El presidente libanés, Joseph Aoun, ha reclamado un alto al fuego «integral» en su país -donde ya han muerto más de 3.900 personas a manos del Ejército israelí en los últimos tres meses-, en una conversación telefónica que ha sostenido este viernes con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
«El presidente Aoun agradeció al secretario estadounidense el apoyo de su país al Líbano e hizo hincapié en la necesidad de detener los ataques israelíes contra territorio libanés mediante un alto al fuego integral», ha señalado la Presidencia libanesa en sus redes sociales, al informar sobre la llamada con Rubio.
El mandatario ha reiterado que el cese de ataques es «un pilar fundamental para el progreso de las negociaciones» con Israel, antes de que delegaciones de los dos países mantengan la próxima semana un nuevo encuentro en Washington, el quinto desde que el pasado 2 de marzo, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el partido-milicia chií Hezbolá retomaran sus enfrentamientos.
Asimismo, Aoun ha insistido en la necesidad de respetar la tregua alcanzada a mediados de abril -y extendida en varias ocasiones- para alcanzar los objetivos de las negociaciones: «restaurar la seguridad, la estabilidad, la soberanía y la integridad territorial de Líbano».
De acuerdo con la Presidencia libanesa, el jefe de la diplomacia estadounidense ha «reafirmado el apoyo de Estados Unidos al Líbano y su compromiso de trabajar para lograr la seguridad y la estabilidad, extender la autoridad estatal sobre todo su territorio y respaldar sus instituciones legítimas de seguridad y militares, principalmente el Ejército».
Al menos 47 personas han muerto y 97 han resultado heridas este viernes a causa de una nueva oleada de bombardeos ejecutada por el Ejército de Israel contra varios puntos del sur de Líbano, a pesar del memorando de entendimiento firmado por Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Próximo.
El Ministerio de Salud libanés ha publicado después las cifras totales de víctimas por ataques israelíes en el marco de la guerra de Irán: 3.980 muertos y 12.001 heridos.