
@IdaliaVzquez
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Como parte de las transformaciones económicas y sociales que tienen lugar en el país y, en especial, las asociadas al sector energético, en Santa Clara avanza la apertura de solineras y estaciones de carga que prestan servicios a la población.
Sobre los avances en esta necesaria encomienda, Armando Hernández Pedroso, director provincial de la Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía (Onure), informó a Vanguardia que hasta la fecha Villa Clara cuenta con 37 establecimientos que ofrecen servicio gratuito a la población para la carga de celulares, ventiladores y otros equipos, así como para la cocción de alimentos, y solo se cobra la prestación a triciclos, bicicletas y autos eléctricos. Es una alternativa ante la falta de fluido eléctrico en el sector residencial por déficit de generación, debido al cerco energético impuesto por el gobierno de los EE. UU. a Cuba,
El directivo se refirió a la intención de abrir próximamente otras 16, para llegar a 55 en la provincia, pues se pretende que estas ofrezcan servicios en los circuitos más afectados. Estas instalaciones tienen un alto impacto comunitario, y han propiciado el rescate de espacios subutilizados, que hoy ofrecen una imagen diferente con un alto confort.
«Las solineras y estaciones de carga tienen como promedio entre 10 y 20 kW en acumulación de potencia máxima, que respalda la carga de equipos y vehículos eléctricos, además de facilitar la cocción de alimentos», explicó Hernández Pedroso.
Sobre los avances del cambio de matriz energética en Santa Clara, Osmany García López, vicepresidente del Consejo de Defensa en el municipio cabecera, se refirió a las aspiraciones de continuar la apertura de solineras y estaciones de carga en la capital villaclareña.
«En cada uno de los consejos populares se habilitan locales para facilitar que los vecinos puedan proceder a la carga de sus celulares, ventiladores recargables, motorinas, triciclos y otros medios de transporte, así como cocinar alimentos con las ollas eléctricas traídas por los usuarios».
Hasta la fecha —expresó—, Santa Clara cuenta con 23, entre estaciones de carga y solineras, lo que ha permitido llegar a más del 70 % de los consejos populares, gracias al otorgamiento de créditos bancarios y el encadenamiento entre los sectores estatal y privado.
«Lo logrado en materia de energía renovable beneficia a la población. En muchos de estos lugares se elaboran también alimentos económicos, como caldosas y caldos, con su venta a precios módicos, como trasciende en el proyecto La Verbena, situado en la calle Gloria. Pretendemos que cada nueva mipyme aprobada nazca con una fuente renovable de energía, sin depender del Sistema Electoenergético Nacional».
García López destacó que estas transformaciones forman parte de las acciones emprendidas en Santa Clara para impulsar el cambio de matriz energética, tarea insertada en el Programa de Gobierno y una de las 176 medidas propuestas para el desarrollo económico y social del país.
«Queremos llegar a todos los consejos populares de Santa Clara, con la intención de que cada uno cuente, al menos, con una solinera y varias estaciones de carga, donde la población resuelva sus problemas domésticos anta la falta de electricidad.
«También está previsto que Santa Clara y Villa Clara como provincia, alcance cierta independencia del SEN, al contar el territorio con 12 parques fotovoltaicos —entre grandes y pequeños—, cifra que constituye la mayor cantidad de emplazamientos de su tipo en el país, y daría la posibilidad de disminuir las horas de apagón y lograr una mejor programación de los circuitos fuera de servicio.
«Este proceso también contribuirá a rehabilitar la economía, para que, tanto los actores económicos estatales como privados, puedan reanudar las actividades vinculadas con la industria alimentaria y sideromecánica , entre otras actividades, a partir de las posibilidades que ofrece el Ministerio de Finanzas y Precios para adquirir estos recursos mediante el otorgamiento de créditos bancarios, y saldar la deuda con los propios tributos que deben aportar a la ONAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria), sin que ello sea una carga para los negocios o empresas».



