Integrantes del Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM) del policlínico Celia Sánchez Manduley, de Playa Larga, protagonizaron una misión de rescate que exigió superar numerosos obstáculos para atender a un paciente en el asentamiento poblacional de Santo Tomás, en Ciénaga de Zapata.
El licenciado en Enfermería Ernesto Casañola Ávila y el paramédico Yoan Yosleybi Cepero González enfrentaron condiciones adversas durante el trayecto. Entre ellas, la caída de árboles y problemas con los neumáticos del vehículo, los cuales los obligaron a despejar la vía y cambiar las ruedas para poder continuar la marcha y llegar hasta Victorino, el paciente que requería asistencia médica de urgencia.

La experiencia puso de manifiesto no solo la preparación profesional de estos trabajadores de la salud, sino también su capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas. Más allá de las funciones propias de sus profesiones, tuvieron que recurrir al esfuerzo físico, la iniciativa y el trabajo en equipo para cumplir con su responsabilidad.
En una emergencia médica, el tiempo y la capacidad de respuesta pueden resultar determinantes. Conscientes de ello, Casañola Ávila y Cepero González no se detuvieron ante las dificultades del camino, demostrando que la vocación de servicio y el compromiso con la vida humana están por encima de cualquier obstáculo.
Tras ser rescatado, el paciente llegó estable al servicio de Urgencia del policlínico, sin complicaciones médicas, y se espera su recuperación satisfactoria, según confirmó el reporte de la radio CMDY La Voz de la Victoria, a través de su página en Facebook.

Esta experiencia evidencia los retos que enfrentan los profesionales de la salud en territorios como la Ciénaga de Zapata, donde las condiciones de los caminos y las limitaciones materiales pueden convertirse en barreras para la atención oportuna.
La actuación de Ernesto Casañola Ávila y Yoan Yosleybi Cepero González constituye una muestra del compromiso profesional que exige el trabajo en el SIUM, una labor que demanda preparación, responsabilidad y disposición para actuar incluso cuando las circunstancias se tornan adversas.
Porque detrás de cada servicio de emergencia hay profesionales que enfrentan desafíos para proteger lo más valioso: la vida humana. Desde Santo Tomás, esta experiencia deja un mensaje claro: la atención médica no siempre transcurre por caminos fáciles, pero la responsabilidad de asistir a quien lo necesita sigue siendo una prioridad para quienes han hecho de la salud su profesión. (Con información de CMDY La Voz de la Victoria)



