economista Juan Triana. Bienvenido.
Juan Triana: Muchas gracias.
Mariana Camejo: A lo cortico aquí, entre tú y yo, en el set de La Reunión. Triana, ¿estas son las reformas que nos van a salvar? Dime que sí, por favor.
Juan Triana: Bueno, va a depender mucho de cómo se implementen.
Mariana Camejo: ¿De cómo se implementen? ¿Crees que depende de eso?
Juan Triana: Yo creo que ningún economista tiene una bola mágica ahora. Yo creo que hay una suma muy grande de medidas, casi todas que habían sido propuestas desde hace mucho tiempo y algunas que rebasan lo que se propuso hace mucho tiempo. Como casi siempre pasa, estos procesos de transformación, que son profundos, definitivamente, porque tocan todos los aspectos de la vida de la sociedad cubana: tanto lo político y lo ideológico como lo económico, dependerán mucho de cómo se implementen, de cuál sea la secuencia de esa implementación, de cuál sea la disciplina de esa implementación, y va a depender mucho de las personas.
Mariana Camejo: Pero tú fuiste uno de los economistas que fueron invitados a dar su opinión y a contribuir con las medidas. ¿Te sientes escuchado hoy?
Juan Triana: Yo me he sentido escuchado siempre.
Mariana Camejo: Sí. Ay, qué bueno.
Juan Triana: El hecho de que me escuchen no quiere decir que hagan lo que yo digo. Yo creo que sería muy iluso por parte de cualquiera pensar que porque te escuchan van a hacer las cosas. Yo sí creo que no. A mí no solamente a mí, a decenas de economistas cubanos que han trabajado sistemáticamente en colaboración con el gobierno de Cuba para transformar el país, muchas veces a pedido el propio gobierno, pues nos escuchan. Que se implementen o no se implementen depende múltiples factores, que van desde problemas que nada tienen que ver con Cuba, tiene que ver más con el contexto, por ejemplo, con situaciones específicas, el contexto mismo como tal, y con la situación interna del país y lógicamente con lo que las personas que están implementando piensen de eso.
Mariana Camejo: Sí, porque siempre hemos sentido un poquito de resistencia a implementar esa cantidad de medidas que siempre los economistas habían estado proponiendo, ¿no?
Juan Triana: Es tanta resistencia como la misma que tú generarías cuando te cambian las reglas de juego, los muebles de la casa, la pintura de la pared, o cuando tu hija entra a tu casa con el primer novio. Todo lo que son cambios genera resistencia y, lógicamente, sí, claro que hay resistencia.
Mariana Camejo: ¿Y qué potencialidades le ves hoy a las reformas?, al paquete de reformas que tenemos público.
Juan Triana: Bueno, yo hubiera preferido que hubieran sido menos ejes y menos medidas, pero lo cierto es que es una amplia gama de ejes y medidas. En el sentido de que los ejes fundamentalmente casi todos son sobre asuntos que son transversales a la economía nacional. Y de ahí se deriva un grupo grande de medidas que sin dudas es también un trabajo de recopilación, de estudio de lo que muchos economistas cubanos, grupos de economistas, han dicho durante mucho tiempo. Hay medidas que datan desde antes de los lineamientos.
Mariana Camejo: ¿De antes de los lineamientos?
Juan Triana: Sí. Hay medidas recomendadas de los años 90.
Mariana Camejo: ¿Cómo cuáles?
Juan Triana: El tema de la banca, por ejemplo. Esas medidas se recomendaron; hay medidas recomendadas de los años 90. El tema de la tierra. No son medidas de ayer ni medidas que vamos a ponerlas ahí sin más. Son medidas que se argumentaron, se justificaron. El tema de las cooperativas, por ejemplo, es un tema de antes de los años 90.
Mariana Camejo: Ahora, este paquete de reformas que estamos viendo, por lo menos públicamente, no tiene secuencialidad. ¿Cuál tú dirías que serían los ejes, digamos, a priorizar?
Juan Triana: Este paquete de reforma que estamos viendo aún no tiene secuencia. Ahí, si tú te fijas, lo que está es el qué.
Mariana Camejo: El qué, exactamente.
Juan Triana: Ahí falta el cómo, el cuándo y el quién.
Mariana Camejo: Pero, ¿qué dirías que son los ejes prioritarios?
Juan Triana: Yo te diría que los primeros doce ejes para mí son prioritarios y ahí incluiría uno que no sé si cabe entre los primeros doce, que es el tema de la inversión extranjera. Pero sí, yo creo que los primeros ejes son muy horizontales. Allí hay ejes que parecen sectoriales, pero que son transversales, porque son servicios públicos que definitivamente son necesarios para cualquier economía.
Mariana Camejo: ¿Cuáles exactamente? Para que la audiencia lo tenga claro.
Juan Triana: El tema energético, el tema agrícola, el alimento. Esos temas son también horizontales, aunque se refieran a un sector específico, afectan e impactan al resto de la economía. Pero los primeros diez, por favor; los otros que vienen, igual. ¿Se puede hacer un ejercicio para concentrarlos más? Sí, se puede hacer, sin lugar a dudas; para agruparlos más, sin lugar a dudas.
Eso lo hicimos cuando comenzamos a trabajar el Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030. Se hizo un ejercicio de lo más interesante. Tú puedes revisar el documento de los ejes estratégicos y sectores estratégicos. En realidad, ese documento salió con muchos ejes y muchos sectores estratégicos. En los ejercicios que se hicieron salieron tres ejes estratégicos y tres sectores estratégicos nada más. Después eso se fue incrementando, porque también en Cuba tenemos esa cultura de que, si la gente no está en la foto, no es importante; entonces todo el mundo quiere estar en la foto.
Empresa estatal, acciones y competencia
Mariana Camejo: Ahora, en este paquete cambian un poco las reglas de juego para la empresa estatal, que es uno de los pendientes de hace mucho tiempo. Ahora van a poder definir la escala salarial, se pueden pasar a hacer sociedades mercantiles. ¿Cómo tú valoras esos cambios en las reglas de juego y qué podemos esperar de ahí?
Juan Triana: Esas son medidas que ya venían caminando hace mucho tiempo, propuestas además por un grupo importante de economistas cubanos que trabajaron sistemáticamente durante varios años haciendo una propuesta de Ley de Empresas y de transformación de la empresa estatal. Si uno revisa todos los documentos que hay sobre eso, verás que en lo que se ha propuesto está casi todo contenido ahí, y yo creo que es muy bueno. Al final nuestro país tiene un sistema de empresas estatales muy poderoso que a mi juicio son muchas sin lugar a duda. Yo la reduciría grandemente siguiendo el concepto de medios de producción fundamentales que se definió en la primera versión de la conceptualización. La reduciría, yo te diría en más de la mitad, mucho más de la mitad.
Hoy tenemos más de 2,600 empresas estatales, y yo la podría reducir y concentrar en aquello que es realmente fundamental en el concepto que se definió en aquel momento, que fueran estratégicas para el desarrollo del país, que afectaran la seguridad nacional o que afectaran el medio ambiente. Esas son fundamentales. Si tienen que estar manejadas de alguna manera por el Estado aunque sean gestionadas de otra forma, pero bien manejadas por el Estado y bien, a mi juicio reguladas y controladas por el Estado.
Mariana Camejo: Un ejemplo de una empresa de ese tipo.
Juan Triana: La UNE.
Mariana Camejo: ¿La electricidad?
Juan Triana: La electricidad. Para mí, los ferrocarriles en Cuba, porque Cuba es una isla; es un archipiélago largo y estrecho y, por lo tanto, el tren está pintado para este país.
Mariana Camejo: Ahora, yo creo que también exige de los directivos que están al frente de las empresas, digamos, mayor competencia, ¿no? ¿Tú crees que haya suficiente preparación eso crees que es un pendiente?
Juan Triana: Tú sabes que en una de las cosas que Cuba ha gastado más dinero en toda su historia es la capacitación de las personas.
Mariana Camejo: Está claro.
Juan Triana: Nosotros tenemos directivos que tienen más currículum que cualquier gerente de cualquier empresa multinacional en el mundo. Y de hecho tenemos además la prueba de directivos que empiezan a dirigir empresas fuera de Cuba y se convierten en gente muy exitosa. Entonces yo creo que lógicamente siempre hay que aprender. Todos los días uno aprende. Siempre hay que capacitarse. Todos los días uno se capacita. Pero yo creo que tenemos directivos muy buenos en nuestro país, que no lo hemos dejado ser directivos de empresa.
Entonces ahí hay un grave problema. Si, por muy bueno que tú seas, si al final tienes un sistema regulatorio que te encierra en una red de discrecionalidades, incertidumbres y cosas así, pues es como si te ataran las manos. A pesar de eso, siempre hemos tenido directivos que logran sacar sus empresas y ser exitosos dentro del sector estatal, y directivos que no lo logran. Pero eso es un proceso natural. Hay quien sí, hay quien no.
Y es natural tanto para empresas estatales como para empresas privadas. Hay quien logra sacar su empresa, quien logra ser exitoso y quien no logra ser exitoso ni sacar su empresa. Bueno, tiene que cambiar de oficio.
A mí realmente me gusta siempre enfatizarlo. Yo le tengo una gran admiración a los directivos cubanos, a los directores de empresas cubanos, de empresas estatales cubanas. Yo tengo una gran admiración en realidad porque han sido personas que han estado constantemente enfrentando restricciones y decisiones que lo limitan en su trabajo para hacer para llevar a la empresa, a su empresa, al éxito. Sí.
Mariana Camejo: Y ahora una vez que ya esté todo lo normativo cambiado…
Juan Triana: Ahora que estamos con estas ideas pues van a poder hacer muchas más cosas. Bueno, está claro. Habrá quien ya tiene las pilas puestas, habrá quien se las pondrá y habrá quien no podrá ponerse las pilas nunca.
Mariana Camejo: Precisamente en ese sentido de no ponerse las pilas. También se habla de generar mecanismos de quiebra para empresas que no sean solventes. Yo siempre me hago la pregunta de en ese caso, ¿qué hacer con los trabajadores que de pronto una empresa se disuelva? ¿Qué se hace o qué mecanismos se pudieran implementar para no dejar a los trabajadores así?
Juan Triana: Ahí tenemos experiencia, la experiencia de los años 90, donde se hizo un recorte grande de empresas estatales y los trabajadores fueron protegidos por un tiempo. Se amplió además el sector privado, cuando aquello cuentapropista, que absorbió una parte de esos trabajadores, pero todos los trabajadores fueron protegidos por un tiempo. De hecho, se obligó además a ofrecerle empleos alternativos si querían, hasta tres, y después, bueno, ya quedaban a su suerte, pero sí hubo una protección durante un tiempo. Hoy tenemos muchas más pymes. El presidente dijo que se iban a aprobar las 2000, creo, y tantas que están por aprobar, antes que terminara junio. Estamos terminando junio ya. Y eso puede generar mucho más empleo sin lugar a duda.
Mariana Camejo: Triana, pero quiero que me hables también del asunto de las acciones porque está siendo también muy comentado el hecho de que se puedan vender acciones de empresas estatales. ¿Cómo sería eso?
Juan Triana: Yo pienso que eso no es una obligatoriedad, sino una opción. Habrá que ver cómo lo organizamos, porque es complejo. Esas son empresas estatales, son propiedad del pueblo de Cuba, y ahí se van a vender acciones para una parte del pueblo de Cuba que las pueda comprar. Yo creo que hay que tener un sistema que las regule bien, para evitar que esas empresas caigan en manos de dos o tres personas que no tienen nada que ver con eso y lo que quieren es hacer dinero.
Lógicamente, vender acciones de las empresas implica también tener un mercado para esas acciones. Hay que ver cuál va a ser la regulación con relación a las acciones: si son acciones nominativas, si se va a decir que el sindicato tiene un porciento y lo distribuye. El cómo todavía no está escrito, pero yo creo que lo bueno es que se haya dicho que sí, que esa es una opción.
Vuelvo de nuevo al concepto de medios de producción fundamentales definido en la conceptualización: ¿de cuáles empresas se pueden vender acciones? Y no es que se venda la empresa; es que el Estado conservará una parte como acciones quizás de privilegio, que no tiene por qué ser ni siquiera el 51%. Puede ser el 40%, 20%, 30%; son acciones privilegiadas, el Estado tiene derecho a voto en su representante allí y el resto se puede vender. Ahora, la venta de acciones implica un mercado de acciones donde tú puedas vender acciones.
Mariana Camejo: Que en el mundo es bastante especulativo, ¿no?
Juan Triana: En el mundo es bastante especulativo; no puede ser de otra manera. Son títulos de propiedad. Para eso también hace falta que la situación macroeconómica mejore, porque tú vas a comprar acciones de una empresa que te va a dar un dividendo, pero si ese dividendo, con la inflación que hay, se convierte en polvo y paja, no te conviene comprar acciones.
Mariana Camejo: No te conviene.
Juan Triana: Por ejemplo, ahí tienes un tema de secuencialidad: ¿qué va primero, el huevo o la gallina? ¿Qué hacemos? ¿Cómo lo hacemos? Yo creo que lo importante es anunciarlo, decir: esto también es posible. Yo creo que las medidas, que reitero, a mi juicio son muchas, definen un marco de posibilidades que políticamente se aceptan introducir en la economía cubana.
Mariana Camejo: ¿Dirías que para el marco de las empresas estatales falta algo? ¿Sientes que falta algo o es suficiente?
Juan Triana: Tendría que estudiarlas más, pero siempre va a faltar algo. Claro, porque la vida es más rica que cualquier teoría. Hoy tú estás definiendo esto aquí, pero quizás dentro de dos años haya que actualizar. No me gusta usar mucho la palabra, pero bueno.
Mariana Camejo: ¿Vamos a reordenar? ¿o tampoco te gusta?
Juan Triana: Reordenar… de nuevo se mundo. Porque la vida y el contexto cambió, por eso hay que volver a repensar este asunto. Lo que tiene que quedar claro es que sí, vender acciones es una posibilidad aceptada, y eso es bueno.
Mariana Camejo: Hay también mucho debate sobre si darle acciones a los trabajadores o vendérselas a los trabajadores.
Juan Triana: Claro, es muy nuevo. Hay que estudiar otras experiencias que ya existen. Hay lugares donde salió bien y lugares donde no salió bien. Uno puede decir: me va a salir bien porque uno es optimista; o puede ser tremendamente pesimista y decir: no, esto no lo voy a hacer porque me va a salir mal. Yo creo que lo importante es probar y después ir ajustando.
Mariana Camejo: Yo creo que esa parte de ir ajustando es importante.
Juan Triana: Es inédito en Cuba.
Mariana Camejo: Exacto.
Juan Triana: Quizás hay que hacerlo en dos o tres empresas. Hay muchas empresas que no tienen ese grado de importancia. Una fábrica de cuchufletas verdes.
Mariana Camejo: Bueno, yo digo que a mí me gustaría tener acciones de Etecsa, a ver si tengo algo de poder de decisión ahí.
Juan Triana: Pero en vez de acciones de Etecsa, ¿te gustaría tener acciones de la que compite con Etecsa?
Mariana Camejo: Bueno, eso sería muy bueno, pero no veo eso en la voluntad política ahora mismo.
Juan Triana: Bueno, no sé, porque en definitiva también puede haber muchas empresas del Estado compitiendo entre ellas. La competencia no es privativa del sector privado. Eso es una categoría que funciona en todos los lugares si usted deja que las condiciones mínimas para que haya una competencia, o sea, que haya mercado, que haya un mercado adecuadamente regulado. Entonces, bueno, la competencia puede ser. A mí nadie me obliga a tener solo una empresa estatal telefónica. Puedo tener cuatro.
Mariana Camejo: Eso estaría muy bien.
Juan Triana: Tener cuatro y que compitan entre ellas, ¿por qué no? Y que gane la mejor. Se acabó. O que una absorba a otra, que también es posible.
Mariana Camejo: También es posible.
Juan Triana: Bueno, eso también puede pasar. Yo creo que ahí hay un abanico de opciones. Es lo que yo creo que lo mejor que tiene esto que un abanico de opciones, y voy a subrayarlo, políticamente aceptadas, y eso es muy importante, porque este es un fenómeno político, con un componente económico.
Mariana Camejo: Sí, es interesante, porque hay muchas opiniones de que esto son reformas solamente económicas y no políticas.
Juan Triana: Yo respeto mucho la opinión de cada cual, pero a mi juicio este es un fenómeno profundamente político. Aquí se están cambiando reglas de juego importantes, y eso es político.
Sector privado, agricultura y acumulación
Mariana Camejo: Triana, muchos de los cambios de las reformas también van orientados hacia el sector privado. Ahora una persona podrá tener más de una empresa, se puede tener más de 100 trabajadores. ¿Cómo valoras todos esos cambios y todas esas buenas noticias, como lo entiendo, para el sector privado?
Juan Triana: Yo creo que es de las cosas que se estaban pidiendo desde hace mucho tiempo. En ese sentido, que existan esas opciones es muy bueno para el sector privado, pero también es muy bueno para el sector no privado y para la gente. ¿Por qué? Porque el sector privado hoy, indiscutiblemente, ocupa un espacio importante en Cuba, en términos de comercio, en términos de empleo; y comienza a ocupar un espacio también importante en términos productivos. Estas medidas, algunas de ellas sobre todo, están muy focalizadas exactamente a que ese sector tenga un rol mayor en el sector productivo. Sin lugar a dudas, lo puedes revisar en las medidas sobre la agricultura.
Mariana Camejo: Finalmente se habla de darle tierra a los privados en la agricultura.
Juan Triana: Exactamente. Eso puede ser muy discutido y, obviamente, habrá muchas personas con todo derecho a las que no les guste la idea y la critiquen. Pero lo cierto es que Cuba tiene que arrancar de alguna manera su sector productivo, volver a ponerlo a funcionar. Y lo cierto es que el Estado no tiene todo lo que hace falta para hacerlo.
En el caso específico de la agricultura, incluso en aquellos tiempos en que lo tenía, no lo hacíamos bien. Nuestra producción agrícola y nuestros rendimientos no eran los mejores, a pesar de tener recursos casi ilimitados. Por lo tanto, hay que aprender de aquello que pasó, incorporar estas cosas, y yo creo que lo que las medidas han hecho es exactamente dar mayores opciones a ese sector.
Mariana Camejo: ¿Por qué dirías que en ese momento no eran los mejores resultados?
Juan Triana: Bueno, hay un tema de rendimiento, hay un tema de producción. Desde que tú naciste vives con la libreta, ¿verdad?
Mariana Camejo: Lamentablemente.
Juan Triana: Bueno, hay mucha gente que dice, gracias a Dios o gracias a Fidel vivo con la libreta, porque si no, no viviera.
Mariana Camejo: Claro, pero la libreta de hoy no es la de hace tiempo atrás, ese es el asunto.
Juan Triana: Pero esa libreta siempre fue insuficiente y la producción agrícola, con excepción de algunos rubros, como por ejemplo, en un tiempo glorioso, la carne de cerdo, siempre fue insuficiente. No vamos a hablar de la leche, de la carne de res ni de la producción de arroz.
Mariana Camejo: La gente tiene un gran pendiente con la leche.
Juan Triana: Entonces, evidentemente, hace falta echar a andar la agricultura con todo y con todos los recursos y con toda la gente que quiera sumarse. Los vietnamitas se sumaron perfecto. Ya están produciendo arroz, y tienen 7 toneladas, 8 toneladas, 9 toneladas por hectárea. Magnífico.
Mariana Camejo: Pero estaba pendiente que el privado cubano pudiera ser.
Juan Triana: Hay hoy productores cubanos que están obteniendo también muy buenas cosechas. Hay, por ejemplo, si te vas a la zona de Güines, vas a ver ahí sembrados de maíz con rendimientos muy buenos por hectárea, lo mismo en la soya. Entonces, mira qué bueno. Son productores privados. Han recibido apoyo, sí, es cierto, pero son productores privados y pasan mucho trabajo porque además tienen que resolver los insumos que a veces no están, lamentablemente, a veces tienen que por terceros importarlo, les cuesta muchísimo más.
Mariana Camejo: Teniendo en cuenta además el tipo de cambio.
Juan Triana: Entonces, ¿qué te voy a decir? Qué bueno que se abrió, que se pueden hacer cosas en la agricultura. En mi opinión, mi interpretación de las medidas, no es que estas son las medidas que hay que hacer; estas son las medidas que nos dan opciones. Se toman algunas, otras no se toman quizás en este momento, pero son las medidas que te dan un marco de opciones que van a estar dentro de normas específicas y, por lo tanto, van a ser legales. Eso es muy bueno porque te quita discrecionalidad, te quita incertidumbre, te quita ilegalidad asumida. Bueno, yo puedo importar mis piensos.
Mariana Camejo: Sin intermediarios ahora.
Juan Triana: Quizás siga importando con la importadora, porque el ejercicio de importación es molesto, es trabajoso.
Mariana Camejo: Pero bueno, es una opción.
Juan Triana: Contratas un agente y aparece la figura del agente de aduana privado, que es el que te lleva la importación. Todas esas cosas pueden pasar. Ahí hay opciones importantes y realmente sí, a la agricultura le hacía muchísima falta al sistema productivo cubano que el sector privado tenga mayores opciones, que se reduzca la lista de actividades prohibidas y que profesionales puedan ejercer privadamente algún trabajo.
Mariana Camejo: Yo creo que uno de los que más ha reclamado, un sector de los que más ha reclamado eso es el sector de la arquitectura.
Juan Triana: Sí, los arquitectos, por ejemplo, y al final nunca se autorizó, pero de todas formas algunos lo hacían. Ya lo pueden hacer, y es transparente, y pagarán sus impuestos, y competirán entre ellos.
Mariana Camejo: Pero hay en estas reformas relacionadas con el sector privado una cuestión de las que yo creo que está siendo un poco más polémica. Tiene que ver con esto de que una persona pueda tener más de una empresa y con la acumulación de capital, o sea, siempre hay reticencias en eso y críticas en eso. ¿Cómo tú lo ves?
Juan Triana: Yo lo veo como que estamos aceptando algo que ya existe en Cuba. En Cuba hoy hay personas que tienen más de una empresa. Hay además personas que tienen una empresa aquí y otra empresa, no sé, en Dakota.
Está sumergido. Es una cosa a la que tú no le puedes seguir la pista. Bueno, pues nada, lo formalizamos. El que sea tan exitoso que pueda tener una empresa, dos empresas o tres empresas, perfecto, que pague los impuestos que tiene que pagar. Se acabó. Que compitan entre ellos por el mercado. Nosotros durante mucho tiempo prohibimos, prácticamente abolimos, el uso de la palabra competencia y pensamos que la planificación sustituía a la competencia.
¿Por qué no? Hay que fomentar la competencia. La competencia genera eficiencia, sin lugar a dudas, si se lleva bien, si está bien regulada, si no se abren espacios oscuros.
Mariana Camejo: A mí me llama la atención que ha salido del discurso esto de que el sector privado es complementario. Ya no lo escucho tanto como se escuchaba en otro momento y creo que eso tiene que ver con el aire de las reformas. ¿Tú estás de acuerdo?
Juan Triana: Si un sector emplea el 35% de las personas en Cuba no puede ser complementario, de ninguna manera. 35% de una masa de trabajadores que está un poquitico más arriba de 4 millones de personas. Estamos hablando de que están estamos 1 200 000 personas genera en el sector privado y a esa persona le corresponden familias. Supón que dos familias por cada trabajador privado. Estamos hablando ya no de un millón, sino de mucho más. Y eso es importante para Cuba, porque, además, esas personas generan su propio ingreso. Es una carga que se le quitó al Estado que la puede distribuir en otras cosas, o usar en otras cosas. Entonces y es además, yo te diría, una manera de aligerar realmente el peso y la carga que el Estado tiene. Que hay que saberlo manejar, bueno, entonces saberlo manejar, pero sí, yo creo que no puede ser hoy calificado como un sector estrictamente complementario.
Igual si quieres lo calificas. Lo complementario no quiere decir que sea menos necesario ni menos importante. Yo creo que una vez en OnCuba escribí un artículo sobre lo complementario y lo que no es complementario, y tenía que ver con eso, porque también está la concepción de que, bueno, es complementario, déjalo ahí que es complementario. No, eso es complementario. El hecho de que sea complementario no quiere decir que no sea importante. Es importante, pero bueno, hay otras cosas más importantes. Quizás esto que es complementario se puede detener un poquito, y esto otro no.
Pero esto va a pasar como pasó con la inversión extranjera directa. Eso es una historia, yo la resumo en cuatro o cinco pasos. La inversión extranjera directa durante mucho tiempo fue considerada enemigo de la Revolución y de socialismo. Después, a mediados de los años 80, empezamos a cambiar esa idea y entonces la consideramos primeramente un mal necesario. A finales de los años 90, inicio del 2000, la consideramos complementaria a la inversión.
Mariana Camejo: Fue subiendo de categoría.
Juan Triana: Y ya después, en 2012, 2013, 2014, la consideramos un sector estratégico. Y es un sector estratégico. Cuba es un país que necesita mucho dinero, mucha inversión.
Mariana Camejo: Que ahora, de hecho, se abre también para que haya inversión extranjera en los privados.
Juan Triana: Entonces, claro, con el sector privado ha pasado lo mismo y no se puede olvidar la historia. Nosotros tenemos una historia en la que, durante mucho tiempo, las administraciones norteamericanas utilizaron el sector privado como un instrumento… Yo te lo puedo decir textual, lo dijo un subsecretario de Estado de Estados Unidos en una declaración: vamos a utilizar el sector privado para derrocar a Fidel Castro. Eso fue dicho en 1995 o 1996.
Ya en aquel momento, al Centro de Estudios de la Economía Cubana, la Asamblea Nacional, en su Comisión de Asuntos Productivos, le había pedido desarrollar trabajos acerca del papel de la pequeña y mediana empresa en el proyecto de transformación de la economía cubana. Empezamos a hacerlo y esa declaración lo paró todo.
Mariana Camejo: Fue disuasorio para que pudiera seguir.
Juan Triana: Una de las razones por las cuales la pequeña y mediana empresa nació tanto tiempo después, no la única, fue exactamente esa ayuda, entre comillas, que la administración norteamericana provocó. Pero hay una historia real con hechos de verdad. En los años 60 fue también utilizado ese sector privado para ser una base social de acciones contra la Revolución cubana.
Y los años 60 fueron años muy duros para Cuba: se desarrolló el terrorismo contra Cuba, la ciudad de La Habana fue bombardeada, hubo bandas terroristas en el Escambray. Había un contexto político realmente muy duro para un proceso que nacía, y de nuevo la administración norteamericana decidió utilizar también ese sector. Nos pasó como casi siempre nos pasa: botamos el agua sucia y la criatura todos juntos de la misma vez.
Mariana Camejo: Demasiado radical.
Juan Triana: Pero fíjate qué interesante: ya a inicios de los 70 se reconoció la necesidad de la existencia de ese sector, y en 1978 se aprueba el primer decreto ley que autoriza el trabajo por cuenta propia. No le dijimos sector privado, porque tenemos una habilidad con los eufemismos, pero bueno, era el sector privado. Estuvo durante mucho tiempo muy constreñido, pero ya a inicios de los años 80 había más de 20 000 trabajadores por cuenta propia en Cuba. Era muy complejo trabajar por cuenta propia, porque te sometías al juicio público y muchas veces al escarnio público: si es buena persona, pero no trabaja para el Estado. La cultura nuestra era que lo honesto era trabajar para el Estado; todos trabajábamos para el Estado, y quien no trabajaba para el Estado, bueno, eso estaba raro. Eso se mantuvo durante mucho tiempo.
Pasó lo mismo, y va a pasar lo mismo, que con la inversión extranjera: fue enemigo de la Revolución, un mal necesario, un complemento, y hoy por hoy tendremos que reconocer que es estratégico. O sea, si Cuba quiere avanzar necesita un sector privado funcional; un sector privado que se enganche en la necesidad de echar adelante la economía cubana. Eso tiene millones de aristas. Hay quien ha utilizado el sector privado para enriquecerse, como negocio únicamente de oportunidad, lo cual yo no critico, pero evidentemente no es lo mismo que otras personas que con ese sector privado han hecho emprendimientos muy buenos, muy serios.
Mariana Camejo: Y con responsabilidad social.
Juan Triana: Con tremenda responsabilidad social, que hoy asumen además temas de responsabilidad social en sus municipios. Entonces, eso hay que distinguirlo. Obviamente hay mucha gente que está en contra de eso, mucha gente que se siente incluso hasta traicionada. También los respeto: tienen todo el derecho del mundo a sentirse así.
Bloqueo, cuentas en el exterior y combustibles
Mariana Camejo: Ahora, en el paquete de reformas está también la posibilidad de que se puedan abrir cuentas en el exterior por los privados sin necesidad de otras autorizaciones. Y ahí yo me preguntaba, ¿y las medidas de Estados Unidos? O sea, ¿el esquema de medidas permite eso o no sería un impedimento?
Juan Triana: Es probable que o Trump o Marco Rubio mañana lo identifiquen como algo a lo que hay que irle atrás, y le digan a los bancos que tienen corresponsalía con los sistemas norteamericanos que ningún cubano puede abrir una cuenta en el extranjero. Eso puede pasar. En definitiva, el tema con Estados Unidos… Yo siempre le digo a mis estudiantes, cuando doy Economía Cubana, que en la ecuación que representa la función de desarrollo de Cuba, que tiene muchas variables, esa ecuación está afectada primeramente por un parámetro de signo negativo, que es la posición y la relación de la administración norteamericana con Cuba. Quien no entienda eso está muy mal, realmente no entiende lo que pasa en Cuba. Yo sé que hay mucha discusión sobre si el bloqueo sí, si el bloqueo no, no sé qué más. En esas cosas no puedo ser equidistante. Para mí el bloqueo es uno de los más graves obstáculos que tiene nuestro país hoy por hoy. No es un obstáculo: es un arma genocida en contra de Cuba.
Estoy convencido de eso, porque ahí están las medidas.
Mariana Camejo: Y que también afectan a los privados, que a mí me da gracia, porque a veces se dice que a los privados no; que es al gobierno o que a la gente no.
Juan Triana: Afecta a todo el mundo. Si tú vas por ahí a preguntarle ahora a algunos privados los trabajos que están pasando para importar algo para Cuba, a veces tú tienes que hacer una operación y pasarla por cuatro bancos. Llegas ahí y el banco te dice: no, yo con Cuba no trabajo. Privado, además vas con un paquete así de permisos de la OFAC «mira, todo está permitido». «No, porque yo no sé si mañana la OFAC se va a levantar con otra cosa» y, por lo tanto, yo no quiero. Ahora mismo el tema de los barcos, tócale a un armador y dile: «me hace falta que me rentes un barco». Te va a decir: «no, estás loco, olvídalo».
Entonces el bloqueo norteamericano, yo la no me queda más remedio que decirlo. Yo no estoy equidistante. Para mí es de las cosas más graves que se pueden hacer. Y los hechos lo demuestran y de hecho el discurso de Donald Trump y Rubio lo demuestran. Ellos toman medidas para qué.
Mariana Camejo: Para que no se pueda avanzar.
Juan Triana: Se acabó.
Mariana Camejo: Yo creo que también las recientes sanciones a CUPET evidenciaron eso.
Juan Triana: Eso es parte del mismo libreto. Ahora descubrimos a CUPET. Pues le vamos arriba y mañana descubrimos, no sé, y le vamos arriba también, y vamos a seguir la pista del camino del dinero para irle arriba a todo el que quiera hacer algo con Cuba.
Mariana Camejo: Triana, pero antes de cerrar este segmento, quiero preguntarte por la comercialización de combustibles de los privados. ¿Qué posibilidades tú ves ahí de un poco aliviarnos la situación que estamos viviendo en el país?
Juan Triana: En la medida en que los privados tengan fortaleza económica para hacerlo, es la única posibilidad. Cuba, Cuba necesita sobre 130 000 y 150 000 barriles de petróleo diario para funcionar. ¿Recuerda el Kolodkin? Exacto. Que el ministro dijo, «Esto no dura una semana», eran 800, 000 barriles. Eso es una cifra brutal. Hoy los privados lo que están importando es muy poco en comparación con esas cifras.
Mariana Camejo: Y son isotanques.
Juan Triana: Son isotanques, algún que otro barquito quizás que puedan conseguir por ahí, pero todavía es muy poco. Tiene que pagar precios más altos, tiene que sacar permiso de la OFAC, eso cuesta, hay que pagar abogados.
Mariana Camejo: ¿Dirías que para que se sienta algún alivio en ese sentido, a través de los privados, faltarían meses, faltarían años?
Juan Triana: No te puedo decir. Yo te diría que faltaría sobre todo capacidad de importación de los privados. Quien pueda resolver una vía de financiamiento y pueda financiar la importación sistemática, perfecto. Con la garantía que tenemos hoy de que van a recuperar su dinero, porque esa garantía existe: yo te vendo petróleo, tú me pagas y yo cobro fuera. Ahí va a depender mucho de cuál es la capacidad financiera que tienen para poder hacerlo y, lógicamente, depende mucho de los barcos. A veces la gente se olvida de que este es un archipiélago. Aquí las cosas vienen por barco, por aire o no vienen; se acabó. Olvídate de los trenes. El tren de Yucatán, sería buenísimo, de Yucatán a San Antonio. Eso sería una maravilla. ¿Quién querría poner el financiamiento para eso? O un oleoducto desde Yucatán estaría bien también, si Claudia Sheinbaum se embullara. Lo que hay son unos kilómetros, ciento y pico de kilómetros, una bobería. Sería magnífico, pero todo tiene que venir por barco.
Ahí tenemos complicaciones. De hecho, este decreto del régimen de Trump y Rubio va arriba de cualquiera: no solo al armador, al primo del armador.
Mariana Camejo: Cualquiera que intente entrar.
Juan Triana: Exactamente. Al hijo del armador, al amigo del armador. Le han consolidado su función de gendarme mundial, sin lugar a dudas. Lógicamente, Cuba sigue siendo un asunto de política interna para Estados Unidos, y además se ha convertido en un asunto personal para Marco Rubio: personal en el tema de aspiraciones políticas, y personal porque tiene que dar resultados ante ese sector de la emigración cubana que ha hecho de la guerra contra Cuba, no solo contra el gobierno, sino contra Cuba, su manera de vivir.
Precios, subsidios y protección social
Mariana Camejo: Vamos entonces a irnos hacia lo social, porque es una de las cosas que está siendo muy comentada ahora y hay mucha preocupación sobre eso. Quiero empezar hablando sobre los topes de precio. Para mi sorpresa, hay mucha gente que se ha sorprendido con que se eliminen, a pesar de que siempre se decía que no funcionaban, pero sobre todo porque se sienten de pronto desamparados y creen que el mercado puede subir los precios más aún. ¿Qué crees tú de eso?
Juan Triana: Mira, lo que yo puedo decirte, ¿no?, de lo que he aprendido en los pocos años que tengo de dar clase de economía, los topes de precio pueden funcionar en periodos cortos para situaciones específicas, pero al final se convierte también un elemento de muchísima distorsión en la economía, y por lo tanto la función de protección que en algún momento pudieran cumplir, dejan de cumplir. Eso ha pasado en Cuba también. Lo otro que generan es obviamente subdeclaración, corrupción, un mercado negro, que no hay como controlarlo entonces, porque es lo que ocurre en una economía de demanda, que tiene una enorme boca abierta y que prácticamente se lo traga todo porque no hay oferta suficiente, pues entonces pueden operar y tener resultados prácticamente contrarios a lo que se decidió con el sector por el precio.
Después hay que ir a cómo, o sea, cómo se topan esos precios, teniendo en cuenta qué, porque lo otro es que si vas a hacer tope de precio, tienes que acercarlo lo más posible la realidad. Entonces, tú no puedes topar el precio por debajo del precio de importación en Mariel porque no tiene ningún sentido. No importo, se acabó, y ya. O lo que tengo importado lo vuelto un almacén y lo vendo después por la izquierda. Sí, yo creo que para determinadas situaciones, en un momento determinado, por un periodo de tiempo específico, pues pueden funcionar. Tú no puedes topar el precio del boniato si lo vas a poner por debajo del costo. ¿Cómo se topa el precio del boniato, de la malanga, en los municipios? ¿Qué datos tiene? ¿Cuánto cuesta producir una libra boniato hoy? 1 kilo boniato a salir de surco.
Cuando el productor tiene que pagar petróleo a un precio que da miedo, o alquilar un una yunta de buey a otro precio que da miedo, o pagar jornales que también dan miedo. Cuánto cuesta eso. Entonces, si tú haces eso y mantienes ese tope por mucho tiempo, lo mantienes desvinculado de los costos de producción, pues ese tope de precio no puede tener un efecto positivo sobre el mercado ni sobre las personas. Al final termina en desabastecimiento.
Mariana Camejo: Claro. Yo creo que lo que está en el fondo de este debate es, en primer lugar, la crisis que tenemos y cómo está impactando la vida de la gente. La gente también está muy cansada. Por otro lado, un periodo de ajuste siempre tiene ganadores y perdedores, ¿no?
Juan Triana: Siempre tiene ganadores y perdedores. Vamos a empezar por lo primero que dijiste. Yo creo que, no por los precios, sino por la combinación de factores, hemos venido sufriendo un deterioro muy grande de las condiciones de vida de los cubanos. Muy grande. Entonces, obviamente eso tiene un impacto. Si tú le sumas los precios, el desabastecimiento, que ahora mismo no tienes servicio de agua, que no tienes servicio de electricidad —ya todo el mundo descubrió que es posible vivir sin electricidad, pero no hemos descubierto cómo vivir sin agua—; si le sumas que se han afectado mucho los servicios que han sido pilares de ese pacto social que ha existido en Cuba entre la población, es un cúmulo de cosas. Si le sumas que a veces para obtener una medicina tienes que pagarla a precios exorbitantes, lógicamente eso da un impacto tremendo.
Yo creo que la gente reacciona, no solo porque se quiten los topes de precio, sino porque al cúmulo de problemas que tiene encima se le añade que quitan los topes de precio, que la gente percibe que realmente los mejora. Muchas veces los mejoran por un periodo corto de tiempo; después no los mejoran más. Entonces, obviamente, la gente tiene que preocuparse por eso, porque además tiene salarios que no le alcanzan para nada.
Mariana Camejo: Y no parece que vayan a alcanzar en los próximos meses.
Juan Triana: No parece que vayan a alcanzar, porque seguimos teniendo un empleo en sectores que no son productivos y es parte de las medidas: un ajuste del aparato del Estado. Eso lleva gasto, lleva reubicación de personas.
Mariana Camejo: Y ahí empieza el tema de los perdedores del ajuste, ¿no?
Juan Triana: yo no conozco todavía ningún proceso de esto que sea ganar-ganar. Lo que hay que tratar que los que pierden no queden desamparados y que tengan opciones. En los 90 también hubo perdedores, y comenzamos con opciones. Las opciones, ¿cuáles fueron? Tienes un subsidio por 6 meses, que es el 70%, el 60% lo que ganaban. Tienes la oportunidad de tres trabajos que te vamos a ofrecer si los coges bien al final de ese tiempo. Bueno, por ahí la gente se va acomodando, se va se va tratando de ubicar en otros en otros empleos, en otros lugares, va generando un negocio propio. Ahora se aprobó también, por ejemplo, el carnet de vendedor ambulante. Eso también ayuda. No es que vayamos a resolver ningún problema gigantesco con el vendedor ambulante, pero es una opción para las personas que se quedan desempleadas. Es fácil. Voy, saco mi carnet. Hoy en mi pueblo hay mucha gente que pasa, que vende plátanos, que vende no sé qué más.
Y bueno, tú dices, «Bueno, está ahí, pasó por frente a la casa, qué bueno, le compré un plátano»
Mariana Camejo: sin tener que salir de la casa.
Juan Triana: No es no es lo que quisiéramos, es lo que podemos hacer hoy. Vuelvo y repito que esto se va a hacer en unas condiciones muy difíciles, muy difíciles,
Mariana Camejo: las peores yo creo,
Juan Triana: con un deterioro acumulado gigantesco, con un sistema productivo en franco deterioro, obsoleto muchas veces, en lo que hay que invertir mucho para echarlo a andar, con una presión externa por el bloqueo y las medidas norteamericanas, terribles. O sea, en esas condiciones se está haciendo eso. La gente dice, «Bueno, esto había que haberlo hecho 10 años antes». No, todavía que lo he hecho 30 años antes. La reforma que comenzó en 1990 no tenía por qué haberse parado. A mí.
Mariana Camejo: Esperemos que esta no se pare. Aprovecho para decirlo.
Juan Triana: A mí me matan y lo seguiré repitiendo.
Mariana Camejo: Ojalá estas no se paren. A mí me preocupa eso.
Juan Triana: Bueno, hay que hay que correr el riesgo. Claro. No hacerlas porque se pueden parar es un error. Hay que correr el riesgo, hay que meterse, hay que hacerlo lo mejor posible, hay que aprender de la experiencia que ya tenemos, hay que intentar aquellas mentes que están muy duras de ablandarlas con algún tipo de olla de presión especial, y las que no se ablanden, pues no, hay que cambiar la mente, se acabó. Hay que quitar esa mente, desenroscarla el cerebro y ponerle otra.
Mariana Camejo: Triana, pero me ponías el ejemplo esto de los subsidios y yo quería preguntarte esto de subsidiar personas y no productos, o sea, este cambio, ¿qué me hay más allá que se pudieran implementar para hacer eso tangible?
Juan Triana: Hay desde ticket de alimento que tú puedes emplear para los jubilados, para las personas que tienen mayor deterioro, hasta poner tiendas específicas para esas personas, un almacén que atienda a las personas jubiladas y van a ir ahí, y a esas personas tú sí le puedes es subsidiar. Yo creo que subsidio a personas es mucho más eficiente que subsidio a productos. Claro, porque hoy subsidiamos a todo el mundo. Lo mismo pasa con la electricidad. Nos quejamos de la electricidad, pero pero ¿cuánto cuánto pagamos por por los primeros 100 kg nosotros? El kilo, ¿a cuánto lo pagamos? ¿Tú lo sabes? Un centavo de dólar. Claro, no hay salario para pagar más. Es cierto. Es un mal que arrastramos. Subsidiamos a todos. Subsidiamos a jubilado. Me subsidian a mí, subsidian a mi primo, subsidian a mi amigo que vive 6 meses en Miami, 6 meses en Cuba.
Mariana Camejo: Lo que eso con el asunto eso con el asunto del Estado es como la serpiente que se muerde la cola, ¿no? Porque si mañana habláramos de subir la tarifa eléctrica, bueno, pero me tienes que subir el salario, ¿no? la gente esperaría eso.
Juan Triana: Quizás no sea la medida para ahora. Yo te lo pongo como un ejemplo. Subsidiamos el transporte
Mariana Camejo: También.
Juan Triana: ¿Tú quieres una idea de cuánto cuesta el transporte de verdad? Te vas a los carritos, coges uno aquí en 23 y vete hasta La Liga contra la Ceguera, ¿cuánto te va a costar? Y si te montas en una guagüita del Estado, ¿cuánto te cuesta? Ahí tienes la diferencia.
Mariana Camejo: Claro. Cuando vas al privado ves todo muy caro.
Juan Triana: Es un país que tiene muchas distorsiones, y los precios son una de las distorsiones más grandes que tiene este país. Lógicamente hay otras distorsiones, sin lugar a dudas. Hay una tremenda distorsión que es la jubilación, el pago a los jubilados. La variable de jubilado ha sido una variable de ajuste en Cuba, igual que el salario ha sido una variable de ajuste sistemática. Desde hace 40 años una parte del ajuste va por el salario: se aguanta el salario y tú ves cómo va perdiendo poder de compra. ¿Eso lleva a qué cosa? A que la gente se desestimule. Yo no voy a seguir trabajando aquí porque no me alcanza este salario, me voy a buscar otro trabajo. O me voy de este sector al sector privado.
O cuando termino mi guardia en el hospital me meto a trabajar en una cafetería. Yo preferiría que a esa persona se le pudiera hacer un contrato transparente y decirle: usted puede tener, por ejemplo, una consulta privada, pero a mí me hace falta que dos días me atienda el policlínico.
Mariana Camejo: Eso es interesante, pero yo creo que hay mucha reticencia con eso.
Juan Triana: Está bien que la haya, pero yo tengo que conservar los médicos que he formado. Yo prefiero ver a un médico que tenga una consulta privada que ver a un médico trabajando en una cafetería. Estoy convencido de que ese médico va a estar más contento teniendo su consulta privada y dando dos consultas en el policlínico. Se le hace un contrato, que trabaje dos días en el policlínico y que tenga dos días de consulta privada.
Mariana Camejo: Que es algo que también se puede hacer, por ejemplo, con la ortodoncia y con otros sectores.
Juan Triana: Hay servicios básicos de ortodoncia que tienen que seguir siendo gratuitos, pero hay otros servicios que no tienen por qué seguir siendo gratuitos. Si tú quieres blanquearte los dientes, ¿por qué yo te lo tengo que pagar?
Mariana Camejo: Claro, lo que yo creo es que por ahí está pendiente una estrategia para el sector de la salud en sentido general.
Juan Triana: Para el sector de la salud y para otros sectores profesionales donde se puede combinar el servicio público y además el servicio privado. Tenemos una experiencia en Cuba: en los años iniciales de la Revolución, a los médicos se les permitió tener sus consultas privadas y dar servicios en los hospitales, en los policlínicos y hasta ser profesores. En aquella época nos quedamos sin médicos.
Mariana Camejo: Pero los mantenías activos y los mantenías en el sector.
Juan Triana: Los mantenías activos, los mantenías en el sector, no les quitabas aquello que era el médico. Hoy, cuando tú te sientes mal en un barrio, ¿a quién llamas? ¿A un amigo tuyo médico o a un médico jubilado? Esa persona está haciendo casi el trabajo de un médico de la familia. Lo puedes combinar con un servicio médico de la familia, por ejemplo. Hay opciones. Lo que pasa es que tenemos que abrir la mente e imaginar. En Cuba hay que apoyar todo lo que funcione y que pueda contribuir a aliviar la situación que tenemos hoy.
Energía, inversión y plazos
Mariana Camejo: Ahora vayamos al tema corriente. Hay también medidas que están orientadas a intentar reflotar el sistema electroenergético. ¿Te parecen suficientes? O sea, yo creo que lo que no me queda claro todavía es la posibilidad de invertir. Me parece que es super importante tener ahí una visión de invertir en grandes cantidades en el sector, pero las reformas ahí no me dan eso.
Juan Triana: Bueno, tú sabes las tres preguntas que hace un inversionista: ¿cuánto dinero tengo que poner?, ¿cuánto voy a recuperar? y ¿cuándo voy a recuperarlo? Con la tarifa que nosotros estamos pagando, nadie invierte en ese sector. Se pueden hacer cosas, que quede claro. Primero, yo creo que hay una idea básica, estratégica, que aplaudo: el impulso a las fuentes renovables de energía.
Cuba es una isla. Yo quisiera que nunca encontráramos petróleo. Sé que me van a matar por decir eso, pero me da miedo por la enfermedad holandesa: que quizás quisiéramos sustituir el azúcar por el petróleo y empezar a depender del petróleo nada más. Quisiera que Cuba tuviera una matriz energética diversificada. Exageré con lo de que no encontremos petróleo: ojalá encontremos petróleo que nos permita generar energía, pero lo suficiente, para no abandonar las otras cosas.
Mariana Camejo: Pero entonces encontrar inversión para ese sector es muy complicado.
Juan Triana: Tú eres el inversionista. Yo te voy a preguntar.
Mariana Camejo: Yo, para perder dinero…
Juan Triana: Yo soy el inversionista. Te voy a preguntar: ¿cuánto dinero hace falta? ¿Cuánto cuesta un mega en una termoeléctrica?
Mariana Camejo: Dímelo tú, que eres el economista.
Juan Triana: Puede estar entre 800,000 y un millón. ¿Cuántas hacen falta en Cuba hoy para salir de lo que tenemos hoy? Porque la Guiteras hoy tiene fiebre y mañana le duele la rodilla, y a la Felton le pasa lo mismo. Son plantas de hace muchísimo tiempo, instaladas en lugares súper agresivos, además pegadas al salitre marino, y realmente estar reparándolas constantemente solo lo hacen esos hombres que tenemos en esa empresa de reparación.
Mariana Camejo: Triana, ¿pero no sería una posibilidad vender algún activo del Estado?
Juan Triana: Todo es posible. Yo lo que quiero es que tú entiendas el asunto, llevarte a la cosa de pesos y centavos. Si fuéramos a sustituir las que tenemos hoy, que son cinco o seis, y poner 200 megawatts en cada una, estamos hablando de 200 millones para cada una. Y eso va a demorar. Vamos a poner un caso hipotético: traemos los mejores trabajadores del mundo, los hindúes, los vietnamitas; usamos los mejores ingenieros del mundo, una combinación de noruegos con alemanes; buscamos la mejor gerencia del mundo, hablamos con General Electric, que va a pedir permiso a Trump y nos va a prestar los mejores gerentes para la construcción. En esas condiciones, en el óptimo de los óptimos, se demora tres años y medio.
Mariana Camejo: En el óptimo.
Juan Triana: En el óptimo de los óptimos. ¿Tú has caminado alguna vez una central térmica? Camínala. Es una experiencia. Te vas a dar cuenta de cuántas cosas hay ahí. Entonces, obviamente tú no puedes decir: esto va a ser mañana. No. ¿Se puede invertir? Sí, claro que se puede invertir. Lo que hay que hacer de otra manera es fragmentar la inversión, aprovechar lo que tenemos. Nosotros tenemos decenas y centenares de grupos de generación distribuida. Tú puedes hacer paquetes: dame el negocio de empezar a generar, si tuviéramos los hoteles llenos, para los hoteles, y yo se lo cobro a los hoteles.
Mariana Camejo: Estaría interesante eso.
Juan Triana: No me van a pagar los cuatro pesos que pagan ahora, sino que me tienen que pagar lo que cuesta. ¿Cuánto cuesta producir un kilowatt con grupo electrógeno por el consumo de petróleo y los líquidos que hacen falta? ¿Quince, dieciocho centavos? Bueno, se lo cobro a 18 o 25 para yo ganar algo, y me lo pagan. ¿Y las empresas que están en Mariel? ¿Qué haces? Haces islas y empiezas a recuperar por ahí. Esa es una variante. ¿Qué es lo otro que tienes? Los grupos electrógenos, los parques solares, el fomento de la generación en los hogares, que es muy importante. Aquí tienes por lo menos un millón de casas donde tú puedes poner paneles fotovoltaicos, que consumen un kilowatt y medio, dos kilowatts.
Tú puedes facilitarlo a la gente, hacer un programa de crédito para poder comprar los paneles. Nadie se los va a regalar; se están vendiendo, la gente los está poniendo. Los que tienen más plata ponen más, se adelantaron; los otros se demorarán. Hay un programa de gobierno para ponerle a un grupo de gente. Hay centros de trabajo que los han comprado y se los han entregado a sus trabajadores.
Mariana Camejo: Sí, un policlínico también puede estar poniendo.
Juan Triana: Tiene tres kilowatts, pero cuando se te va la luz tienes cuatro o cinco horas de beneficio. Hay que tener múltiples variantes para eso. En el problema energético uno puede empezar haciendo cosas como esas: una isla que te genere para determinados sectores que pueden pagarlo, y eso te recupera la inversión; puedes entonces invertir de nuevo en tener más energía. Se puede también buscar un financiamiento que te permita mejorar o construir una nueva planta energética. Ahí está la propuesta de los rusos, por ejemplo. Hay que aprovecharlo.
***
Mariana Camejo: Triana, se me está acabando el tiempo y quiero hacerte una última pregunta. Con estas reformas no voy a poner el ideal de que Estados Unidos quite el bloqueo, porque me parece ilusorio. Pero con estas reformas, ¿cuándo crees que pudiéramos ver algún tipo de alivio en la vida de la gente?
Juan Triana: Yo creo que nunca antes de seis meses.
Mariana Camejo: ¿Nunca antes de seis meses? ¿Pero en seis meses dirías que algo para alguna gente?
Juan Triana: Algo, quizás; y no para todos. Si tú partes del supuesto de que para hacer esto hay que esperar a que te quiten las sanciones… Eso es absolutamente utópico. Entre otras cosas porque hasta ahora la política norteamericana ha sido la de apretar más. En la historia de la relación de Cuba con Estados Unidos lo que han hecho es constantemente apretar más. Nunca han quitado las sanciones. Ni siquiera en el momento en que Obama vino a Cuba: Obama abrió la embajada, bailó en La Habana, y tampoco nos quitó las sanciones.
Entonces, yo creo que sería muy utópico pensar que estas reformas están condicionadas a que Estados Unidos nos quite las sanciones. Pero, además, si tú lees el capítulo uno de la Helms-Burton, te darás cuenta de que es una ley absolutamente neocolonial, aunque pasara hasta lo que ellos quieren de cambio de régimen, tampoco estaríamos cubiertos, porque ellos tienen que aprobar ese cambio de régimen. Está en el capítulo uno. Tienen que aprobar quién va a ser el presidente de Cuba, quieren hasta designarlo.
Quien parta del supuesto de que esto funciona si nos quitan las sanciones está realmente viviendo en otro mundo y, desde el punto de vista científico, es muy poco sólido. Esto hay que hacerlo con el supuesto que tenemos hoy, y hay que pensar en Cuba en el futuro, igual en una relación siempre difícil con Estados Unidos, porque esa ha sido la historia de la relación con Cuba, y no han querido nunca prescindir de ese pensamiento.
Entonces, nada, las sanciones están ahí y el arte es poder hacer esto a pesar de las sanciones, e incluso aprovechar las sanciones para ser mejor. Hemos descubierto cosas con las sanciones: por ejemplo, que los privados pueden vender gasolina y no pasa nada. Hemos descubierto que los privados también pueden esforzarse por traer productos en barcos propios. Son cosas que se pueden hacer. Hemos descubierto que la empresa estatal y la empresa privada, en asociación, pueden hacer cosas bonitas. Así es como hay que hacerlo.
Mariana Camejo: Gracias, Triana, por haber estado aquí y haber sudado conmigo.
Juan Triana: Muchísimas gracias por la invitación. Después de dos años, ¿viste lo que es la persistencia?
Mariana Camejo: Logré traerte aquí a un espacio de La Joven Cuba. Gracias por haber estado en esta Reunión a lo cortico.

