La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló este viernes el carácter político y no de seguridad de la cumbre convocada por Estados Unidos sobre un supuesto “terrorismo de extrema izquierda”, de ahí que este país evitara participar.
“En este caso, dado que era un tema desde nuestra perspectiva pues más político que un asunto realmente relacionado con el combate a los grupos delincuenciales u otros temas de seguridad, consideramos que era mejor no asistir”, aseveró la mandataria.
Al responder una pregunta sobre el encuentro celebrado en Washington, la jefa del Ejecutivo mencionó la presencia de esta nación latinoamericana como observadora o participante en otras citas a las cuales ha sido invitada.
Pero “en este caso, y por el nombre del evento, consideramos que no era prudente asistir”, apuntó la dignataria durante su habitual conferencia de prensa, realizada esta vez desde Tulum, en Quintana Roo.
“Nosotros consideramos que los temas políticos no tienen por qué convertirse en un tema de seguridad, a menos que haya un delito que perseguir”, recalcó la gobernante, al agregar que el Departamento norteamericano de Estado fue informado sobre la decisión.
Sheinbaum recordó los principios constitucionales, más allá de la definición personal, que guían al titular del Poder Ejecutivo en México, entre estos, la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias.
La carta magna también menciona la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos, y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.
Representantes de más de 60 países se reunieron la víspera en la capital de Estados Unidos en una convocatoria dirigida contra lo que la Casa Blanca considera una nueva amenaza internacional: el llamado “terrorismo de extrema izquierda”.
El secretario de Estado Marco Rubio fue el arquitecto del encuentro al que asistieron delegaciones de las Américas, Europa y Asia integradas por cancilleres, funcionarios de seguridad, diplomáticos y expertos en contraterrorismo.
En la apertura de la cita ministerial sobre el “resurgimiento del terrorismo político”, Rubio insistió en una narrativa que trata de establecer como matriz de opinión a la izquierda como el peor enemigo, lo cual a juicio de expertos y políticos supone una nueva y más peligrosa versión del macartismo.

