Más o menos ese es el anuncio que debió publicar las oficinas de Mr.Rubio, cuando tuvieron a bien convocar a una entente mundial, contra la “expansión de la izquierda terrorista y demás hierbas”. La reunión y lo que pase allí tal vez, solo quizás, valga la pena analizarla con detenimiento más adelante.
A priori se puede afirmar que lo que cuenta, respecto al evento convocado por Mr.Rubio, no es probablemente lo que se diga, bastaría con leer algún manual, supuestamente en desuso, de los elaborados arduamente en el país del super secretario de estado, durante la guerra fría, cambiarle la fecha y resuelto.
En tal sentido, lo relevante es quienes serán los más entusiastas participantes, quienes y que tipo de ideología profesan, que los unen/subordinan al aprendiz de emperador, el Jefe Trump, y con ello aquilatar la connotación, no dígase del evento en sí, sino conque clase de fenómeno tenebroso está lidiando el resto del mundo, es decir, que pasa y que puede pasar, cuando los bribones acceden a elevadas cuotas de poder político, para gestionar las bribonadas de los verdaderos jefes, los hiper super mega millonarios.
El origen de la palabra bribón es muy curiosa; proviene del francés y alude a algo así como a una migaja de pan; evolucionó para referirse de forma despectiva a los mendigos, los que pedían la tal migaja para comer. Hoy en día se usa exclusivamente para alguien conscientemente malvado, delincuente de puro gusto, cruel en muchos casos. En la literatura nuestra americana, el bribón aparece como un “corrupto estructural” (Vargas Llosa) o un “amoral vitalicio” (García Márquez).
Y de qué tipo de bribones se habla entonces: de la actual ultra derecha internacional, que tiene un “excelente” exponente en el gobierno estadounidense y sectores de liderazgo MAGA; y también hay algunos espécimen en Nuestra América. En esto se basa el análisis, puede abarcar otros lugares pero sería muy extenso, asunto de por si complejo de abordar, y explicar.
Puede empezarse por definir aquellas “virtudes” que todo bribón que dirija un país debe cumplir, para merecer esta vergonzosa e inhumana calificación. ¿Qué es ser de ultra derecha? hoy en día, por estos lares.
El famoso discurso trumpista, que parece caótico, con más contradicciones que letras, siempre ofensivo, como enojado y a la vez triunfalista y amenazante, procura exponer una retórica rupturista contra lo que existe, sazonada con una alta dosis de mesianismo y fundamentalismo enfermizo. Como se conoce, predominan las mentiras disparadas por segundo, las cifras,
situaciones y posibilidades o eventos inexistentes, incluso imposibles. La infalibilidad del líder que todo le sale bien, no se equivoca, siempre tiene la razón; en fin un ser inexistente.
Por tanto, las peroratas trumpistas o de Milei, o los balbuceos de Noboa en Ecuador y Asfura en Honduras, que siempre habló así por cierto, muestran en palabras del filósofo mexicano Buen Abad, una “bancarrota intelectual”, en el mundo de los bribones. La ultra derecha, en este minuto, no tiene ninguna referencia intelectual, ni siquiera hay un Mein Kampf (Mi lucha) que publicó Hitler, para justificar su crueldad.
Nada de nada, ningún buen escritor, que sea reconocido acompaña a los bribones de hoy. Debe aclararse que aquí no cabe por caso, ciertos enajenados del llamado anarco capitalismo, que existieron hace mucho tiempo y que eran favorables a la desaparición absoluta del estado; algunos por cierto que Milei, tiene la gentileza de citar a cada rato, no está claro si antes o después de hablar con su perro, muerto hace 10 años.
Lo más que puede parecerse a una guía ideológica de los bribones, de reciente publicación, es el ya comentado Proyecto 2025, que más bien es un inventario de los desmanes para lo que ha sido mandatado Trump, y no un documento conceptual propiamente dicho.
Ante la ausencia de producción ideológica y como que cualquier política tiene que tener algo de esqueleto ideológico, para que no se desarticule frecuentemente, especialmente cuando de promesas electorales se trata, entonces la ultra derecha actual además de hacer añicos lo que había hasta ahora, pues promueve un regreso oscurantista al pasado, exige y trata de imponer a la fuerza si es menester lo que un siglo, y no es exageración, un siglo antes funcionó.
El ejemplo más alarmante, de muchos que podrían ponerse, es la exigencia de un movimiento femenino ultra MAGA, de eliminar el derecho al voto de las mujeres. Se hacen llamar las “tradwives” (esposas tradicionales), y sugieren que las féminas deben delegar sus derechos políticos en sus esposos, o en algún representante masculino cercano. Quien no quiera creer esto, pues que revise lo que se propuso en el llamado Women´s Leadership Summit, celebrado con 2 000 señoras y señoritas emperifolladas, en la ciudad de San Antonio, Texas, en junio pasado. La idea incluso, ya se prepara como proyecto legislativo.
De esto emana de paso, el incremento de la intolerancia al que piensa distinto, predomina la falta catastróficamente total de cualquier ética, ni siquiera se finge que eso sucede, de allí que se fomenta la solución violenta de las diferencias y en general, se apunta a la abolición del debate y la controversia política. Con un añadido, a sus enemigos se le aniquila, pero no asesinándolo, aunque también en casos extremos también se hace, sino que se le anula en el mundo digital, en los medios, se le asesina su reputación. Claro, esto siempre se hizo pero no al nivel, profundidad y eficacia conque lo hacen ahora.
En este punto, la ultra derecha comienza por definir quién es el enemigo doméstico, también el externo, que sirve para apoyar la teoría que da existencia al primero. Para Trump, ya se sabe, es el emigrado tercemundista, y si es latino pues mejor, pero este no es suficiente y entonces, ante el peligro de ser arrasados en las elecciones parlamentarias de medio tiempo, pues se recicla el enemigo izquierdista, que Milei les llama zurdos, unido a una palabrota.
Y para que esto parezca un sentir universal, pues Mr.Rubio se inventa su evento anti izquierda ya mencionado. Sí, porque ante la imposibilidad de asumir errores e incompetencias propias, disparates y fracasos con esteroides en solo 17 meses de gobierno, Trump acusa a los adversarios de “comunistas”, promete que ese “fenómeno” no se establecerá en el país, y el secretario Rubio lo trata de imponer como doctrina internacional legitima.
Quienes son los comunistas o los terroristas de izquierda que el trumpismo, devoto con sus obligaciones universales, busca “generosamente” de liquidar para salvar al mundo. Pues hay entra de todo, comunistas, socialistas, seudo socialistas, progresistas 50/50, sindicalistas, y en especial, líderes populares y no tan líderes, pero que desde sus ancestros han peleado mucho, para no sufrir lo que aquellos pasaron, cuando el capitalismo irrumpió chorreando lodo y sangre por todos sus poros, explicó Marx. No quedaría nadie con pensamiento propio y crítico con cabeza, en la fantasía de Mr. Macabro Rubio, erigido en censor global de la ideología químicamente pura.
Así las cosas, la libertad de pensamiento y la libertad política, principios constitucionales estadounidense, pues muy bien, suena bonito, pero ha llegado el momento de obviarlo y punto, se razona en la Casa Blanca, con justificada preocupación.
Y esto último es efectivamente así, mucha, muchísima preocupación. A la vista, las promesas electorales sobre la marcha de la económica radicalmente incumplidas, a lo que se suma el desastre de la guerra contra los persas, la más impopular de la historia estadounidense, con el memorando enviado al basurero, y con ello la mínima credibilidad que podía esperarse, no ya de Trump, sino de la diplomacia estadounidense en su conjunto; pues sencillamente el Proyecto 2025, escrito para rediseñar a las Américas para los próximos miles de años, parece destinado, después de las elecciones de noviembre próximo, al mismo basurero a donde fue a parar el memorando con Irán.
Que salió mal, seguro se pregunta impávido el inefable Stephen Miller, sub jefe de gabinete en la Casa Blanca, asesor principal de políticas y además, albacea del tal Proyecto 2025.
Pues no hay peor ciego que un bribón cuando no quiere ver; por caso, que no se puede prometer acabar con la corrupción siendo este presidente, Trump, de lejos y al descaro, el más corrupto de la historia; lo mismo se puede decir de Milei, un auténtico corrupto más la palabrota que emplea despectivamente contra los “zurdos”, ni se hable de Noboa, hijo prodigo del imperio de latrocinio del jefe de la oligarquía guayaquileña, muchos menos de Asfura, instrumento político de un narco traficante, el ex mandatario hondureño.
Y hablando de narco tráfico, mejor ni tocar esa tecla. No hay manera de separar la palabra ultra derecha del narco tráfico, al menos en esta parte del mundo. Noboa, narco agarrado infraganti, Milei, que bajo su gobierno y probable tolerancia, el fenómeno maldito ha proliferado en Argentina. De EEUU ni se diga, donde más se consume y se comercializan los opioides, esa mercancía que reúne una característica única, según la lógica del capital, bajo costo de producción y distribución, con apoyo de las autoridades por supuesto, y elevadísimo precio de venta; es el mundo ideal para cualquier pensador del libre cambismo originario.
De paso, recordar que el cuñado de Mr.Maldito Rubio estuvo preso por narco varios añitos, cuando él y otros cubanos americanos convirtieron el sur de la Florida en un paraíso, para la entrada de la cocaína, hasta fundaron sus propios bancos terciarios, le dicen, para realizar las operaciones de lavado necesarias; según los expertos esos bancos, funcionan todavía como soporte/cobertura, especie de capa protectora, de la gran banca estadounidense, el poder financiero y sus marañas, puede concluirse; y luego los tipos niegan que son una mafia.
Como se aprecia, con los ejemplos presentados, el candidato de ultra derecha, mientras más delincuente mejor. Al menos que haya sido una vez un “simple carterista de ómnibus”. Así de simple y si las causas delincuenciales son de alto impacto mediático, mejor, no deja dudas a sus seguidores, vean el ejemplo de Trump, pero también Noboa, o Fujimori (hija) o el ciudadano estadounidense elegido presidente, fraude cibernético mediante, en Colombia.
Evidentemente el proyecto de la ultra derecha significa una colosal afrenta moral, insostenible. Al fin y al cabo mucho de progreso intelectual conserva y atesora la especie humana, de experiencias positivas, incluso hasta de sensibilidad, sentido de solidaridad; en su momento el Comandante en Jefe Fidel Castro aludió a eso, que como especie, la humana era la única capaz de superar los instintos, porque tenía conciencia; justo lo que los bribones no tienen, y creen que los demás seres son o deben ser iguales.
Ante tamaña dificultad, pues la ultra derecha ha comprendido que para ganar elecciones, no basta con vociferar e insultar a todo el mundo, ni siquiera es suficiente elaborar y distribuir frenéticamente mentiras, mediante tecnologías de guerra cognitiva, es necesario contar con una subjetividad superior. De ahí el empleo descarado, bueno esto no hay que decirlo por obvio, del sentimiento religioso de sus eventuales seguidores, y si estos son vistos como objeto de deseo electoral, pues con más empeño.
En el nombre de Dios, los bribones, la ultra derecha ultra cotidianamente, ofende de oficio los más elevados valores de cualquier doctrina religiosa, que impone el amor al prójimo, no mataras, no mentiras, y otros muchos no, concebidos para influir en ese viejo desafío de la humanidad, de civilización versus barbarie.
Varios estudiosos han analizado el ascenso político de la ultra derecha, pero en ocasiones estos pecan de insuficientes o limitadamente asociados, a determinadas coyunturas político electorales.
Lamentablemente no es así. En esta etapa decadente del imperio, y las naciones subordinadas, controladas por bribones locales, el modelo o el sistema político conocido como democrático burgués, parece haber caducado, Trump mismo lo trata de demoler diariamente y ¿por qué? pues sencillo, ya no sirve para proteger los intereses de los hiper super mega millonarios, sometidos como nunca antes al escarnio de la opinión pública, antesala de soluciones más radicales.
Decía el pensador cubano, revolucionario y además poeta, Rubén Martínez Villena, en una de sus frases poéticas más icónicas… “hace falta una carga para matar bribones…. para acabar la obra de las revoluciones”…. En Cuba se está en eso, ojala que los perseguidos por Mr. Diabólico Rubio, en su evento anti izquierda, asuman que la radicalidad política del alto capital, expresada en los bribones aquí expuestos, solo puede enfrentarse con más radicalidad del alto pueblo y sus líderes genuinos.

