Bélgica, 6 sep.- Una lamentable noticia nos llegó desde Bruselas. En el primer salto de la última parada de la Liga de Diamante, en esa ciudad belga, el cubano Jorge Hodelín sufrió ayer un dolor en una de sus piernas.
Solo 6.81 metros fue el resultado medido en la arena, pero la angustia fue aún mayor. Tuvo que abandonar esa lid, en la cual se dieron cita los mejores exponentes del salto de longitud, entre los que él ocupa un lugar destacado con su marca de 8.46.
Ese registro, del pasado 10 de julio en la parada de Mónaco del propio certamen atlético, es hoy el record mundial juvenil.
Ante el percance sufrido, JIT se comunicó con Miguel Vázquez, su entrenador, y conoció de la primera consecuencia de ese infortunio.
«Ya hemos decidido que no intervenga en el Últimate Mundial el próximo fin de semana» aseguró el profesor.
El joven espirituano estaba clasificado para el novedoso y exigente evento que reunirá a los mejores del ranking del orbe, casi todos presentes en el epílogo belga de la Liga.
Son cosas que pasan en el deporte de alta competición, lo que en cualquier esfera llamarían gajes del oficio; sobre todo cuando se compite en la élite, forzando cada vez más los límites del ser humano.
Vázquez actuó bajo uno de los principios sagrados del deporte cubano de que nada es más importante que la la salud del atleta.
En definitiva, en Bruselas se impuso el jamaicano Tajay Gayle, quien voló hasta los 8.46, para derrotar al bicampeón mundial y olímpico, el griego Miltiadis Tentoglou (8.40) y al suizo Simon Ehammer (8.23). (Texto y Foto: Cubasí)


