Por Rebeca Pera (*)
Trabajadores de Dakota del Norte y del estado de Washington aprobaron resoluciones sindicales condenando las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba y exigiendo la derogación inmediata de la Orden Ejecutiva Presidencial 14380. Los miembros de los sindicatos en ambos estados también abogaron por eliminar el bloqueo petrolero, retirar a Cuba de la lista estadounidense de Estados Patrocinadores del Terrorismo y normalizar las relaciones bilaterales.

La AFL-CIO de Dakota del Norte es la organización sindical central del estado que agrupa a sindicatos locales y consejos laborales, representando en conjunto a unos 30.000 trabajadores y más de 200 sindicatos locales. En su reciente convención de junio, la AFL-CIO de Dakota del Norte aprobó por unanimidad la Resolución 13: «Nos oponemos a las medidas coercitivas unilaterales de EE. UU. contra Cuba y apoyamos la normalización de las relaciones basada en la soberanía y el respeto mutuos».
La resolución fue presentada por Mark Froemke, del Sindicato de Trabajadores de la Panadería, Confitería, Tabaco y Molinos de Granos (BCTGM), en representación de sindicatos locales situados a ambos lados de la frontera entre Dakota del Norte y Minnesota, zona por la que el río Rojo fluye hacia el norte hasta desembocar en el lago Winnipeg, en Canadá.
La resolución fue respaldada por el sindicato United Steelworkers (Trabajadores Siderúrgicos Unidos) de Dakota del Norte y aprobada por unanimidad por la AFL-CIO de Dakota del Norte. Froemke señaló además que sus vecinos del norte, en Canadá —específicamente el sindicato Canadian Steelworkers—, «han estado muy involucrados en el tema de Cuba». La división canadiense de United Steelworkers, el Congreso Laboral de Canadá, Unifor y otros sindicatos e iglesias canadienses emitieron una declaración conjunta en junio oponiéndose a cualquier posible intervención militar estadounidense en Cuba y promoviendo el fin del bloqueo petrolero.
La Resolución 13 de la AFL-CIO de Dakota del Norte afirma que «Cuba no representa ninguna amenaza económica ni militar para EE. UU. ni para ningún otro país» e insta firmemente al gobierno estadounidense a «iniciar negociaciones significativas y de buena fe con el gobierno cubano, basadas en el reconocimiento de su soberanía y en el respeto mutuo». Asimismo, «insta a la delegación del Congreso de Dakota del Norte a aprobar legislación para eliminar el embargo, levantar todas las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Cuba y permitir que los pueblos de Estados Unidos y Cuba viajen y comercien libremente entre ambos países».

En julio se aprobó una segunda resolución sindical sobre Cuba durante la Convención Constitucional del Consejo Laboral del Estado de Washington (WSLC, por sus siglas en inglés). El WSLC es la organización laboral más grande del estado de Washington y representa a más de 650 sindicatos locales y a 600.000 afiliados sindicales.
Al igual que los trabajadores de Dakota del Norte, los sindicalistas del estado de Washington reconocen que «la política del gobierno de EE. UU. —que desde al menos abril de 1960 reconocía el amplio apoyo popular en Cuba a la revolución liderada por Fidel Castro— adoptó en secreto un curso de acción diseñado para ‘provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno’ en Cuba, lo que ha dado lugar a cientos de medidas coercitivas unilaterales (MCU) de EE. UU. contra la isla».
El WSLC también exhorta al gobierno de EE. UU. a entablar negociaciones de buena fe «con el objetivo de poner fin al bloqueo petrolero estadounidense y a todas las demás medidas coercitivas unilaterales, incluida la eliminación de Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo (SSOT) de EE. UU.».
Esta fue la tercera resolución sobre Cuba aprobada por el WSLC desde 2017. Las tres resoluciones fueron impulsadas por la sección de Seattle de la Alianza Laboral Asiático-Pacífico-Americana (APALA) y por la organización comunitaria *A Legacy of Equality Leadership and Organizing* (LELO). Ambas organizaciones aprobaron una resolución exigiendo el fin del bloqueo estadounidense a Cuba durante la Convención Nacional de APALA en 2019, convirtiendo a APALA en la primera organización laboral nacional con sede en EE. UU. en aprobar una resolución de este tipo.
«El movimiento laboral del estado de Washington apoya al pueblo cubano en su derecho a la autodeterminación y ha abogado sistemáticamente desde 2017 por poner fin al bloqueo estadounidense, especialmente al actual embargo petrolero», afirma Cindy Domingo, miembro del Comité Ejecutivo de APALA en Seattle y autora de la resolución. «Como trabajadores en EE. UU., sabemos que es nuestra responsabilidad expresar nuestra solidaridad con el pueblo cubano, trabajar para cambiar nuestra política exterior y luchar por la paz».
*Rebecca Pera es miembro del Solidarity Committee on the Americas (SCOTA), organización por la paz con sede en Minneapolis, y exmiembro del sindicato Education Minnesota.

